
Adamuz (Córdoba) Andalucía (España), lunes 19 de enero de 2026 (Lasvocesdelpueblo y Agencias).- Profunda tristeza de Iryo ante el trágico accidente de Adamuz. «Yo llevo 32 años en transporte y nunca habíamos tenido en ningún modo un accidente con víctimas y es horrible, es un drama». Iryo ha explicado que la empresa ha activado todos sus recursos para atender a los afectados, incluidos centros de atención psicológica tanto en el lugar del siniestro como en Córdoba, así como autobuses y taxis para trasladar a los pasajeros ilesos a sus destinos.
El presidente de Iryo, Carlos Bertomeu, ha calificado de «raro» y «extraño» el accidente ferroviario ocurrido este domingo en Adamuz (Córdoba) y que hasta el momento ha causado 39 víctimas mortales y más de un centenar de heridos de diversa consideración.
En declaraciones a los periodistas en Adamuz, Bertomeu, visiblemente emocionado, ha trasladado un mensaje de pésame y ánimo a los familiares de las víctimas y ha manifestado que a la compañía ferroviaria le invade una «profunda tristeza» ante el trágico accidente de Adamuz.
«Un drama»
Ha añadido que la compañía se ha puesto «a disposición total» de las autoridades para esclarecer lo sucedido y ha reconocido que en sus más de tres décadas de trayectoria profesional en el sector del transporte nunca había vivido un accidente con víctimas mortales.
«Yo llevo 32 años en transporte y nunca habíamos tenido en ningún modo un accidente con víctimas y es horrible, es un drama», ha señalado Bertomeu, quien ha deseado la «pronta recuperación de los heridos, que hay muchos, algunos graves y muy malitos», la gran mayoría ingresados en el hospital Reina Sofía de Córdoba.
El presidente de Iryo ha explicado que la empresa ha activado todos sus recursos para atender a los afectados, incluidos centros de atención psicológica tanto en el lugar del siniestro como en Córdoba, así como autobuses y taxis para trasladar a los pasajeros ilesos a sus destinos.
Además, ha evitado pronunciarse sobre las posibles causas del accidente y ha recordado que la investigación corresponde exclusivamente a la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), un organismo independiente.
«Mientras la Comisión no se pronuncie, no nos debemos pronunciar, y además no tengo criterio para hacerlo», ha afirmado, mientras que ha insistido en que el ferroviario es un «sector absolutamente regulado».
No obstante, ha resaltado el carácter «inusual» del siniestro ya que «no ha ocurrido en una curva, ha ocurrido en una recta», y se produjo a «una velocidad moderada para la que tiene el tren».
También ha defendido que el convoy implicado es «un tren de última tecnología», con menos de tres años de antigüedad, adquirido nuevo y con «la totalidad de su plan de revisiones y de mantenimiento programado cumplido, el último muy recientemente».
Bertomeu ha aclarado que el descarrilamiento se produjo en un vagón intermedio y no en la cabecera del tren, lo que, a su juicio, refuerza la necesidad de una «investigación exhaustiva», ya que se trata de «un accidente extraño», por lo que es necesario «ponerse a disposición de la comisión de investigación para determinar la causa y que no vuelva a pasar nunca más».

