Abascal afirma que cada misil de Irán contra Israel oculta corruptelas y crímenes de Pedro Sánchez

-De todos los disfraces que se pone el que peor le queda es el de líder de la internacional pacifista

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FOTOGRAFÍA. MADRID (ESPAÑA), 25 DE MARZO DE 2026. Abascal afirma que cada misil de Irán contra Israel oculta corruptelas y crímenes de Pedro Sánchez. El presidente de VOX y líder de Patriots of Europe, Santiago Abascal Conde, interviene en el Congreso de los Diputados. Lasvocesdelpueblo (Ñ Pueblo)
FOTOGRAFÍA. MADRID (ESPAÑA), 25 DE MARZO DE 2026. Abascal afirma que cada misil de Irán contra Israel oculta corruptelas y crímenes de Pedro Sánchez. El presidente de VOX y líder de Patriots of Europe, Santiago Abascal Conde, interviene en el Congreso de los Diputados. Lasvocesdelpueblo (Ñ Pueblo)

Madrid (España), miércoles 24 de marzo de 2026 (Lasvocesdelpueblo).- El líder opositor español Santiago Abascal afirma que cada misil de Irán contra Israel oculta corruptelas y crímenes de Pedro Sánchez Pérez-Castejón, líder de la Internacional Socialista, secretario general del Partido Socialista y presidente del Gobierno español.

El presidente de VOX y líder de Patriots of Europe, Santiago Abascal Conde, ha replicado este miércoles al mandatario comunista, Pedro Sánchez Pérez-Castejón; tras su comparecencia para explicar las actuaciones de su Ejecutivo de coalición comunista en minoría en la campaña militar conjunta entre los Estados Unidos de América (EEUU) e Israel contra el programa nuclear de los Ayatolás ISIS en la Persia invadida por el islamismo radical, bautizada Operación Furia Épica (Operation Epic Fury)-Operación León Rugiente (Operation Roaring Lion).

Abascal ha puesto de manifiesto la incoherencia de un Sánchez que grita no a la guerra mientras manda buques de guerra – «usted lo que dice es No a la verdad»-, y le ha acusado de vender bombas con la camiseta del no a la guerra puesta.

«Quiere la guerra» -ha dicho Abascal- «porque cada bomba oculta sus corruptelas y sus crímenes». «Las bombas del exterior evitan que rinda cuentas de las bombas que lanza aquí», ha afeado Abascal a Sánchez, a quien ha hecho responsable de la precaria situación de la sociedad española: su sanidad universal mata, su corrupción mata y su ideología mata…».

El líder de VOX ha recordado cómo en esta última cuestión, la de la religión climática, PP y PSOE van de la mano con unas políticas que han destruido a la nación. «¿Cómo se atreven unos y otros a hablar de guerras lejanas cuando han destruido nuestra nación?».

Abascal, que ha recordado cómo Sánchez se hace el valiente usando a los demás -«él se pone muy chulo y los demás pagamos el pato en forma de destrucción»-, ha llamado a recuperar una nación que ponga por delante a los suyos, y sólo después atienda a los demás.

Así, se ha preguntado si acaso no hay casas; si los médicos se marchan al extranjero; si las familias no llegan a fin de mes por la guerra de Irán. «Usted -ha dicho a Sánchez- lleva años jugando a la ruleta rusa en la sien de los españoles».

Antes de finalizar su turno de palabra, el presidente de VOX ha pedido a Sánchez que no sea muy duro, en su turno de réplica, con el Partido Popular. Al fin y al cabo, es quien le da los argumentos con los que Sánchez va a intentar destruir la alternativa al Gobierno. Agradézcale que no le haya presentado una moción de censura; agradézcale seguir cerrando pactos en Bruselas; no sea duro con él porque, al final, los dos quieren ponerse de acuerdo».

