Robert Francis Prevost carga la Cruz en su primer Viernes Santo como Pontífice

-«Omnipotente, eterno, justo y misericordioso Dios, danos a nosotros, miserables, hacer por ti mismo lo que sabemos que tú quieres, y siempre querer […] vives y reinas y eres glorificado, por todos los siglos de los siglos. Amén».