Discurso completo de Abascal en Talavera: voto masivo el 29N y lealtad a la prioridad nacional

El candidato de Vox a la Presidencia del Gobierno desglosa en Talavera de la Reina las claves para desalojar a Pedro Sánchez, exige prioridad nacional y rebaja fiscal, e improvisa una alocución histórica ante los cientos de patriotas que no pudieron acceder al recinto ferial.

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FOTOGRAFÍA. TALAVERA DE LA REINA, 26 DE OCTUBRE DE 2026. El presidente de Vox, candidato a la Presidencia del Gobierno para las elecciones generales del 29 de noviembre (29N) y líder de Patriots for Europe, Santiago Abascal Conde; el presidente del CEP de Vox Toledo, Daniel Arias Vega; el candidato por Toledo al Congreso de los Diputados, Manuel Mariscal Zabala; y el secretario general de Vox y presidente del Grupo Parlamentario de Vox en el Parlamento de Cataluña, Ignacio Garriga Vaz de Conceiçao, han participado esta noche en el acto de presentación de los candidatos de la formación verde. Ante una multitud de personas que se ha visto obligada a quedarse fuera tras completarse el aforo, Abascal ha tenido que improvisar un discurso desde una elevación exterior para dirigirse a los congregados a las puertas del recinto en Talavera de la Reina, antes de acceder al acto de presentación de los candidatos de la formación para las elecciones generales del 29N. Lasvocesdelpueblo (Ñ Pueblo)
FOTOGRAFÍA. TALAVERA DE LA REINA, 26 DE OCTUBRE DE 2026. El presidente de Vox, candidato a la Presidencia del Gobierno para las elecciones generales del 29 de noviembre (29N) y líder de Patriots for Europe, Santiago Abascal Conde; el presidente del CEP de Vox Toledo, Daniel Arias Vega; el candidato por Toledo al Congreso de los Diputados, Manuel Mariscal Zabala; y el secretario general de Vox y presidente del Grupo Parlamentario de Vox en el Parlamento de Cataluña, Ignacio Garriga Vaz de Conceiçao, han participado esta noche en el acto de presentación de los candidatos de la formación verde. Ante una multitud de personas que se ha visto obligada a quedarse fuera tras completarse el aforo, Abascal ha tenido que improvisar un discurso desde una elevación exterior para dirigirse a los congregados a las puertas del recinto en Talavera de la Reina, antes de acceder al acto de presentación de los candidatos de la formación para las elecciones generales del 29N. Lasvocesdelpueblo (Ñ Pueblo)

Talavera de la Reina (Toledo), lunes 26 de octubre de 2026 (Lasvocesdelpueblo).- La formación política Vox celebró este lunes 26 de octubre, a partir de las 19:00 horas, la presentación oficial de sus candidatos a las elecciones generales del 29 de noviembre (29N) en el Auditorio de Talavera Ferial (Paseo de Fernando de los Ríos). El acto, en el que intervinieron sucesivamente el presidente del CEP de Vox Toledo, Daniel Arias Vega; el candidato por Toledo al Congreso de los Diputados, Manuel Mariscal Zabala; el secretario general de Vox y presidente del Grupo Parlamentario en el Parlamento de Cataluña, Ignacio Garriga Vaz de Conceiçao; y el presidente de Vox, candidato a la Presidencia del Gobierno y líder de Patriots for Europe, Santiago Abascal Conde, abarrotó el recinto hasta completar el aforo legal, dejando fuera a cientos de personas ante las cuales Abascal tuvo que improvisar una alocución previa.

Discurso completo de Santiago Abascal Conde en el Auditorio de Talavera Ferial

(Público de pie, agitando banderas de España y aplaudiendo masivamente. Se escuchan gritos unánimes en el auditorio ¡Presidente! ¡Presidente! ¡Presidente! ¡Presidente! ¡Presidente! ¡Presidente! ¡Presidente!)

Abascal: ¡Viva España! (Público: ¡Viva!). Eso… Eso sí. Vox… Solo viva… Solo que viva solo si sirve, y esperemos que sirva. Pero ¡viva España! (Aplausos prolongados del público). Yo… Dejadme que os cuente a los que estáis aquí lo que ha pasado fuera. (Risas y murmullos en el público). Yo también os quiero. (Risas y aplausos del auditorio). Fuera había cientos de personas que no han podido entrar. Y yo quiero deciros cuando veo esta sala y cuando veo la cantidad de gente que está acudiendo a respaldarnos, que esto es real. Esto es pueblo. Esto es patria. Esto no responde a una organización que os paga para que vengáis aquí y que os trae en autobuses.

