
Ceuta, martes 22 de septiembre de 2026 (Lasvocesdelpueblo).- A la cárcel la inmigrante de la invasión marroquí de julio de 2016 que apuñaló a su compatriota. La agresora, de nacionalidad marroquí al igual que la víctima, accedió ilegalmente a la ciudad autónoma a nado a finales de julio, asestó una cuchillada en el costado a la otra mujer y huyó por el monte antes de ser capturada por la Policía Nacional.
El Juzgado de Instrucción de Ceuta ha decretado este martes el ingreso en prisión preventiva y sin fianza para una mujer de nacionalidad marroquí que entró ilegalmente en España durante la invasión migratoria de los pasados días 30 y 31 de julio.
La medida judicial se toma tras haber asestado presuntamente una puñalada a una compatriota de su misma nacionalidad durante una reyerta violenta en un asentamiento ilegal.
Según ha avanzado la Agencia EFE citando fuentes judiciales, los hechos violentos se desencadenaron a última hora de la tarde de este lunes en las inmediaciones del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).
En la zona de la carretera del Jaral permanecen acampadas en tiendas de campaña a la intemperie decenas de invasores que colapsan los alrededores tras agotarse las plazas asistenciales oficiales.
Ataque con arma blanca y huida por el monte
La agresión se produjo en medio de una fuerte discusión entre las dos ciudadanas marroquíes. La detenida sacó un arma blanca (posiblemente un cuchillo) y se la clavó en el costado a la víctima, provocándole heridas de gravedad. Vecinos de la zona, alarmados por los gritos y la violencia de la reyerta, alertaron a la Policía Nacional.
Tras el apuñalamiento, la agresora intentó evadir la acción de la justicia ocultándose en la densa vegetación de una zona de monte cercana. Sin embargo, el despliegue de los agentes policiales permitió localizarla y detenerla. La víctima fue trasladada de urgencia al Hospital Universitario de Ceuta, donde permanece ingresada. Ante el juez, la inmigrante ilegal se negó a reconocer su culpabilidad.
Un polvorín delictivo tras la invasión migratoria de julio
Este apuñalamiento no constituye un hecho aislado, sino que forma parte de la ola de criminalidad que padece Ceuta desde la invasión marroquí con miles de marroquíes y subsaharianos iniciada el 30 de julio.
El colapso del orden público ha transformado el campamento de las afueras del CETI en un polvorín con peleas y agresiones que se han vuelto rutinarias. La presión delincuencial en la calle ha ido acompañada de un repunte en los casos judiciales en la ciudad autónoma.
Entre los incidentes más graves registrados estas últimas semanas destaca el homicidio de un joven inmigrante marroquí que también había entrado a nado el 30 de julio, quien murió apuñalado en el tórax a principios de septiembre en el Poblado de Regulares.
A estos episodios de extrema violencia se suman constantes disturbios en otros centros de contingencia como Loma Colmenar, agresiones físicas a miembros de la Guardia Civil y las Fuerzas Armadas, pedradas contra vehículos de Bomberos y el desmantelamiento de pisos patera ilegales en pleno centro urbano.
