
Barcelona (Cataluña) España, jueves 19 de marzo de 2026 (Lasvocesdelpueblo).- Carta de Ignacio Garriga a Ortega Smith: «Esa actitud no es solo desleal es profundamente hipócrita». […] «Al igual que resulta curioso leer ahora lo que decían ellos (Iván Espinosa y su mujer Rocío Monasterio) de ti hace no tanto tiempo, cuando exigían que se te sometiera a tratamiento psiquiátrico por tu trato agresivo y violento con las mujeres».
- «Te escribo porque, como Secretario General, no puedo permitir que tus declaraciones públicas queden sin respuesta por parte del partido, por respeto a nuestros afiliados y cargos que sí cumplen con su deber».
A continuación, la carta del secretario general de VOX, Ignacio Garriga Vaz de Conceiçao, al exsecretario general y exportavoz del Grupo Municipal de VOX en el Ayuntamiento de Madrid, Francisco Javier Ortega Smith-Molina, que Lasvocesdelpueblo ha tenido acceso y tras comprobaciones, este medio de comunicación confirma que esta carta es cierta.
1.- Querido Javier,
2.- Aunque jamás has respondido ni a mis cartas anteriores ni a mis mensajes, no puedo dejar de dirigirme a ti de nuevo para afearte, con toda claridad, tu conducta reiterada.
3.- La entrevista que diste el pasado domingo a El Debate y la de hace algunos días en COPE, donde calificaste de «equivocada e injusta» una decisión legítima del partido, constituyen una nueva vulneración grave de las normas internas. Cuestionar públicamente la estrategia del partido y erosionar su autoridad orgánica fue tipificado —por ti mismo— como falta grave (muy grave si la comete un cargo electo y/o orgánico) en los estatutos que promoviste como secretario general, época en la que ante todos nosotros calificaste innumerables veces como «ratas» a todos los que manifestaron discrepancias públicas. Nunca haremos lo mismo contigo.
4.- Resulta especialmente revelador observar cómo tu estrategia de comunicación en su contenido, en su tono y en su calendario encaja con precisión en la narrativa interesada que intenta imponer Génova y sus medios afines en estos momentos. En plena fase de crecimiento sostenido para VOX, tu insistencia en sembrar dudas internas, reivindicar un supuesto agravio personal y debilitar la cohesión del partido solo puede ser interpretada como una connivencia objetiva con quienes desean erosionarnos desde fuera.
5.- Sorprende, por cierto, tu exhibición pública de cariño y nostalgia hacia compañeros a los que quisiste cesar cuando eras secretario general. Te recuerdo que llegaste a hacer un informe durísimo contra Rocío Monasterio San Martín e Iván Espinosa para pedir su cabeza, cabeza que te negó nuestro Presidente. Comprende que resulte simpático ver cómo intentas ahora abrazarte a ellos para tratar de dañar al mismo que trató de minimizar vuestras diferencias durante tantos años. Al igual que resulta curioso leer ahora lo que decían ellos de ti hace no tanto tiempo, cuando exigían que se te sometiera a tratamiento psiquiátrico por tu trato agresivo y violento con las mujeres.
6.- Lo más decepcionante no es solo tu deslealtad reiterada, Javier, sino el desprecio sistemático a los hechos: has desoído y desobedecido todas las indicaciones que se te han trasladado, por los cauces adecuados, y en lugar de rectificar o dar explicaciones, persistes en alimentar un relato victimista que, amén de falso, degrada al partido y pretende sembrar confusión entre nuestros afiliados y simpatizantes.
7.- Resulta, además, particularmente penoso comprobar que, en ninguna de tus dos entrevistas, hayas sido capaz de mencionar por su nombre al compañero que ha asumido la portavocía adjunta en el Congreso, Carlos Hernández Quero, al que si has dedicado comentarios despectivos. Es una falta de respeto gratuita, innecesaria y muy reveladora de tu concepción del compañerismo. Igual que es incomprensible que niegues el saludo de manera ostensible a tantos compañeros que te saludan con respeto.
8.- Tampoco deja de llamar la atención tu insistencia en hablar en tercera persona de «la dirección del partido», como si fueras un observador externo. Te recuerdo que te sientas aún en el Comité Ejecutivo Nacional, eres portavoz de Justicia en el Congreso y portavoz del ayuntamiento de la capital de España porque el presidente y el Comité Ejecutivo Nacional habían confiado en ti. Esa actitud, Javier, no es solo desleal: es profundamente hipócrita. No puedo dejar de recordarte que tu insistencia en presentarte como «el que marca goles» no resiste el más mínimo contraste con la realidad y resulta, francamente, ridícula. Todas las encuestas, todos los estudios internos y todos los análisis de impacto mediático coinciden: tu perfil, lejos de sumar, es hoy un lastre electoral y ni siquiera eres capaz de inquietar la desastrosa gestión de Almeida, donde ninguna encuesta indica crecimiento para Vox. Para que luego te atrevas a criticar públicamente el logro del partido de haber alcanzado el 18 % en las encuestas nacionales.
Comunicado de VOX sobre denuncia de Ortega Smith ante Protección de Datos
9.- Tus servicios al partido en el pasado no son una patente de corso. En Vox, Javier, no hay «portavoces de facto», como dices ser en un ejercicio inconcebible de autoritarismo bastante infantil ni «camisas viejas», ni «fundadores» con derechos históricos por encima de los estatutos. Aquí hay una estructura orgánica clara, con un Comité Ejecutivo Nacional del que formas parte-por ahora, y unas normas internas que rigen para todos. No hay excepciones. No puede hablar de regeneración quien se resiste a asumir la renovación con dignidad. Ni puede hablar de principios quien vulnera sistemáticamente uno de los principios más básicos de toda organización: la lealtad y el compañerismo.
10.- No te escribo para abrir debate alguno contigo. Hace tiempo que entendí que es imposible, aunque sabes bien que lo he intentado todo (sigo esperando respuesta al Whatsapp que te envié a principios de septiembre proponiéndote comer juntos). Te escribo porque, como Secretario General, no puedo permitir que tus declaraciones públicas queden sin respuesta por parte del partido, por respeto a nuestros afiliados y cargos que sí cumplen con su deber.
11.- Si no puedes sumar, al menos deja de restar.
12.- Un saludo,
13.- Ignacio Garriga