Por toda España nuestros compatriotas están protagonizando una movilización decisiva en torno a Vox que nace de su alma, que nace de sus entrañas, que es real, que es verdadera y que no es impostada. Y eso es ya casi decirlo todo. Que aquí estéis bastante más de 1.000 personas y que en Talavera de la Reina haya cientos que no han podido entrar y que creo que ahora nos están escuchando a través de las pantallas, creo que es un mensaje muy, muy esperanzador para el 29 de noviembre si somos capaces de protagonizar una movilización masiva. Porque no habrá ni mentiras, ni trampas, ni violencia que pueda pasar por encima de una movilización gigantesca. Esa es nuestra tarea. (Ovación y aplausos rotundos del auditorio).

Quiero reiterarlo y quiero daros las gracias porque estéis aquí. Yo, como ya nos hemos piropeado y saludado entre todos los candidatos, los presidentes… Yo no voy a mencionar a nadie. Ya se han dicho cosas muy bonitas de todos nosotros, pero yo quiero deciros que no somos nada sin la fuerza de vuestros apretones de manos, sin vuestro aliento y sin vuestro apoyo.

Porque si subiésemos a estas tribunas en solitario ante un grupito pequeño, probablemente no tendríamos la entereza, la valentía y la fuerza para continuar adelante. Es verdad que llevamos mucho tiempo y que antes no erais tantos. Es verdad que estábamos en Sevilla encima de una caja de frutas con un megáfono, es verdad. Pero no hay quien aguante eso mucho tiempo. Y realmente muy pronto nos empezasteis a dar un respaldo extraordinario porque estamos defendiendo aquello en lo que todos creéis. Muchas gracias por estar aquí, porque nosotros no podríamos estar en esta tribuna sin todos vosotros. (Gran aplauso generalizado).

Sí voy a hacer una excepción con Manolillo. (Risas del público). Aquí… Es un tío ya, con esa barba. Pero yo me acuerdo cuando le conocimos, cuando llegó a aquella sede de Diego de León con un partido al que no votaba nadie, creo que 50.000 personas, que era importante… Ella sí. (Risas). Era importante en aquel momento, pero no teníamos representación. Y hubo un chavalillo joven que nos contactó y que por un sueldo bien pequeño y humilde a media jornada, fue el que empezó a poner las bases de comunicación y de las redes sociales de este partido. 34 años tiene todavía, imaginaos lo que lleva recorrido. Que sirva este homenaje a Manuel también para reconocer a muchos de todos vosotros que estáis prestando un servicio extraordinario a Vox.

Y no han sido fáciles estos tiempos ni este recorrido. Nos han pasado muchas cosas que hay que olvidar. Y no estoy diciendo esto para que penséis que no nos van a pasar. Van a seguir pasando muchas cosas, para empezar en los días que nos quedan hasta el 29 de noviembre. Yo quiero, aun a riesgo de ser el cenizo de esta reunión, mandar un mensaje a todos los candidatos y mandar un mensaje también a todos los asistentes y militantes, y a quienes nos están viendo también a través de distintas conexiones.

Estamos muy optimistas porque somos muchos, estamos muy contentos porque atisbamos el cambio en España, porque vemos los periódicos con encuestas que nos prometen un futuro mejor. Pero yo quiero deciros que no está hecho. Y que si tenemos que salir de aquí con alguna idea, es precisamente con esa: no nos confiemos. Los españoles ya nos confiamos —sobre todo algunos, los de siempre— el 23 de julio del año 23, y el cambio no llegó. Las encuestas son encuestas. Y lo que tenemos enfrente no es un gobierno: es una organización criminal. Y una organización criminal no hace las cosas que hace un gobierno. (Aplausos atronadores).

El capo de esa organización criminal está dispuesto a cualquier trampa, a cualquier mentira, a cualquier intento de intimidación e incluso a cualquier crimen. Porque las maneras del Partido Socialista ya las hemos conocido durante mucho tiempo, especialmente en esta legislatura. Son maneras que son incluso excesivas para un clan de narcotraficantes que les ha tenido que decir que ellos no eliminan jueces ni persiguen a sus familiares y a sus hijos hasta los colegios. Eso es lo que tenemos enfrente. Nada más y nada menos. (Aplausos sostenidos). Por lo tanto, hagamos caso al refranero popular. No echemos las campanas al vuelo, no pongamos el carro antes de los bueyes y no vendamos la piel del oso antes de cazarlo. Creo que eso es lo más importante que yo os quiero decir hoy y lo más importante que me gustaría, en esa petición que os ha hecho Ignacio Garriga rogando que habléis con todo vuestro entorno (amigos, familiares), lo más importante que creemos que debéis decirles a todos ellos.