  • Discurso íntegro de Santiago Abascal Conde | Abascal afirma que cada misil de Irán contra Israel oculta corruptelas y crímenes de Pedro Sánchez

Buenos días, Señorías. Comparece hoy Sánchez aquí para hablarnos de Oriente Próximo y para dar la postura de su gobierno sobre la guerra, pero, a pesar de su escenificación, no nos ha quedado clara, ¿cuál es su postura? ¿La de mandar buques de guerra? ¿O la de las pancartas gigantes del ‘No a la guerra? Porque ha escenificado las dos.

En realidad, da igual lo que diga o lo que haga el señor Sánchez aquí o en cualquier parte. Su postura se puede resumir siempre en un ‘No a la verdad’. Miente, como siempre. Usted quiere la guerra porque a usted le da igual que sea en Irán o Ucrania. A usted le gusta la guerra, le gustan las pandemias, le gustan las inundaciones, le gustan las borrascas. Sí, porque con cualquier desastre el señor Sánchez aprovecha para hacer caja con sus socios y para tapar sus corrupciones.

Quizá por eso seguía comprando gas ruso y financiando las bombas de Putin, o quizá por eso, en los últimos años, España, señorías, bajo su gobierno, ha exportado a Irán millones de euros en detonadores y en explosivos. ¿Les ha ayudado Bildu a hacer el catálogo, señor Sánchez?

¿Cómo se siente al saber que los misiles que dispara Irán y que matarán a inocentes llevan una foto suya en señal de agradecimiento? No, no es ningún bulo, porque son las agencias iraníes de la guardia revolucionaria las que lo han contado. Esta es la inscripción de los misiles. ¿Celebra usted el lanzamiento de cada misil o hacen caja con algún entramado de esos que todavía no conocemos? El señor Sánchez es capaz de vender bombas, lo ha hecho aquí, con una camiseta de ‘No a la guerra’ puesta. Eso sí que ha debido de aprenderlo de Bildu y su socio Otegui, el hombre de paz del socialismo español.

En fin, el señor Sánchez es capaz incluso de ir más allá. Incluso es capaz de crear un conflicto comercial con nuestros principales socios y ocasionar con ello un perjuicio terrible a nuestras empresas, a nuestros trabajadores y a los hogares de los españoles. Porque todo esto le da absolutamente igual. Como los peores belicistas de la historia, el señor Sánchez quiere la guerra, porque el ruido de las explosiones oculta sus corruptelas, sus crímenes, sus traiciones y la situación a la que ha condenado a los españoles.

Las bombas del exterior evitan que se hable de lo que pasa en el interior, de lo que el señor Sánchez ha hecho que pase en el interior. De la guerra social que practica contra el español de a pie. Y es que las bombas del exterior impiden y evitan, a veces, que se hable del destrozo que ustedes han causado a todo cuanto funcionaba correctamente en España. Como los servicios públicos, pensados para un país que ya no existe de cinco, seis o siete millones menos de habitantes que ahora y que se ha visto invadido y anegado por la inmigración ilegal masiva.

Usted se abraza a Oriente Medio para que no se hable de las consecuencias sociales de sus políticas de fronteras abiertas, por ejemplo. Una política que sufren hoy en sus carnes los pacientes que esperan angustiados durante meses y meses una prueba médica; las personas que necesitan una intervención quirúrgica que muchas veces llega demasiado tarde; o las abuelas que aguardan durante años las ayudas de la dependencia y que mueren a veces antes de que sean concedidas. Las bombas y los misiles que se lanzan muy lejos de aquí evitan que rinda cuentas por las bombas que lanza aquí contra la mayoría social en forma de regularizaciones masivas y de Sanidad universal.

Sanidad universal, señorías, que suena muy solidaria y muy buenista y muy bonita, pero que es Sanidad para todos, menos para los españoles que son quienes la han levantado con su esfuerzo, quienes la pagan con sus impuestos y quienes, en lugar de ser atendidos y tratados de forma preferente, se ven condenados a un laberinto de congestión, de burocracia y de muerte. Sí, señorías, de muerte, porque su Sanidad para todos también mata, mata y matará españoles.

