Ceuta | Discurso íntegro de Abascal: El presidente Sánchez es un traidor

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FOTOGRAFÍA. MADRID (ESPAÑA), 03 DE SEPTIEMBRE DE 2026. El presidente de VOX, Santiago Abascal Conde, registrado durante su intervención en la comparecencia del presidente del Gobierno de España y secretario general del Partido Socialista (PSOE), Pedro Sánchez Pérez-Castejón, sobre la invasión marroquí de Ceuta. Lasvocesdelpueblo (Ñ Pueblo)
FOTOGRAFÍA. MADRID (ESPAÑA), 03 DE SEPTIEMBRE DE 2026. El presidente de VOX, Santiago Abascal Conde, registrado durante su intervención en la comparecencia del presidente del Gobierno de España y secretario general del Partido Socialista (PSOE), Pedro Sánchez Pérez-Castejón, sobre la invasión marroquí de Ceuta. Lasvocesdelpueblo (Ñ Pueblo)

Madrid (España), jueves 3 de septiembre de 2026 (Lasvocesdelpueblo).- Invasión Ceuta | Discurso íntegro del presidente de VOX y de Patriots of Europe, Santiago Abascal Conde en la comparecencia del presidente del Gobierno y secretario general del Partido Socialista (PSOE), Pedro Sánchez Pérez-Castejón, en el Congreso de los Diputados, sobre la guerra híbrida de Marruecos contra España desde la ciudad autónoma española de Ceuta usando a más de 80.000 inmigrantes ilegales marroquíes para invadir la ciudad de 84.000 compatriotas ceutíes.

VÍDEO. 03 DE SEPTIEMBRE DE 2026.

Comparecencia del Gobierno ante el Pleno. Solicitud comparecencia urgente del Presidente del Gobierno ante el Pleno de la Cámara, para informar sobre la gravísima situación que atraviesa la Ciudad Autónoma de Ceuta como consecuencia del incremento de las entradas ilegales de inmigrantes por vía marítima a través de Marruecos a raíz de la imposibilidad de aplicar los rechazos en frontera en ese ámbito; sobre las medidas que piensa adoptar para garantizar la integridad de las fronteras españolas y de la Unión Europea y el ejercicio efectivo de la soberanía nacional; así como para dar explicaciones sobre la política de cooperación del Gobierno con el Reino de Marruecos en materia de control migratorio, el grado de colaboración existente en la contención de los flujos migratorios irregulares y las actuaciones que se están llevando a cabo para evitar que Ceuta y Melilla continúen soportando una presión migratoria creciente que compromete gravemente la capacidad de respuesta de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y supone un riesgo para la estabilidad, la seguridad y el normal funcionamiento de ambas ciudades.

Discurso íntegro de Santiago Abascal – 3 de septiembre de 2026

Señorías, traición. No hay otra palabra. Según la Real Academia Española, la traición es el hecho de faltar a la lealtad y a la fidelidad debidas. Y el presidente Sánchez es un traidor.

Ayer salieron cientos de miles de españoles en todos los barrios, pueblos y ciudades de España a defender Ceuta y a gritar eso al presidente del Gobierno: traidor a España, traidor a los españoles, traidor a los ceutíes, traidor incluso a su propio partido, sus propios compromisos y a sus propios electores.

Y hoy hemos comprobado que traidor también a los policías, a los que ha querido señalar y convertir en responsables de tomar la decisión de no defender nuestras fronteras.

Este Parlamento tiene competencia constitucional para impulsar un debate sobre la traición de Sánchez. Por desgracia, a día de hoy, sólo los diputados de VOX se muestran dispuestos a hacerlo, pero yo no desespero y confío en que todas las fuerzas políticas reflexionen sobre ello.

Traición, señorías, porque ha tardado 35 días en subir a esta tribuna desde que una ciudad española de 84.000 habitantes fuera tomada por la fuerza y superada en número por los asaltantes. ¿Por cuántas personas? 70.000, dijo Sánchez el lunes en la radio. 80.000, dice su decreto Más de 100.000, nos dicen los ceutíes.

En su Gobierno, las cifras, los datos y los documentos entran y salen de Ceuta con la misma facilidad que las personas.

