Ceuta: Defensa no confirma si el CNI advirtió al Gobierno de entrada masiva de inmigrantes

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FOTOGRAFÍA. CEUTA (ESPAÑA), 31 DE JULIO DE 2026. Invasión marroquí de Ceuta | En la imagen, varios inmigrantes marroquíes en la costa española de Ceuta este viernes 31 de julio de 2026, tercer día de la invasión cuando los invasores ya superan de lejos en números a los compatriotas españoles de Ceuta, una población de 80.000 habitantes. Mientras desde el Gobierno en coalición del Partido Socialista (PSOE) y Sumar, aseguran que la mayoría de los invasores (70.000 inmigrantes) ya han retornado voluntariamente a Castillejos (Marruecos). Se desconoce hasta ahora la cifra de los invasores que permanecen en Ceuta, pero se habla de varios miles de inmigrantes ilegales ocupando plazas, playas y calles, lo que obliga a los ceutíes a encerrarse en sus casas y todos los negocios permanecen cerrados. Lasvocesdelpueblo (Ñ Pueblo)
FOTOGRAFÍA. CEUTA (ESPAÑA), 31 DE JULIO DE 2026. Invasión marroquí de Ceuta | En la imagen, varios inmigrantes marroquíes en la costa española de Ceuta este viernes 31 de julio de 2026, tercer día de la invasión cuando los invasores ya superan de lejos en números a los compatriotas españoles de Ceuta, una población de 80.000 habitantes. Mientras desde el Gobierno en coalición del Partido Socialista (PSOE) y Sumar, aseguran que la mayoría de los invasores (70.000 inmigrantes) ya han retornado voluntariamente a Castillejos (Marruecos). Se desconoce hasta ahora la cifra de los invasores que permanecen en Ceuta, pero se habla de varios miles de inmigrantes ilegales ocupando plazas, playas y calles, lo que obliga a los ceutíes a encerrarse en sus casas y todos los negocios permanecen cerrados. Lasvocesdelpueblo (Ñ Pueblo)

Madrid/Ceuta (España), martes 25 de agosto de 2026 (Efe).- La ministra de Defensa del Gobierno de España, María Margarita Robles Fernández (Margarita Robles), ha asegurado este martes que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) realizó en Ceuta la labor que le era «exigible» ante la situación migratoria y que la información obtenida fue compartida y analizada con las fuerzas de seguridad del Estado y la Delegación del Gobierno.

Robles se ha pronunciado sobre la actuación del CNI y del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) durante su comparecencia en el Congreso para explicar la gestión del Gobierno ante la crisis migratoria de Ceuta, en la que se desplegaron algo más de 3.000 militares en apoyo a las fuerzas de seguridad.

La ministra no había abordado inicialmente la polémica sobre si los servicios de inteligencia advirtieron al Gobierno de una posible entrada masiva de inmigrantes, pero posteriormente ha reivindicado el trabajo realizado por estos organismos y, en particular, el de los 25 agentes del CNI destinados en Ceuta, cuya ubicación y actividad están sometidas al régimen de secreto.

Robles ha explicado que estos agentes realizan un seguimiento diario de la situación en la zona desde diferentes perspectivas, entre ellas las relaciones con los países fronterizos, la evolución geopolítica del flanco sur, la actividad de las mafias organizadas, el uso de las redes por estas organizaciones y la evolución del terrorismo yihadista.

A esta labor se suma el seguimiento de la migración irregular, teniendo en cuenta la situación de los países vecinos del Sahel, así como de posibles actuaciones desestabilizadoras y amenazas híbridas impulsadas por actores internacionales.

«El deber de secreto legalmente impuesto, que es una garantía para su actuación, opera muchas veces como una losa al impedir que se pueda dar publicidad a las actuaciones que realizan», ha señalado la titular de Defensa.

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Sin embargo, ha defendido que esa obligación de confidencialidad no impide reconocer públicamente el trabajo realizado. «Operativamente en Ceuta nuestras Fuerzas Armadas, los servicios de inteligencia y obviamente el CNI realizaron la labor que competencialmente les era y es exigible», ha afirmado.

Según Robles, la información obtenida fue compartida y analizada con las fuerzas de seguridad del Estado y con el personal de la Delegación del Gobierno, en el marco de las competencias de cada organismo.

La ministra también ha puesto el foco en las dificultades que plantea la evolución de las comunicaciones digitales para los cuerpos policiales y los servicios de seguridad e inteligencia. A su juicio, la rapidez con la que circula la información dificulta la capacidad de reacción ante movimientos migratorios masivos que se organizan y ejecutan en un corto periodo de tiempo.

Robles ha señalado además la dificultad de impedir físicamente la entrada de cientos o miles de personas cuando se producen avalanchas en la frontera. En este contexto, ha advertido de los riesgos que tendría recurrir a medios de fuerza para contener este tipo de situaciones.

«No podrían evitarse ni siquiera con la utilización mínimamente proporcional de material antidisturbios. Y no digamos, obviamente, de otros medios armados. La tragedia, el número de muertos, sería incontable», ha concluido.