Usted necesita, señor Sánchez, que el debate no esté aquí. Necesita que el debate esté en Irán, en Ucrania, en Palestina o en Groenlandia, para que nadie someta a escrutinio el destrozo que perpetran con nuestras infraestructuras, para que no se hable, por ejemplo, de cómo hasta ayer nuestros trenes eran cuidados con el presupuesto público y eran envidia de toda Europa, y hoy, con ese mismo presupuesto, se enriquece a amigos, a prostitutas y a militantes socialistas en el enésimo saqueo de lo común y del erario que lleva delante la mafia del Peugot.

Para que no se hable del latrocinio con resultado de muerte. Porque su corrupción también mata. Lo saben, lamentablemente, los familiares de las víctimas de Adamuz, que también saben, como sabemos todos, que este gobierno tiene mucha más prisa en ocultar las pruebas de ese crimen que en restablecer la seguridad en las vías férreas y en las carreteras.

Pero también lo saben, por desgracia, los cientos de valencianos que hace un año perdieron a un hermano, a una esposa, a un hijo o a un padre y las decenas de miles que lo perdieron todo y se quedaron sin casa y sin negocio. Es decir, por sus políticas, infinitas vidas extinguidas o arruinadas por los caprichos de una secta que está dispuesta a que nuestros compatriotas incluso perezcan con tal de que sus fetiches ideológicos, esos que le sirven para sus corrupciones, se mantengan siempre a salvo.

¿Y cuáles son esos fetiches, señorías? No haría falta decirlos: decrecer, renaturalizar, derribar presas, acabar con los embalses, volar térmicas y cosas que hacen falta a nuestra economía y nuestro pueblo. Todo a través de un sinfín de pamplinas que antaño parecerían bromas de una tira cómica, pero que hoy son las políticas que guían la actuación del Estado.

E igual que su corrupción, su ideología también mata, sacrificando a los españoles en el altar de su fanatismo climático y sacrifica, también con ello, la viabilidad de nuestra economía, de nuestra agricultura y de nuestra industria. Y solo trae pobreza, miseria y escasez. Porque son ustedes los enemigos del desarrollo y de la abundancia. Son ustedes la izquierda de las cavernas.

Destrucción de nuestra riqueza| Abascal afirma que cada misil de Irán contra Israel oculta corruptelas y crímenes de Pedro Sánchez

Les reconozco, de todas formas, que en eso de la adoración del fanatismo climático no ha estado usted solo, porque parece mentira, pero al señor Feijóo, a través del Partido Popular Europeo, le costó poco acabar votando a una comisión en la que también se incluía a Teresa Ribera, sacerdotisa de lo verde, es decir, sacerdotisa de Forestalia y de los barrancos de la Dana.

Parece mentira. ¿O no? Porque el señor Feijóo y el Partido Popular participan en esto de los mismos mitos, de las mismas cantinelas y de la misma destrucción de nuestra riqueza, como hace, por ejemplo, Moreno Bonilla en Andalucía, arrancando cientos de miles de olivos. Participan, en definitiva, del mismo evangelio 2030 como diría su compañero Margallo.

¿Cómo se entiende si no que hayan hecho inviable Almaraz o lo que hicieron con Garoña? ¿Cómo se entiende lo que han hecho con infinidad de centrales térmicas? ¿Cómo se entiende la negativa permanente a un Plan Hidrológico Nacional? ¿Qué futuro tienen para los españoles? Cómo se atreven, en definitiva, unos y otros, a hablar de guerras lejanas donde no pintan nada y donde nadie nos espera cuando han destruido, de la mano, la prosperidad de nuestra nación.