Traición, señorías. Recuerdo las propias palabras del señor Sánchez. El 31 de julio, el señor Sánchez habló de ataque y de violación de la integridad territorial. Este mismo lunes, en la radio, se ha referido, y cito literalmente, a ese ataque híbrido que hemos sufrido.

No lo dice VOX, lo dice Sánchez dos veces con un mes de diferencia. Quédense con estas palabras, señorías, porque todo lo que voy a decir es tomarse en serio lo que el presidente reconoce en la radio y niega en el Consejo de Ministros y en esta tribuna.

Porque si fue un ataque, ¿quién nos atacó? ¿Quién nos atacó, señor Sánchez? Dice usted que hemos sufrido un ataque. Le pregunto seriamente: ¿quién lo hizo? ¿Quién es el atacante? Porque es imposible defender Ceuta o a los ceutíes si no sabemos quién nos ataca.

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El lunes, en una hora de entrevista, le reprochó tres veces al rey de España no haber pisado Ceuta en 20 años en un ataque deliberado que traía usted preparado desde el Palacio de la Moncloa. Sin embargo, al rey de Marruecos, que reclama Ceuta como posesión propia, no le dedicó un solo reproche. Al contrario, lo exculpó, como ha hecho hoy.

Le vemos muy valiente contra el rey de España y muy sumiso con el de Marruecos. Ya sabemos a qué corona rinde usted cuentas. Ya sabemos que usted aceptaría, o no le importaría, ser el virrey de Mohamed VI si no logra sus sueños de grandeza de ser el jefe del Estado, que eso es en lo que está y lo saben ya millones de españoles.

Traición, señorías. Lo dije en Ceuta en agosto y lo repetí este lunes en El Escorial. Lo de Ceuta no ha sido una crisis migratoria, como ha venido a decir Sánchez hoy a esta tribuna. Ni siquiera una invasión migratoria. Fue una invasión y punto. Una invasión a secas.

La migración es un proyecto de vida con el que muchas personas quieren mejorar. La invasión es un proyecto de conquista. Y nadie llama migración, salvo Sánchez, a la entrada por la fuerza, a la entrada coordinada en sólo 48 horas de más personas que habitantes tiene una ciudad como Ceuta.

Nadie llama migración, señorías, a lo que vino después de todo eso: violaciones y terror sexual, del que Sánchez no ha dicho ni una palabra; agresiones a los vecinos; agresiones a la Guardia Civil, a la Policía, a nuestros soldados; colapso sanitario; incendios y artefactos explosivos en manos de los invasores y puestos en esas manos por alguna ONG.

Además, decenas o centenares de muertos en el agua, olvidados durante todas estas semanas hasta la mención de hoy, y los centros de menores al 1.600 % de ocupación.

Y hoy, cinco semanas después, miles de invasores siguen en la ciudad. 5.000, decía Sánchez, pero la realidad, como miente permanentemente, es que no sabemos ni cuántos entraron, ni cuántos salieron, ni quiénes quedan, ni quiénes son.

Y de nuevo, le pregunto: ¿quién nos atacó, señor Sánchez? Tiene usted el deber de decírnoslo. Porque mientras el señor Sánchez recomendaba canciones de verano con los muertos aún flotando en el agua y con la inseguridad en Ceuta, el periódico de cabecera de Mohamed VI escribía que Ceuta y Melilla son ciudades ocupadas que se reintegrarán en su entorno natural de Marruecos.

Y diez días después, el ministro de Justicia del comendador de los creyentes reivindicaba en televisión la soberanía sobre las dos ciudades. Y más tarde, el ministro de Asuntos Religiosos, que es el ministerio que financia las mezquitas de Ceuta y de Melilla, habló de nuevo contra nuestra soberanía, reivindicando ambas plazas. Por cierto, ambos intervinieron en mitad del asalto y de la invasión de Ceuta, en una deliberada posición pública del Reino de Marruecos.

¿Qué es lo que hizo Sánchez? ¿Cuál fue su respuesta? Poner controles a los vuelos que vienen de Italia. Convocar a la embajada de Italia. Como cuando el presidente de Argentina se refirió a los casos de corrupción de su señora, usted convocó al embajador argentino y retiró al embajador de España.

Con Marruecos hemos sabido hoy que convocó en secreto a la embajadora. La convocatoria de un embajador es un hecho esencialmente público y político, no es un hecho secreto. Además, España no necesita un embajador. Usted es el embajador de Marruecos en España. Y si se reunió sería para recibir instrucciones, no para otra cosa.

