Vídeo: No sonó el himno oficial de España, sonó el de Pemán; Carolina Marín con su oro sonriendo

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Carolina Marín, actual número uno del mundo, se ha vuelto a proclamar campeona del mundo de bádminton. Lasvocesdelpueblo

Lasvocesdelpueblo y RTVE – Carolina Marín, actual número uno del mundo, se ha vuelto a proclamar campeona del mundo de bádminton tras imponerse en la final a la india Saina Nehwal por 21-16, 21-19, en Yakarta. Carolina revalida así el título mundial que ganó el año pasado en Dinamarca y se convierte en la única jugadora no china que consigue llevarse un Mundial dos años seguidos. Hasta ahora Marín y Nehwal se habían enfrentado en cuatro ocasiones, con una ventaja clara para la india que se había impuesto en tres encuentros. Pero en esta final la onubense no mostró dudas y con la mejor versión de su juego consiguió dominar la final, sin mostrar nervios cuando Nehwal, número dos del mundo, se colocaba por delante. <Fotografía: Carolina Marín, actual número uno del mundo, se ha vuelto a proclamar campeona del mundo de bádminton>. 

La anécdota de la final se vivió tras la entrega de medallas. Carolina Marín, con su oro colgado al cuello y la bandera de España a modo de falda, estaba en lo más alto del podio dispuesta a escuchar el himno español. Entonces, en lugar de sonar el himno oficial de España, sonó el de Pemán. Un himno con letra compuesta por el poeta gaditano y que se usó durante la dictadura franquista.


José María Pemán Pemartín

José María Pemán y Pemartín (Cádiz, 8 de mayo de 1897–ibídem, 19 de julio de 1981) fue un escritor español que se significó por su conservadurismo católico y por su apoyo a la dictadura de Miguel Primo de Rivera, al golpe de Estado militar (1936) contra la Segunda República Española, al régimen dictatorial subsiguiente (Movimiento Nacional), y finalmente a la opción monárquica de Juan de Borbón, padre de Juan Carlos I, rey de España de 1975 a 2014

Ganando con autoridad

Salvo el primer punto, la española comenzó por detrás la primera manga, pero se mantuvo tranquila y sin perder los nervios. Así, se fue recuperando hasta igualar 7-7 y a partir de ese momento tomó la iniciativa en el set. Su seguridad era tal que acertaba en los remates y defendía bien los ataques de su rival. De esta forma y con un parcial de 7-0 Carolina se colocó con una cómoda ventaja de 13-8, que solo tuvo que gestionar.

Pero Nehwal no estaba acabada. Tirando en dos ocasiones del ojo de halcón y con una serie de buenos ataques consiguió recortar hasta 16-13. Entonces, la española volvió a brillar y con buenos remates en paralelo se situó con 20-13 y una tremenda ventaja para cerrar el set. Desaprovechó tres puntos de set, pero al cuarto, Carolina subió a la red para rematar el volante y cerrar la primera manga por 21-16.

Remontada para llevarse el partido

En el segundo set, Nehwal mejoró y demostró que este es un deporte de rachas. La suya era inmejorable y llegó al primer intervalo con una cómoda ventaja de cinco puntos (6-11). Sin embargo, Carolina no se rendía y como ya hiciera en la semifinal protagonizó una espectacular remontada. Anotó un parcial de 7-0 y se colocó por primera vez por delante en esta segunda manga (13-12).

En esos momentos se veía la mejor versión de ambas jugadoras que protagonizaron dos puntos espectaculares, que terminaron cayendo del lado de Marín gracias a dos geniales subidas a la red que culminó con remates al cuerpo de su rival. De ahí hasta el final la igualdad fue máxima hasta que Carolina encadenó dos puntos seguidos para ponerse 20-18. No pudo cerrar la final en el primer punto de partido del que dispuso, pero en el segundo, Carolina Marín demostró por qué es la mejor jugadora del bádminton del momento y revalidó un merecido oro.

El himno franquista tras la entrega de medallas

La anécdota de la final se vivió tras la entrega de medallas. Carolina Marín, con su oro colgado al cuello y la bandera de España a modo de falda, estaba en lo más alto del podio dispuesta a escuchar el himno español. Entonces, en lugar de sonar el himno oficial, sonó el de Pemán. Un himno con letra compuesta por el poeta gaditano y que se usó durante la dictadura franquista.

Pese al fallo, Carolina Marín siguió sonriente en lo más alto del cajón y es que su victoria es toda una gesta, sobre todo teniendo en cuenta que la onubense no llegaba a Yakarta en su mejor momento de forma.