Con ustedes, señorías, con la mafia y con la estafa bipartidista, nos hemos convertido en una nación dependiente energéticamente, sin empleo industrial, sin explotaciones agrícolas y ganaderas, con comarcas abandonadas y vaciadas. Y por supuesto, en una nación absolutamente desprotegida.

Porque Sánchez quería suprimir el Ministerio de Defensa, pero al final parece que se ha conformado con suprimir nuestra capacidad de defensa. Por un lado, colocándonos al lado de los perdedores, ya sea los torturadores del régimen de Venezuela o los tiranos de los ayatolás. Y, por otro lado, enfrentándonos a nuestros aliados militares para hacerse el héroe. Eso sí, él muy seguro en su búnker de la Moncloa, porque el señor Sánchez es muy valiente, pero con los huevos de los demás. Se pone chulo, pero el pato lo pagan los ciudadanos españoles en forma de destrucción y de daño a sus condiciones de vida.

Y esas condiciones de vida son las que hay que recuperar urgentemente, como hay que recuperar urgentemente la nación de propietarios; la nación en la que los jóvenes puedan emanciparse; la nación de las familias que pueden creer en el futuro; la nación de la estabilidad en el empleo y los salarios dignos; la nación del ahorro; la nación de las clases medias a la que han condenado a la desaparición; la nación de las calles seguras; la nación en la que funcionan los servicios públicos; la nación que atiende a sus enfermos y a sus mayores; y la nación en la que la educación es el verdadero ascensor social; y, por supuesto, la nación que pone siempre por delante a los suyos y sólo después atiende a los demás.

El objetivo de Furia Épica es erradicar la amenaza ayatolá

Porque es tal la destrucción y es tal la guerra que su gobierno ha declarado a los hogares y a las familias que todo esto de lo que he hablado ya suena raro, suena extraño, cuando lo que pedimos, lo que pide la mayoría social, es lo normal, es lo que siempre fue normal y lo que todo el mundo ha entendido como sentido común. Vote lo que vote. Algo tan básico y tan sencillo como poder formar una familia o poder pagar una hipoteca o poder pagar el alquiler sin excesivas dificultades. O algo tan sencillo como calentar la casa, llenar la nevera o ser atendido en urgencias o ser operado en un plazo razonable. O algo tan sencillo como caminar tranquilo por tu barrio, disfrutar de un par de semanas de vacaciones.

¿Es tanto pedir? ¿Es un lujo tan caro, señor Sánchez? No lo era, desde luego, hasta hace muy poco. Pero lo cierto es que cada vez son más los españoles que tienen dificultades para acceder a los estándares de vida que considerábamos como normales. Y cada vez son más los españoles que saben que ustedes les han robado lo fundamental de sus vidas. Que les han robado la libertad, que les han robado la estabilidad, la seguridad, la prosperidad y la posibilidad de mirar al futuro con un mínimo de esperanza.

Y por eso, y lo vuelvo a repetir, usted anhela cualquier tipo de catástrofe nacional o internacional, cualquier cosa que le permita no hablar de lo normal y no hablar de lo de aquí. Por eso festeja tanto la guerra como el ‘No a la guerra’, porque las guerras que suceden a miles de kilómetros de aquí le permiten ocultar la guerra que usted ha declarado a los españoles a los que odia porque le detestan y no puede salir a la calle. Porque lleva años jugando a la ruleta rusa con la sien de los españoles a los que mantiene secuestrados.

Y eso también supongo que se lo habrá enseñado su amigo Otegui, el que se alegraba cuando caían asesinados nuestros compatriotas, también nuestros compatriotas socialistas. Pero le voy a decir algo: sus alianzas son más repugnantes aún que las ganas de prostitución de su familia política. Y le digo más, quien es capaz de ir de la mano con esa gente es lógico que disfrute con una nueva guerra que le sirva como excusa.

