
Madrid, sábado 26 de septiembre de 2026 (Lasvocesdelpueblo).- El líder opositor español Santiago Abascal lidera la defensa de Ceuta frente al colapso migratorio y retrata la inacción cómplice del Partido Popular (PP) de Alberto Núñez Feijóo.
El presidente de Vox y de Patriots for Europe, Santiago Abascal Conde, ha denunciado con firmeza que «Ceuta sigue invadida» y ha señalado directamente al presidente del Gobierno de España y secretario general del Partido Socialista (PSOE), Pedro Sánchez Pérez-Castejón, como «el siervo del rey de Marruecos». Antes de participar en la II Marcha por la Dignidad de España, organizada por la sociedad civil en apoyo a las ciudades autónomas, Abascal sentenció con dureza: «Parece que Sánchez odia a los españoles y ha decidido sustituirnos”. En este sentido, ha afeado la falta de escrúpulos de la «mafia de Sánchez» tras comprobarse esta misma semana que incluso redes del narcotráfico rechazaron ciertos encargos del Ejecutivo en el norte de África.
La formación política ha reivindicado la movilización constante al lado de los ciudadanos, comprometiéndose a acudir cada vez que la sociedad civil llame. Abascal ha insistido en que Vox utilizará «todas las herramientas a su alcance», combinando las manifestaciones en las calles, las iniciativas parlamentarias y la vía penal ante los tribunales, donde continuarán presentando denuncias. Respecto al decreto de urgencia que prepara la Moncloa para acelerar los retornos, el líder opositor ha mostrado un escepticismo absoluto, recordando que el Gobierno ya ha advertido a los ceutíes de que deben acostumbrarse a esta realidad como un problema «estructural», anulando cualquier atisbo de confianza.
Frente a la inacción del resto del arco parlamentario, Abascal ha vuelto a solicitar de forma contundente la activación del artículo 102 de la Constitución Española para dirimir la responsabilidad criminal del presidente, criticando la incomprensible postura del Partido Popular de Alberto Núñez Feijóo al desmarcarse de esta medida. Asimismo, al ser preguntado por las recientes declaraciones de José María Aznar López —expresidente del Gobierno de España, expresidente del Partido Popular y actual presidente de la Fundación FAES—, el presidente de Vox le ha afeado que intente utilizar la crisis migratoria para atacar a su formación, sugiriendo que «debería tener un poco más de humildad» y limitarse a contar la experiencia de «aquellos que han sido derrotados por Marruecos».
El calvario vecinal y la crisis sin precedentes en Ceuta
La realidad que se vive en las calles de la ciudad autónoma es de una gravedad extrema y carece de precedentes. Tras la entrada masiva de decenas de miles de inmigrantes irregulares que desbordaron los perímetros fronterizos a finales de julio, los servicios de acogida, el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes de Ceuta (CETI) y los recursos humanitarios locales continúan completamente colapsados. La situación se mantiene en una tensa alerta debido a los constantes llamamientos en redes sociales para forzar nuevos asaltos masivos, obligando a desplegar muros de contención temporales en zonas estratégicas como el espigón del Tarajal y forzando al Gobierno local a rechazar la instalación de macrocentros que cronifiquen la presión migratoria.
A través de las redes sociales locales y según reportes de la Agencia EFE, los residentes ceutíes exponen un auténtico calvario diario marcado por el miedo, la desolación y una profunda sensación de abandono institucional. La convivencia vecinal en barriadas como el Polígono se ha visto drásticamente alterada por la insalubridad de campamentos improvisados, el desmantelamiento de pisos patera clandestinos y el cierre preventivo de comercios y supermercados ante la inseguridad en las calles. Muchas mujeres de la ciudad se ven obligadas a portar sprays de defensa personal como «material escolar básico» ante la pérdida absoluta de la normalidad.
Esta asfixia generalizada ha provocado el hundimiento del tejido comercial y turístico de Ceuta, llevando a miles de vecinos a bloquear de forma pacífica las inmediaciones de la frontera bajo el lema «SOS Ceuta invadida». Mientras los ciudadanos denuncian que se les ha arrebatado la libertad y la seguridad cotidiana, el presidente Pedro Sánchez ha optado por desviar el problema hacia foros internacionales como la ONU, acusando de «desinformación» y exigiendo que no se señale al inmigrante ilegal. Esto contrasta radicalmente con el clamor de un pueblo que se siente al límite de sus capacidades físicas y económicas.
El papel de fiscalización de Vox frente al sanchismo y la pasividad del PP
En este escenario de máxima emergencia nacional, destaca el férreo papel de fiscalización que Vox ejerce de forma solitaria contra las políticas del Gobierno de Pedro Sánchez. A pesar de los escasos medios institucionales de los que dispone la formación liderada por Santiago Abascal, sus representantes mantienen una vigilancia inquebrantable en las calles y en las instituciones, plantando cara de forma decidida a la maquinaria de poder del Estado empleada por el bloque gubernamental.
Esta labor fiscalizadora contrasta frontalmente con la estrategia del Partido Popular de Alberto Núñez Feijóo, una organización que ha evidenciado una preocupante parálisis durante los casi ocho años de vigencia del sanchismo. Los populares han concentrado gran parte de sus esfuerzos orgánicos y mediáticos en contener el auge de Vox en lugar de combatir con firmeza las sistemáticas tropelías del Ejecutivo. Mientras el Gobierno de Sánchez consumaba traiciones a España y a los españoles, asaltaba la separación de poderes y lanzaba ataques directos contra jueces y tribunales, el PP ha preferido mantener un perfil tibio, consolidándose como una oposición previsible y temerosa de la alternativa contundente que representa Vox.