Y digo traición, señorías, y le pregunto de nuevo quién nos atacó y qué le debe usted a los atacantes, que no se atreve a señalarlos. ¿Qué saben de usted, señor Sánchez? Es hora de saberlo.

Una avalancha humana lanzada sobre un territorio que el agresor reclama como suyo tiene un nombre en todos los idiomas y a lo largo de todos los siglos y ese nombre es invasión. Y quien llama a esto fenómeno migratorio está ocultando la realidad, está cubriendo al invasor y está actuando con complicidad y nos está traicionando. Y eso es lo que usted está haciendo.

Esta invasión no la organizó Facebook. Es parte, como venimos denunciando hace mucho tiempo, de una guerra híbrida que Marruecos perpetra contra España, con la impunidad de quien sabe que el Gobierno de España no se atreverá ni a denunciarlo ni a tomar ninguna represalia, y muy especialmente que el presidente del Gobierno de España no se atreverá a tomar ninguna represalia, como estamos comprobando.

Usted dice que la causa fue un bulo de una sentencia, también intentando culpar a los jueces además de a los policías, difundido por redes rusas, redes israelíes y una internacional ultraderechista.

Rusia lo ha negado y le pide que pruebe usted la acusación. Israel lo ha negado también y Bruselas ha negado que exista ningún tipo de pruebas sobre esas vinculaciones. Sí, señor Sánchez, suba luego y mienta lo que quiera.

Marruecos no ha tenido que negarlo. Sánchez ya lo ha negado por ellos, porque es su embajador y su portavoz. Y en cuanto a esa internacional ultraderechista, no sé si se refiere, por ejemplo, a Patriotas por Europa, que tengo el honor de presidir. Yo le aseguro que nos encargamos y nos ocupamos de muchas cosas. Y una de ellas es fundamentalmente de advertir desde hace tiempo y de prevenir de este tipo de invasiones como la de Ceuta, causadas también por sus políticas migratorias de regularizaciones masivas.

No sé si queda alguien en esta Cámara y a su alrededor que se crea, como usted viene a insinuar, que esta invasión la he promovido yo. No le cree ni Patxi, señor Sánchez.

Un bulo, señor Sánchez, no mueve a 100.000 personas contra una frontera que, en palabras de los propios policías, es la zona más militarizada del norte de África. En Marruecos no se manifiestan ni 100 personas sin permiso del régimen. Y no lo dice VOX todo esto, lo dicen los informes policiales que usted niega, usted oculta y están en manos de los jueces cuando señalan que nos consta que quien está detrás es el régimen marroquí.

Lo cree el 89 % de los españoles, lo cree el 85% de los votantes socialistas, lo cree Page y lo cree Barbón, son del Partido Socialista. Lo cree Esquerra Republicana, que en esta Cámara habló el otro día de guerra híbrida y su ministro Bolaños le recomendó al diputado un curso de diplomacia.

Apúnteme a mí también, señor Bolaños, al curso de diplomacia. Y de paso a Page, a Barbón y al 89 % de los españoles, a ver si nos reeducan. Van a necesitar un aula muy grande porque creo que el único español, además de usted, que se va a quedar fuera y que exculpa a Marruecos, es el presidente del Gobierno de España. Y su ministro que nos pide no faltar al respeto a Marruecos.

El respeto a los ceutíes no lo pide nadie en su Gobierno. No lo pide nadie en su Gobierno y no lo ejerce nadie en su Gobierno.

Señorías, traición. 22 gobiernos europeos han escrito para reprocharle a Sánchez su política de fronteras. 22, incluida la primera ministra socialista de Dinamarca. Y no le reprochan un error, una incompetencia o una cobardía. Le reprochan la traición a España y a Europa.

Y es urgente para nosotros que esta Cámara active el artículo 102 de la Constitución, que dice en su punto uno que la responsabilidad criminal del presidente del Gobierno y de los demás miembros del Gobierno será exigible, en su caso, ante la Sala del Tribunal Supremo. Y en su punto dos, que si la acusación fuere por traición, como la que yo estoy planteando, o por cualquier delito contra la seguridad del Estado, que ha sido atacada en el ejercicio de sus funciones, sólo podrá ser planteada por iniciativa de la cuarta parte de los miembros del Congreso y con la aprobación de la mayoría absoluta del mismo.

