
Sevilla (Andalucía) España, sábado 11 de julio de 2026 (Lasvocesdelpueblo y Agencias).- El incendio forestal declarado en Los Gallardos (Almería), que ha causado ya doce víctimas mortales y ha arrasado unas 6.600 hectáreas, afronta este sábado una nueva fase de extinción gracias a la mejora de las condiciones meteorológicas. La disminución del viento ha permitido abrir una «ventana de oportunidad» para que los equipos pasen de las labores de contención al ataque directo contra las llamas, mientras la Guardia Civil ha detenido a dos personas por desobedecer las órdenes de evacuación y regresar a una zona de máximo riesgo.
Desde el Puesto de Mando Avanzado instalado en Turre, el consejero andaluz de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, explicó que los vientos débiles permiten intensificar la ofensiva contra el fuego, cuyo comportamiento llegó a ser extremadamente virulento durante las primeras horas de la emergencia.
El balance oficial se mantiene en doce fallecidos y siete denuncias por desaparición. Las autoridades no descartan que algunas de esas denuncias correspondan a víctimas mortas que todavía no han podido ser identificadas. Las muestras biológicas de los doce cadáveres ya han sido enviadas a Madrid para su análisis genético por el Servicio de Criminalística de la Guardia Civil, con el objetivo de completar las identificaciones durante la jornada del domingo y permitir posteriormente la entrega de los cuerpos a sus familias.
Además, ocho personas permanecen hospitalizadas. A ello se suma una veintena de ciudadanos que continúan temporalmente ilocalizados tras ser denunciada su desaparición por familiares, aunque Antonio Sanz pidió prudencia al señalar que muchas de las comunicaciones corresponden a ciudadanos extranjeros con los que sus allegados llevaban tiempo sin contactar y que podrían encontrarse fuera de la zona afectada.
La emergencia mantiene evacuadas a 1.448 personas, de las que 164 permanecen alojadas en los dispositivos habilitados por las administraciones, sin que durante la última noche haya sido necesario ordenar nuevos desalojos.
El dispositivo de extinción continúa desplegando un amplio operativo terrestre y aéreo. Por parte del Gobierno central trabajan alrededor de 540 efectivos, entre agentes de la Guardia Civil, Protección Civil, la Unidad Militar de Emergencias (UME) y personal del Ministerio para la Transición Ecológica. A ellos se suman los medios de la Junta de Andalucía, con trece grupos de bomberos forestales, siete helicópteros, cinco aviones de carga en tierra, tres autobombas y personal técnico especializado.
En el apartado aéreo, desde primera hora de la mañana operan cuatro helicópteros y dos aviones de carga en tierra de la Junta, además de dos helicópteros y tres drones de la Guardia Civil, cuatro aviones anfibios y dos helicópteros bombarderos del Ministerio para la Transición Ecológica. Los esfuerzos se concentran especialmente en el flanco izquierdo y la cabeza del incendio para impedir que las llamas alcancen nuevas zonas habitadas.
Durante su visita a la zona, el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, destacó la «extraordinaria» coordinación entre todas las administraciones implicadas en la lucha contra un incendio de «extrema virulencia», que llegó a avanzar a una velocidad de hasta 100 metros por minuto. El ministro atribuyó ese comportamiento excepcional a los efectos de la «emergencia climática».
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Bolaños también hizo un llamamiento a la población para que siga las instrucciones de los servicios de emergencia, después de que la Guardia Civil confirmara la detención de dos personas por negarse a cumplir las órdenes de desalojo. Según informó el instituto armado, ambos opusieron resistencia a los agentes y regresaron posteriormente a la zona evacuada.
Fuentes de la Comandancia de Almería señalaron además que, durante el operativo, los agentes tuvieron que acudir a numerosas viviendas cuyos ocupantes se negaban a abandonarlas, llegando incluso a derribar puertas para proceder a la evacuación forzosa en algunos casos.
Mientras tanto, la Guardia Civil mantiene las labores de búsqueda en el término municipal de Bédar, donde el incendio avanzó de forma especialmente rápida e imprevisible. Los agentes inspeccionan una a una las viviendas y cortijos dispersos por la zona para localizar posibles víctimas, aunque hasta el momento no se han encontrado nuevos fallecidos. Las tareas se desarrollan en un terreno completamente calcinado y con elevadas temperaturas residuales, circunstancias que dificultan considerablemente el trabajo de los equipos de emergencia.
