
Barcelona (Cataluña) España, sábado 11 de julio de 2026 (Efe).- La Conselleria de Salud de la Generalitat de Catalunya ha descartado un posible caso de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en Cataluña después de que el paciente ingresado en el Hospital Clínic de Barcelona haya dado negativo en las pruebas realizadas para detectar esta enfermedad vírica.
El afectado había ingresado el viernes en la unidad de alto tratamiento y aislamiento del centro hospitalario barcelonés al presentar síntomas compatibles con esta patología, pero los análisis han confirmado finalmente que no padece la infección.
Según ha informado Salud en un comunicado, el paciente se encuentra bien y continúa en estudio para determinar el diagnóstico de la dolencia que presenta.
El departamento autonómico ha subrayado que este episodio «no representa ningún peligro para la población» y ha descartado cualquier situación de alerta sanitaria relacionada con este caso.
La sospecha se produjo pocos días después de que un hombre de 84 años falleciera en el Hospital Gómez Ulla de Madrid a causa de esta enfermedad. El paciente había sido trasladado desde Salamanca tras dar positivo en fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, después de acudir a un centro sanitario por una picadura de garrapata.
La fiebre hemorrágica de Crimea-Congo es una enfermedad vírica transmitida principalmente por la picadura de garrapatas, aunque también puede contagiarse, en menor medida, mediante el contacto con sangre o tejidos de animales infectados. En España, el virus circula al menos desde 2010, cuando fue detectado por primera vez en Cáceres, y el primer caso en humanos se identificó en 2016.
Desde entonces se han registrado casos puntuales en distintas zonas del país, aunque nunca se había confirmado ninguno en Cataluña. Algunos estudios científicos han señalado, no obstante, la presencia del virus en animales salvajes en áreas rurales muy concretas.
La enfermedad puede comenzar con síntomas como fiebre, dolores musculares, mareos o diarrea y, en los casos más graves, evolucionar hacia un cuadro hemorrágico que puede llegar a ser mortal. La letalidad puede situarse entre el 2 % y el 30 % de los casos, dependiendo del brote y de las circunstancias de transmisión.
La transmisión entre personas puede producirse cuando existe contacto estrecho con sangre, secreciones u otros fluidos de pacientes infectados, especialmente durante las fases más avanzadas de la enfermedad.
Actualmente no existe un tratamiento específico ni una vacuna contra la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo. Se trata de una enfermedad grave de declaración obligatoria que requiere el aislamiento de los casos sospechosos o confirmados en unidades hospitalarias especializadas.
Ante el riesgo de infección, las autoridades sanitarias recuerdan que la principal medida preventiva es evitar las picaduras de garrapata, especialmente en zonas boscosas o rurales, mediante el uso de ropa y calzado adecuados. En caso de picadura, recomiendan retirar el parásito de forma completa y consultar con los servicios sanitarios si aparecen síntomas compatibles.