Vox desborda Talavera en la presentación de sus candidatos al 29N con un grito unánime de movilización masiva

Van a intentarlo todo. En primer lugar, ya lo hemos visto en estos días de campaña, seguro que habéis visto las imágenes en La Coruña, en Menorca y las que vendrán. No nos sorprende, ya nos ha pasado antes. Buscan atemorizarnos: no es posible. Buscan tapar su corrupción y que no se hable de ello: tampoco es posible. De hecho, ha ido Sánchez al programa La Revuelta a intentar contarnos un chiste que no le ha salido muy bien. Ha dicho que los presidentes del Gobierno reciben todo tipo de regalos y que no saben lo que reciben. Dice: «A mí Erdoğan me regaló una pistola». (Risas). Digo: Pero el problema es que Zapatero sí sabía lo que le habían regalado. Y como sabía lo que le habían regalado, se lo robó a Patrimonio Nacional y se lo llevó a una caja fuerte del Partido Socialista cuyo Secretario General se llama Pedro Sánchez Castejón. (Aplausos del público).

El problema no es que a los presidentes del Gobierno les hagan muchos regalos de cortesía, regalos institucionales, diplomáticos y que no lo sepan; serán tantos que es normal que no lo sepan. El problema es cuando un presidente tiene mucho interés en saber qué es lo que le regalan porque se lo acaba llevando. Zapatero y Sánchez. Sánchez no sabía, como Secretario General del Partido Socialista, lo que hay en las cajas fuertes de la sede de Ferraz, porque la propiedad de los españoles, la propiedad del Estado, el patrimonio nacional de los españoles estaba en la sede de Ferraz. La pistola que le regaló Erdoğan pues se la habrán regalado a algún clan de esos con los que quieren eliminar jueces. (Aplausos del público). Yo no vengo aquí a atacar a la mafia de Moncloa porque sean muy de izquierdas. Eso no me importa, me parece bien. Hay españoles con ideas muy diferentes y probablemente haya españoles de izquierdas que nos van a votar a nosotros. Yo vengo a atacarles y a reprocharles que son una mafia, que se han corrompido, que han mentido a los españoles y que nos han traicionado con la entrega de Ceuta a la invasión. (Gritos de indignación y aplausos).

Con la violencia buscan, como os decía, intentar asustarnos, que no es posible; intentar tapar sus porquerías, que son tantas y tan asquerosas que tampoco es posible; pero también buscan acallar el mensaje de Vox, que el mensaje de Vox llegue distorsionado en mitad del ruido. Y aunque Vox no protagoniza la violencia, solo la padece… Dicen: «Vox va a provocar». La noticia al día siguiente en todas las televisiones no es lo que yo dije en La Coruña; es que había unos tipos diciendo que nosotros éramos unos «fascistas» porque no pensamos como ellos. Esa es la única noticia. Pero nuestro mensaje de prioridad nacional, remigración, rebaja fiscal y de desregulación no llegó. No dudéis de que ellos lo que buscan es dibujar a Vox, fotografiar a Vox en torno al lío, la violencia, la bronca, y que de paso no se escuche lo que queremos decir. Y por eso lo segundo que yo quiero deciros hoy a todos, a los candidatos y también a todos vosotros a los que os pedimos ayuda, es que vayáis a la calle, que vayáis a hablar con todo el mundo.

En primer lugar —y esto se lo digo a los candidatos—: a escuchar más que a hablar. Escuchar lo que le pasa a la gente. Porque hay algunos que a fuerza de no escuchar ya no saben lo que les pasa a los españoles. En segundo lugar, después de conocer los problemas reales y de atender a la gente con el cariño que merece, a los españoles que lo están pasando mal, a decirles cuál es la esperanza para España, cuáles son nuestras soluciones. A lanzar esos mensajes de prioridad nacional, que es de sentido común y que solo significa que los españoles son los primeros en las ayudas sociales, en las ayudas al alquiler, en las plazas de guardería y que no pueden ser discriminados en su propio país. (Aplausos prolongados). Que significa también que si hoy hay una prioridad nacional para recuperar nuestra dignidad como pueblo es echar de Ceuta a los invasores, y que significa que si hoy hay una prioridad nacional por encima de cualquier programa de partido es echar a la organización criminal del Gobierno. Y por eso nosotros hemos tenido que hacer un gesto patriótico. ¿Por qué? Muy fácil. En tres palabras: Todo por España. Nada más. (Aplausos de la audiencia).

