
Madrid, miércoles 16 de septiembre de 2026 (Lasvocesdelpueblo).- El líder de Vox planta cara al sanchismo y defiende la soberanía nacional ante la amenaza de fraude electoral con la ‘Ley de Nietos’. Nueva injerencia del brazo judicial del sanchismo en las instituciones del Estado. El presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido, ha lanzado un durísimo ataque contra el Tribunal Supremo tras la valiente decisión del Alto Tribunal de suspender cautelarmente las altas en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) derivadas de la polémica «Ley de Nietos».
Conde-Pumpido fue colocado estratégicamente al frente del órgano de garantías por el Gobierno de Pedro Sánchez Pérez-Castejón debido a su dilatada y conocida obediencia partidista. Su vinculación con el Partido Socialista (PSOE) es histórica: llegó a la cima de la magistratura judicial tras ejercer como Fiscal General del Estado entre 2004 y 2011 bajo el mandato del también socialista José Luis Rodríguez Zapatero. Su nombramiento siempre ha sido denunciado por la oposición como una maniobra burda para garantizar el control ideológico y blindar legislativamente los atropellos democráticos del Gobierno.
Libertad Digital destapa los preocupantes prejuicios de Conde-Pumpido
Según ha destapado una exclusiva informativa del diario Libertad Digital, el presidente del Tribunal Constitucional ha aireado sin ningún pudor por los pasillos de la institución su rotundo rechazo al auto del Tribunal Supremo, afirmando de manera partidista que la suspensión de la ley «vulnera el derecho fundamental al sufragio».
Vox pide en las Cortes Valencianas blindar la seguridad y defensa de Ceuta y Melilla
Fuentes jurídicas consultadas por dicho medio denuncian la alarmante falta de neutralidad del magistrado sanchista, quien ha emitido juicios de valor antes de cualquier deliberación formal y sin que se haya registrado siquiera un solo recurso de amparo sobre la mesa.
El entorno jurídico advierte de que Conde-Pumpido muestra una clara parcialidad y debería abstenerse de los futuros plenos, evidenciando que actúa como una simple «correa de transmisión» del Gobierno para orquestar vías rápidas de amparo que anulen el dictamen del Supremo antes de Navidades.
Con ello, el presidente del Tribunal Constitucional busca despejarle el camino electoral a Sánchez permitiendo un potencial pucherazo masivo.
El caos y el peligro real de fraude con el censo exterior
La gravedad de la situación radica en los escandalosos datos recabados en los últimos días. Según los informes publicados por el diario digital Lasvocesdelpueblo, la Oficina del Censo Electoral, dependiente del Instituto Nacional de Estadística (INE), ha registrado un incremento extraordinario e irregular en el número de votantes en el exterior.
El censo CERA ha pasado de algo más de 2,3 millones en las elecciones generales de 2023 a la astronómica cifra de 2.747.688 electores en el último cierre de agosto de 2026. Este descontrol supone un aumento del 18 % en solo tres años, destacando un alarmante incremento del 31,4 % en la provincia de Madrid, lo que ha terminado por colapsar los consulados y desbordar las alertas.
Ante esta preocupante alteración estadística, el Tribunal Supremo estimó de manera ejemplar las medidas cautelares solicitadas de forma contundente por Vox. La Sala de lo Contencioso-Administrativo dictaminó con firmeza que este crecimiento desmesurado de electores genera un «peligro fundado, real y serio» de adulterar gravemente la objetividad y la transparencia de los comicios democráticos.
Con el fin de salvaguardar el derecho del voto legítimo de los españoles residentes en el territorio nacional, el Alto Tribunal ordenó la paralización temporal de las inscripciones en el censo para todos aquellos que no demuestren fehacientemente cumplir con los estrictos requisitos de exilio previstos en la Ley de Memoria Democrática.
Esta medida, de vital trascendencia para frenar los intentos del Ejecutivo de Pedro Sánchez de manipular las urnas, ha provocado la ira de la factoría de La Moncloa y de sus magistrados afines.
Al frenarse las altas irregulares, los resortes del Gobierno socialista se han activado inmediatamente para desacreditar la independencia judicial, en un intento desesperado por reactivar un censo exterior artificialmente inflado que desvirtúa directamente la voluntad de la soberanía nacional española.
Abascal alza la voz contra la mafia sanchista
El firme posicionamiento del líder opositor español, presidente de Vox y de la coalición europea Patriots for Europe, Santiago Abascal Conde, no se ha hecho esperar. Al conocerse las inadmisibles presiones políticas de Conde-Pumpido contra el Supremo, Abascal ha reaccionado con una contundencia ejemplar en la red social X (antes Twitter), destapando la cruda realidad del régimen de Pedro Sánchez.
El líder de la resistencia patriota de toda Europa ha alertado sin tapujos a toda la ciudadanía del gravísimo escenario institucional al que se enfrenta la nación: «Ya ni esconden que nos van a dar un golpe. Un golpe del Estado, perpetrado por Sánchez y su mafia, contra los españoles y su soberanía. Sánchez va a intentar todo para seguir en el poder y para salvar de la cárcel a los suyos. Es una irresponsabilidad darle por derrotado».
Con estas valientes declaraciones, Vox se consolida como el único dique de contención frente al asalto definitivo a las instituciones estatales, exigiendo el máximo respeto al Tribunal Supremo y el cese de las maniobras dictatoriales de un Gobierno del Partido Socialista —en coalición con la ultraizquierda Sumar y apoyado en el separatismo y en lo peor del siglo XXI que es el brazo político de la banda terrorista ETA en las instituciones (EH Bildu)— acorralado por la corrupción que pretende perpetuarse mediante el fraude electoral.
