«Barcelona, ​​los atentados beneficiaron a los separatistas», por François Meylan

François Meylan
FOTOGRAFÍA. BARCELONA (ESPAÑA), 17.08.2019. Segundo aniversario de la masacre yihadista del 17A en Cataluña con división entre las víctimas. División entre las víctimas, instituciones y autoridades separatista; las víctimas, (ACVOT) ha convocado por separado su acto mientras las autoridades catalanas, Generalidad, Ayuntamientos, formaciones separatistas y la Unidad de Atención y Valoración de Afectados por Terrorismo (UAVAT), convocan el homenaje institucional y denuncian conspiración del Estado en el 17A. Lasvocesdelpueblo

He visitado la ciudad de Gaudí en varias ocasiones, concretamente el escenario de los tristes atentados del lunes 17 de agosto de 2017. También he publicado algunas veces sobre el tema. En particular, el 13 de diciembre de 2017, en la revista online suiza« Infoméduse». Este lunes 17 de agosto de 2020 vuelvo. Estoy invitado a la conmemoración. Está organizado por Alicia Romero, fundadora de la plataforma «17A Honor y Memoria», junto a la «Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas». Representaré a la asociación apolítica suiza «Catalunya Pueblo de Espagne» que denuncia en la autonomía catalana, en España y en Europa discursos y actos relacionados con el supremacismo. Es decir, inventar diferencias raciales donde no las hay. Dividir una población. Poner un lado contra el otro.

Los atentados del jueves 17 de agosto de 2017 en la famosa Rambla y esa misma tarde en el balneario de Cambrils, a 120 km de distancia, no han terminado de llamarme. Una vez más, un vehículo robado fue arrojado a la multitud a gran velocidad. El objetivo es provocar tantas víctimas como sea posible. Como en ataques similares en Berlín, Estocolmo y Londres, el “conductor terrorista” huyó abandonando el vehículo averiado. No tiene intención de morir.

Lo que está más allá de la comprensión es la extrema vulnerabilidad de la Rambla en este momento. Sin embargo, entre julio de 2016 y abril de 2017, en Niza, Berlín, Estocolmo y Londres se llevaron a cabo ataques muy mortales y similares con vehículos ram. Se atacaron lugares emblemáticos como la Promenade des Anglais; el Mercado de Navidad o incluso las zonas peatonales más grandes. Las autoridades de Barcelona deberían haber aprendido la lección y haber tomado las decisiones de seguridad necesarias. En la actualidad, el acceso de vehículos a la Rambla está bloqueado por coches de policía y furgonetas aparcados. En agosto de 2017, ese no era el caso y es notable que la alcaldesa de Barcelona, ​​Ada Colau, esté asumiendo su parte de culpa. Lo mismo ocurre con la Generalitat separatista y con el comandante de la Policía Autonómica Catalana —los Mossos d’Esquadra— el entonces secesionista Josep Lluís Trapero (desde entonces condenado por su participación en el intento de golpe de Estado (Septiembre y octubre de 2017). Todas estas autoridades habían sido advertidas a principios del verano de un inminente ataque en la ciudad de Gaudí, ambas por parte de la CIA; la Guardia Civil e incluso por la Información General (RG) de la Policía Nacional de Toulouse. A la incompetencia se sumó la infamia cuando el entonces presidente de la Generalitat, el fugitivo Carles Puigdemont y la TV3 —un aparato propagandístico al servicio de una corriente supremacista y totalitaria— se hace públicamente una distinción entre las víctimas catalanas y españolas.

El aparato separatista catalán, cuyos miembros y simpatizantes se estiman en unos dos millones de una población total de 7,4 millones en Cataluña, vio los ataques como una oportunidad para fortalecer su ideología secesionista. Al acusar a la política exterior de Madrid comprometida junto con la coalición internacional para eliminar al Estado Islámico (EI), un compromiso muy anecdótico, según Raphael Jerusalmi, un exoficial de inteligencia militar israelí. Adoptando la postura de víctima colateral de las acciones de la España “malvada y opresiva”. Fingiendo haber manejado tanto los ataques, sus consecuencias como la neutralización de sus perpetradores… solo como un Estado soberano. De hecho, no es. Se han acumulado rebabas. A la retención de información se sumó la negativa a colaborar con la Guardia Civil.

Los conocimientos aportados por Nicolas Klein, profesor francés, autor, preparador de postgrado y especialista en España hablan por sí mismos. Entrevistado para mi blog alojado por el diario suizo “«4 heures» el 24 de diciembre de 2018, específica, en subsistencia: «Las autoridades secesionistas catalanas ya se han acercado hace varios años a personalidades que formaban o forman parte de redes yihadistas en Cataluña en particular y en España en general por razones bastante claras, como mostré en un artículo publicado en septiembre de 2017: querían y aún quieren utilizar asociaciones musulmanas y sermones en mezquitas para influir en la  opinión y voto de los inmigrantes de fe musulmana a favor de la sedición. En este contexto, se contactó con personalidades conflictivas, incluso premiadas por su buen y leal servicio por parte de la Generalitat, mientras se creaban asociaciones ad hoc, como “Nuevos Catalanes” (Nous Catalans )».

Y para añadir: «Esta política comunitaria ya era cuestionable en sí misma pero el acercamiento con individuos con pasado y/o con intenciones delictivas ha terminado de desacreditar el aparato separatista a mis ojos y a los ojos de muchos españoles, especialmente en la región».

Ya durante la serie de atentados atribuidos a «Al Qaeda» entre 2001 y 2004, la ciudad de Tarragona, la autonomía catalana, era conocida por los especialistas como el baluarte en España e incluso en Europa de los yihadistas. Hoy llevamos 20 años esperando que la Generalitat rinda cuentas de sus peligrosas relaciones con el terrorismo.

Lausana (Suiza), 10 de agosto de 2020

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