Cuando hablamos de desregulación, de normas abusivas contra todos los sectores productivos en España inspiradas en fanatismos ideológicos, climáticos, de género, del Pacto Verde, de la Agenda 2030… No estamos defendiendo nuestros intereses. Somos la voz del pueblo. Cuando hablamos de rebaja fiscal a los autónomos, a los trabajadores, a las pymes y de acabar con los impuestos injustificados y abusivos, no defendemos nuestros intereses: somos la voz del pueblo. Cuando hablamos de remigración de todos los que están en España cobrando las ayudas sociales que no alcanzan a nuestro pueblo; cuando hablamos de deportación de los delincuentes, sean legales o no; o cuando hablamos de la repatriación de los ilegales… No estamos defendiendo nuestros intereses políticos o partidarios: somos la voz del pueblo.

Y por eso no quieren discutir con nosotros de ninguna de esas cuestiones. Porque estos tienen mucho dinero público que roban de los impuestos para hacer encuestas. Y en las encuestas han preguntado por todo esto. Y están acojonados. (Risas y aplausos estruendosos). Porque sus propios votantes están a favor de la prioridad nacional, de la remigración, y están a favor de la bajada fiscal, de que haya menos reglas en España y de que el dinero público se emplee en lo importante, que es una sanidad pública y buena para los españoles, una educación de buena calidad y no una que dé vergüenza en el mundo entero, y unas calles más seguras con policías mejor pagados. Esa es la función esencial del Estado. (Aplausos sostenidos).

Yo os he pedido que hagáis esas tres cosas sin descanso hasta el día 29. Y también os quiero pedir algo en sentido negativo. Lo que creo —y esto es para los candidatos, y yo me comprometo en primer lugar a actuar de esa manera—: lo que NO hay que hacer. En primer lugar, no caigamos en las provocaciones que buscan con la violencia. Es normal tener muchas ganas a los violentos y a los intolerantes, pero buscan cualquier excusa. Sigamos pacífica y tranquilamente defendiendo nuestras ideas y no caigamos en ninguna provocación. Porque lo que está buscando Sánchez con estas milicias a las que les permite manifestarse muy cerca de nosotros, es nuestra respuesta. Es que pase algo y convertir eso en un caso para estas elecciones.

¿Qué van a hacer? Cada vez que digo esto algún periodista me dice: «¿Pero qué dice usted que van a hacer?». No tengo ni idea. Y sé que vosotros tampoco. Es que no somos malos, no se nos ocurre qué es lo que pueden hacer para hacer trampas o para robar unas elecciones, no se nos ocurre. Pero ya son ocho años de verles venir y de verles actuar. Y sabemos que los que están en el Gobierno no son buena gente y no quieren a los españoles, a los que quieren sustituir. No caigamos en sus provocaciones. En segundo lugar, no hagamos el ridículo con bailecitos, con camisetitas, con besos fingidos, con chistes sin gracia… Es decir: no insultemos a los españoles que lo están pasando mal. Porque nos importa un bledo las carreritas del presidente, sus amoríos sinceros o no… Nos importa un bledo la música que escucha. Nos importa un bledo lo que lee. Lo único que nos importa es que se ha corrompido, ha traicionado, ha mentido y debería responder sentado en un banquillo. (Ovación cerrada del auditorio).

Y en tercer lugar, después de escuchar a la gente y escuchar los problemas reales, después de entender qué es lo que le pasa a nuestros compatriotas y a nuestro pueblo, pues no hagamos discursos marcianos. Porque yo ayer escuchaba a Rufián… (Murmullos y abucheos en el público). Que no se va, ¿eh? (Risas). Que no se va. Que era aquello que sacó en el Congreso una vez… En realidad era una fotocopiadora, porque ha acabado copiando el discurso de VOX sobre inmigración. Después de invitar a toda la inmigración ilegal, pero bueno. Le escuchaba el otro día replicar un discurso de la Guerra Civil. De hecho, yo le escuchaba hablar y se aprendió de memoria el discurso de un personaje de la Guerra Civil y lo soltó. Un discurso absolutamente belicista, en unos términos que yo entiendo que igual los que estaban alrededor se lo aplauden, pero incluso algunos dirían: «¿Pero este qué dice?». Y cualquier persona que anda por la calle dice: «¿Pero qué les pasa?».

