
Barcelona (Cataluña) Reino de España, domingo 30 de noviembre de 2025 (Efe).- JUICIO A FAMILIA PUJOL/JUICIO CASO PUJOL | La posible contaminación del Caso Pujol por la Operación Cataluña contra el Procés ha centrado el debate entre acusaciones y defensas en la primera semana del juicio por la fortuna oculta en Andorra, que sigue adelante para el nonagenario expresidente catalán en contra del criterio de los forenses.
Estas son las claves de las tres primeras sesiones de un proceso que hasta el próximo mes de mayo juzga al expresident Jordi Pujol y a sus siete hijos, además de una decena de empresarios, acusados de enriquecerse con comisiones ilegales hasta amasar el capital que ocultaron en Andorra durante décadas.
La justicia descarta exculpar a Pujol
El juicio arrancó el pasado lunes con la inesperada decisión de la Audiencia Nacional de seguir adelante con el juicio contra el expresidente de la Generalitat -de 95 años y que ha estado hospitalizado una semana por neumonía-, contra la opinión de los médicos forenses y para disgusto de sus hijos.
El tribunal, que no descarta revisar más adelante el estado de salud de Jordi Pujol, desoyó el dictamen de los médicos forenses, que declararon que el expresident no estaba en condiciones de afrontar el juicio por su deterioro cognitivo, aunque le permite seguirlo desde su casa de Barcelona, de forma telemática.
Antes de resolver si lo mantenía en el proceso, la sala escuchó por videoconferencia al propio Pujol, quien dijo no encontrarse del todo bien de salud pero insistió en que estaba a disposición del tribunal. Su defensa ya anunció que no iba a recurrir la decisión de la Audiencia Nacional, fuera la que fuera.
Los Pujol en el banquillo: en sillas distanciadas
Pujol no se conectó a las siguientes sesiones del juicio ni tiene previsto hacerlo hasta que llegue la fecha de su declaración, el próximo mes de abril. Para entonces, volverá a ser explorado por los médicos forenses para que informen de la evolución de su salud.
La ausencia del expresident en el banquillo ha privado a los medios de la ansiada imagen de la familia Pujol al completo. También sus hijos han evitado esa estampa, llegando siempre por separado a la sala de vistas y sentándose en sillas distanciadas.
La policía patriótica y la Operación Cataluña
Una vez resuelta la situación de Jordi Pujol, el juicio se abrió con las cuestiones previas, en una sesión crucial para que las defensas de los Pujol pudieran plantear la nulidad de la causa, esgrimiendo las maniobras de la policía patriótica y de la Operación Cataluña para frenar el procés.
Con mayor o menor calado político, las exposiciones de los abogados de los Pujol -Cristóbal Martell, Pau Ferrer, Jaime Campaner y Francesc Sànchez- insistieron en las conexiones de la causa con la guerra sucia contra el procés y argumentaron que la carta de confesión de Jordi Pujol de julio de 2014 no había sido «libre» sino propiciada por la filtración de un «pantallazo» de movimientos bancarios de la familia en Andorra, por parte de la policía patriótica.
No faltaron en las cuestiones previas las alusiones al papel de Victoria Álvarez, expareja de Jordi Pujol Ferrusola que en 2012 presentó una denuncia ante la policía, a instancias del comisario jubilado José Manuel Villarejo y su entorno, en la que narraba el trasiego de mochilas con dinero de la familia a Andorra.
La denuncia de Victoria Álvarez
El fiscal Fernando Bermejo, que no había formulado ninguna cuestión previa, salió en defensa de la investigación y despachó como meros «rumores políticos» las conexiones con la Operación Cataluña alegadas por la defensa, mientras argumentaba que el origen de la causa fue legal, basado en la denuncia de Victoria Álvarez. Una testigo que, sin embargo, no propone.
En la misma línea, los abogados del Estado mantuvieron que la investigación no está viciada de origen porque se fundamenta en una «notitia criminis» clave, la «barroca» carta de confesión de Pujol.
El tribunal comunicará su decisión sobre las cuestiones previas en la próxima sesión del 10 de diciembre, tras lo que se dará inicio a las declaraciones de los testigos.
Regresa el fantasma de Banca Catalana
El fantasma del caso Banca Catalana, la quiebra bancaria que en 1984 motivó una sonada investigación penal contra el entonces president y exdirectivo de la entidad que terminó archivada, ha regresado al juicio por la fortuna oculta, curiosamente de la mano de la defensa de cuatro de sus hijos.
Pau Ferrer, letrado de Marta, Mireia, Pere y Oleguer Pujol, entregó al tribunal como cuestión previa el libro de 1985 ‘Banca Catalana: Más que un banco, más que una crisis’, en el que los periodistas Francesc Baiges, Enric González y Jaume Reixach cuestionan el papel de Pujol en la caída financiera de la entidad y apuntan a que el expresident vendió sus acciones antes de la quiebra que dejó sin ahorros a multitud de inversores.
19 acusados y 254 testigos en el Juicio contra Familia Pujol
El objetivo de la defensa es acreditar el perfil «económico y financiero» de Florenci Pujol, padre del expresident, quien hizo negocio con el contrabando de divisas durante la dictadura, para dar sustento a su versión de que los fondos de Andorra procedían de una «deixa» (legado) que dejó a sus nietos y su nuera.
Lo cierto es que los periodistas que escribieron el libro, que pretendía echar por tierra los argumentos del pujolismo de que la querella por Banca Catalana obedecía a una «operación de Estado», han denunciado siempre las dificultades con que se toparon para publicarlo y las represalias que acarreó para su profesión, amén de los ataques recibidos por parte del nacionalismo catalán.
