
Buñol (Valencia) Comunidad Valenciana (España), martes 2 de junio de 2026 (Lasvocesdlepueblo).- Activistas animalistas documentan la realidad de los animales a las puertas de un matadero de Buñol, municipio de la provincia de Valencia.
La Plataforma Defensa Animal ha llevado a cabo una acción de documentación en el matadero de Buñol, con el objetivo de visibilizar la realidad que viven los animales antes de ser ejecutados.
En esta ocasión, activistas se han concentrado en las inmediaciones del recinto para grabar y fotografiar la llegada de vacas procedentes de la industria de explotación animal.
En el material documentado por las personas voluntarias se observan animales sin espacio, sucios y asustados, recordando que tanto las vacas explotadas por la industria láctea como las ejecutadas en la industria cárnica acaban en el mismo lugar después de una corta vida de explotación, separación de familias y todo tipo de prácticas que provocan sufrimiento.
Desde el colectivo, afirman que «este tipo de acciones, conocidas como vigilias, son fundamentales para mostrar una situación que se mantiene fuera del foco público».
«Nuestro objetivo es visibilizar su realidad, conseguir difusión y que otras personas se planteen el sencillísimo veganismo», explican desde la entidad.
Las vacas pueden vivir hasta 20 años; sin embargo, son enviadas al matadero con cuatro o cinco años, cuando apenas han empezado a vivir.
Se trata de animales altamente inteligentes, sociables y emocionales, que lloran durante días cuando se les arrebatan sus bebés con el fin de apropiarse de su leche.
Por su parte, las terneras sufren episodios de pánico al ser separadas de sus madres.
En cambio, cuando se les permite vivir, desarrollan estrechos lazos afectivos, no solo con sus crías sino también con otros individuos, incluso pueden llegar a tener mejores amigas, que suelen ser otras vacas en cuya compañía se observan relajadas y apacibles.
Para terminar, en un comunicado, Defensa Animal ha resaltado la labor que llevan a cabo los santuarios antiespecistas sin apoyo de la administración, mientras que la industria ganadera recibe millones de euros en subvenciones para explotar y matar animales, así como otras consecuencias ya mencionadas.
Totales de María Jesús Puertes, portavoz de la Plataforma Defensa Animal:
1.- Hemos venido a las puertas del matadero porque creemos necesario que la gente le ponga a los animales un rostro y comprenda que ellos son alguien, que son individuos y que cada vez que pagan o participan de alguna manera en su explotación ya sea en el sector alimentario u otro tipo de ámbitos están siendo cómplices de ella y validando sin ningún tipo de cuestionamiento que los demás animales son meros recursos, propiedades u objetos que existen en el mundo para nuestra utilidad, que es precisamente a lo que nos oponemos como veganos, activistas por los derechos de los animales y antiespecistas al reconocer a los demás animales sujetos con su valor inherente a existir por sus propias razones.
2.- Lugares atroces de violencia y exterminio como este se ubican lejos del ojo humano en pro de ayudar a la desconexión entre el producto que adquirimos en el supermercado y la víctima que había detrás de tal producto. La existencia en sí misma de los centros de explotación animal es inaceptable moral y éticamente hablando y totalmente evitable, pues si nadie los financiase no continuarían funcionando.
3.- Aunque el veganismo va más allá de la alimentación y evita usar a los animales en cualquier fin, recuerdan que hoy en día se pueden adquirir productos vegetales similares en sabor y textura e incluso elaborar cualquier receta con productos de proximidad libres de animales. La entidad promueve la pedagogía antiespecista desde la infancia, incluyendo valores que fomenten el respeto y la empatía durante su desarrollo.