Los escaños de VOX están a disposición de esta iniciativa.

Y punto tres, escuche bien, señor Sánchez: la prerrogativa real de gracia no será aplicable a ninguno de los supuestos del presente artículo. Fíjese. Es decir, que para este delito no hay indulto. Cómo son las cosas. El único delito que en España no puede indultar es el suyo, es el que ha cometido usted.

Y la traición tiene tres elementos, señor Sánchez. Y usted reúne los tres: el conocimiento, la relación con el país extranjero y el resultado en Ceuta. El conocimiento: usted lo sabía y toda España sabe que usted lo sabía.

El segundo: la relación con el Gobierno extranjero. Sánchez nos dijo que estuvo al habla constantemente con las autoridades marroquíes el 30 y el 31 de julio. Mientras la frontera estaba siendo violada, Sánchez estaba hablando con el violador. Sánchez hablaba con quien perpetraba este ataque híbrido. ¿Qué le dijeron? ¿Qué les prometió? ¿Con qué le amenazaron? ¿Qué saben de usted? ¿Cómo pueden lograr que nuestro Gobierno no responda?

Esta Cámara tiene derecho a saberlo, señor Sánchez. Porque el señor Sánchez se ha convertido, y lo hemos visto esta mañana, en el portavoz de Marruecos ante los españoles.

En fin, una ciudad española tomada, señor Sánchez. Muertos, violaciones, enfermedades infecciosas, familias atrincheradas, miedo en los hogares, saqueos, terroristas y agentes de inteligencia de potencias extranjeras moviéndose libremente por España. Porque, se lo recuerdo, Ceuta es España. Igual usted se ha dado cuenta hoy o se veía obligado a señalarlo con cierto ímpetu en la tribuna, como lo es Sevilla, como lo es Pozuelo, de donde usted viene, como lo es Amurrio, de donde vengo yo, como lo es Hospitalet, lo es Cuenca o lo es cualquier otro lugar. Es España.

Y si usted, señor Sánchez, no es capaz de defender España, como está reconociendo, lo que tiene que hacer es irse. Y en vez de irse, califica la cooperación con el agresor como francamente positiva y confiesa un mes después que no sabe lo que pasó.

¿No sabe lo que pasó? Qué curioso. Pero sí sabe quién no fue. Es lo único que tiene claro: que Marruecos es su amigo. Pero no es verdad. Marruecos es su amo, señor Sánchez.

Y por eso señalo que el presidente del Gobierno es un traidor a los españoles. Y vuelvo a reclamar a esta Cámara que inicie ese debate. Porque, señores diputados de todos los partidos, ustedes han escuchado al pueblo de Ceuta, han escuchado a las madres de Ceuta. ¿Cómo pueden negar a los españoles este debate parlamentario? Se lo pregunto de otra manera: ¿creen ustedes de verdad que el señor Sánchez no ha traicionado a los españoles? Si lo creen de verdad, actúen en consecuencia y asuman su responsabilidad como diputados y no les nieguen a los españoles este debate.

Es una traición. Eso es lo que hemos vivido. Todos ustedes lo saben, incluso los que se sientan detrás de Pedro Sánchez. Porque la mafia que nos gobierna, hundida en el fango de su corrupción, ha vuelto a traicionar a los españoles como ya lo hizo para conseguir su investidura, para conseguir ese sillón y pagándolo con la prosperidad y la seguridad de los españoles.

El señor Sánchez debe pensar que es algo así como el virrey de Al-Ándalus. Y se sube a la tribuna a defender a su rey, a Mohamed VI. Y si puede, y lo hemos visto esta semana, a criticar al nuestro, que lo hará mejor o peor, pero que es el nuestro. Y es un rey constitucional y no es un tirano.

Algún día rendirán ustedes cuentas. Espero que sea pronto. Y a través de unas elecciones transparentes y libres que, con toda seguridad, el señor Sánchez va a intentar evitar.

Mientras tanto, con urnas o sin ellas, debe quedar muy claro que Ceuta es España, que Melilla es
España, que los invasores deben salir todos fuera, que los traidores deben estar todos en el banquillo
y que viva Ceuta española y que viva España.