Y por eso sale aquí, sin ningún tipo de vergüenza, disfrazado de pacifista, a decir que todo lo que ocurre en España es achacable a la escena internacional. ¿Acaso no hay casas para los jóvenes y para las familias por la guerra de Irán? ¿Acaso no han entregado una maldita vivienda protegida por la guerra de Irán? ¿Acaso los médicos españoles cobran una miseria por la guerra de Irán? ¿Acaso los sanitarios se van de nuestro país por la guerra de Irán? ¿Acaso se han multiplicado las violaciones en las calles por la guerra de Irán? ¿Acaso los barrios de media España son inseguros por la guerra de Irán? ¿Acaso descarrilan los trenes por la guerra de Irán? ¿Acaso han metido en España 3 millones de inmigrantes en cinco años por la guerra de Irán? ¿Acaso han tenido que aprobar, junto con el Partido Popular en Europa, un tratado criminal para el campo y para la industria como Mercosur por culpa de la guerra de Irán? ¿De verdad? Suba aquí y diga que todo esto es por Irán y no por su incompetencia, por su maldad y por su corrupción. Suba y dígalo si se atreve.

Cabría preguntarse también si esas subidas de impuestos y esos atracos al contribuyente también tienen causa en Irán. Porque esto hay que decirlo: mientras el país se cae a trozos, los servicios están cada vez más saturados y los españoles pagan más impuestos que nunca, y las administraciones también recaudan más que nunca.

Pero sí hay cosas que tienen que ver con lo internacional, porque su política internacional se padece en las casas y en los centros de trabajo. Su política internacional es una forma de continuar la guerra social por otros medios. Sus funestas alianzas las sufren los españoles. Las consecuencias de su política en Argelia y Marruecos se tradujeron en dependencia energética y en facturas cada vez más caras. Y fue su gobierno el que después nos ha convertido en dependientes del gas estadounidense. Y es su gobierno el que ahora se enfrenta de nuevo a nuestro proveedor porque parece que el único objetivo es que las facturas energéticas sean cada vez más caras e impagables.

Es su gobierno quien estigmatiza la energía nuclear mientras se recupera en Europa. Es su gobierno el que se lleva casi la mitad del precio de la gasolina en impuestos y es su gobierno el que ahora se abraza a extraños aliados y es su gobierno el que con trabajos de demolición fuera y dentro es responsable del coste de la energía, afectando a las cadenas de producción y distribución, y quién estará finalmente detrás de la culpabilidad en el alza de los precios.

¿Están haciendo también negocio con todo esto o ahora que ya no está Koldo, se lo han encargado a alguien? Estaría bien saberlo. Estamos acostumbrados a sus trucos de magia y en esta ocasión usted viene y se disfraza con dos trajes, el de la paz y el de la soberanía.

Hay que reconocer que es casi cómico que sea usted quien venga a darnos lecciones de paz y de derecho internacional. ¿Cómo se atreve a hablar simplemente de derecho si no respeta ni el Estado de Derecho en España, si desde que llegó lo que ha hecho es asaltar la Constitución con los estados de alarma y con la amnistía y gobernar al servicio de asesinos por sus pactos con Bildu y de violadores a los que ha excarcelado? ¿Cómo es posible que se le llene la boca hablando de legalidad si no ha dejado ni una sola institución fuera del control de su gobierno y si los medios de comunicación públicos son simplemente una extensión de Ferraz? Habla de derecho internacional después de años de blanquear al régimen de Maduro y no se acordó nunca del hambre y de la muerte de los niños en Venezuela.

Mire todos los disfraces que usted se pone, señor Sánchez…

[Interrupción del discurso de Santiago Abascal debido a un problema con la megafonía de la Cámara].

Le decía, señor Sánchez, que de todos los disfraces que usted se pone, el que peor le queda es el del líder de la internacional pacifista, porque cuando se posiciona en asuntos internacionales de quien usted recibe el aplauso es de los asesinos, de los talibanes, de los de Hamás y de los Ayatolas, es decir, de todos los amigos, de la paz y de la libertad en el mundo, parece. Es decir, de los que ponen su foto en los misiles que matan gente. ¿Se saltó Irán el derecho internacional al matar a miles de civiles, a 30.000 civiles? Porque usted no ha hablado de eso. ¿O cumplía con el derecho, según usted? Estaría bien que nos diga algo.

En conclusión, señor Sánchez, usted no quiere la paz. No la ha querido nunca. Lo que quiere es el ruido y le conviene el ruido, como a Zapatero le convenía la tensión. Son de la misma pasta. Cada crisis internacional es para usted una cortina de humo. Y cada conflicto es solo un escenario en el que ponerse un disfraz de estadista y protegerse mientras España se pudre por dentro y los españoles sufren.

Cuanto más se habla de Irán o de Groenlandia o de lo que sea, menos se habla del recorrido vergonzoso y vergonzante que usted ha hecho hasta traernos aquí. De las saunas que financiaron su carrera política, según Koldo, hasta la destrucción de la clase media, patrocinada por esas mismas saunas. De las tesis plagiadas, a la nación arruinada. Del Peugeot, al récord de pobreza infantil. Del amaño de las primarias, según Koldo, a los más de 45 muertos en el crimen de Adamuz. De sus pactos con Bildu, a la tercermundización de los servicios públicos. De los siniestros negocios de sus sucesivas manos derechas, todas en la cárcel, a la destrucción de nuestra soberanía nacional. De las comisiones con las mascarillas en la pandemia, cuando la gente moría, a los indultos y amnistías de criminales. De su mujer y su hermano enriqueciéndose a costa de los españoles, a sus deudas inconfesables con Marruecos. De Tito Berni, a los socavones en las carreteras y la rotura de las vías. De Koldo y Ábalos, al récord de españoles que todavía viven con sus padres. Del escándalo de Plus Ultra y de las maletas de Delcy, a los muertos de la DANA. Y del grito ese de ‘somos feministas porque somos socialistas’, a la liberación de cientos de violadores y a la importación de innumerables agresores sexuales.

Es tan terrible su legado, son tantos sus crímenes y es tal su destrucción que en torno a usted podría construirse un nuevo arquetipo de lo que es un mal gobernante, algo digno de ser estudiado por cómo alguien en tan poco tiempo ha podido hacer tanto daño a su país. Y lo peor es que sabemos que aún hará más.

Pero, aunque el señor Feijóo siga ocupado desde el año 2023 en destruir la alternativa, acabará llegando a España un gobierno patriótico, comprometido en reconstruir nuestras capacidades de defensa, comprometido con nuestros intereses nacionales y comprometido con devolver a España la dignidad nacional que usted le ha robado y en recuperar la prosperidad, la seguridad y la estabilidad para los españoles. Eso es soberanía, y todo lo demás es solo mafia y sauna.

Lo que le pido, señor Sánchez, es que cuando suba aquí a vomitar los embustes y las calumnias contra mí y contra VOX a las que nos tiene acostumbrados, no sea demasiado duro con el señor Feijóo. Agradézcale a él y a su entorno que haya proporcionado y patrocinado todos los argumentarios con los que usted hoy va a atacarnos en esta tribuna. Como ya se lo agradecieron al señor Pablo Casado. Bien es cierto que al señor Pablo Casado le agradezco la gallardía de haber subido a esta tribuna a decir todo eso.

En fin, las cosas acaban como acaban. Pero insisto, agradézcale al señor Feijóo que no hayan roto el pacto con ustedes en Ceuta. No se ponga nervioso. Agradézcale al señor Feijóo que no hayan roto el pacto con ustedes en Europa. Socialistas y populares sigan de la mano. Agradézcale al señor Feijóo que aún no le haya presentado una moción de censura y no sea demasiado duro con él porque al final todos sabemos perfectamente que en lo fundamental ustedes están de acuerdo.