Le escuché después a este tipo, a Pablo Bustinduy, el que nos da lecciones de vivienda y su madre es la que firmó precisamente algunas de las políticas de vivienda en el Consejo de Ministros de Felipe González… (Murmullos de indignación). Y que nos da lecciones a los demás, pues le escuché otro discurso ahí al borde del Manzanares en términos terriblemente guerracivilistas. Hablándonos expresamente de una guerra entre nuestros compatriotas de hace un siglo. Y el otro, que se va el otro día al Museo Reina Sofía —porque a ese se lo abren todo para hacer campaña electoral, y espero que lo denunciemos ante la Junta Electoral nosotros—, y se va a hacerse ahí un vídeo con un cuadro también de la Guerra Civil para soltar un mensaje mirando a la cámara que os recomiendo que lo veáis. No soy capaz de deciros exactamente cuál es el segundo, pero son los 15 segundos finales. Por favor, mirad esa cara. Pedro, no estás bien. (Risas y aplausos del público). No estás bien, de verdad.

Pero sobre todo: ¿Qué coño nos están contando de una guerra civil de hace un siglo? ¿Enfrentando a los españoles con viejos odios que nadie queremos? Cuando la gente no puede llenar la nevera, cuando la gente tiene dificultades para llenar el depósito del coche, cuando tiene dificultades para llegar a final de mes, cuando los chavales no pueden acceder a una vivienda, cuando los mayores tienen listas de espera en los hospitales… ¡Qué mierdas nos están hablando de la Guerra Civil! (Gran estallido de aplausos y vítores).

Hay que ser… Hay que ser mala gente, y hay que ser también estratégicamente bastante capullos para decirle a un pueblo que está sufriendo que el problema es una guerra civil de hace un siglo. ¡Iros a paseo! ¡Iros a paseo! (Ovación masiva del público agitando banderas). No caigamos en esos mensajes odiosos e insultantes para los españoles. No busquemos el enfrentamiento. Dirijámonos a todos los españoles sin distinción de ideas, porque nada de eso es ni de derechas, ni de centro, ni nada. Todo eso es sentido común.

Pidamos el apoyo a quienes nos votaron; démosle las gracias si van a volver a hacerlo. Pidamos el apoyo también a quienes nos votaron y por alguna razón desconfiaron o se desilusionaron. Pidamos el apoyo a los abstencionistas que durante mucho tiempo han pensado que todos eran iguales —y han tenido muchas razones para pensarlo, yo comprendo perfectamente ese sentimiento—. Pidamos también el apoyo a los que votaron a otros partidos, a los que votaron al Partido Socialista y a Pedro Sánchez o a Podemos, que sepáis —y a mucha gente le sorprende— que muchos de ellos ya nos llevan votando un tiempo. Nosotros no le preguntamos a la gente ni lo que votó, ni de dónde son, ni si son hombre o mujer, ni los gustos que tienen en la cama. Nosotros solo invitamos a los españoles a un camino de transformación y de patriotismo en el que creo honradamente que cabemos todos. Y si no cabemos todos es que nosotros mismos nos estaríamos equivocando. Pero no hagamos el ridículo, no insultemos a la gente ni hagamos discursos guerracivilistas.

Eso sí: no nos chupemos el dedo. Hasta el día 29 de noviembre puede pasar de todo y de hecho creo que va a pasar de todo. Me gustaría equivocarme, pero siempre que hemos dicho que lo peor de Sánchez está por llegar, ha llegado. Y ha llegado superando nuestras imaginaciones o incluso sorprendiendo a nuestra imaginación. La ‘ley de nietos’ que detectó Vox y denunció Vox y ha logrado paralizar Vox con una sentencia histórica en el Tribunal Supremo gracias a la labor de Marta Castro y de Jorge Buxadé, por ejemplo. No sabemos qué ardid, qué trampa o qué crimen se traen entre manos. Hemos visto arder Barcelona sospechosamente a la vez que Francia, a la vez que Italia… Sabemos que van a paralizar o van a intentar paralizar el país los mismos sindicatos que han estado callados como muertos, UGT y Comisiones Obreras, frente a un Gobierno que ha robado a los españoles el poder adquisitivo y que ha robado a los jóvenes la esperanza de tener una vivienda.

Y por lo tanto, si hay un sentimiento con el que hay que acudir al 29 de noviembre no es con el de miedo, pero sí es con un sentimiento de alerta profunda y de concentración para no cometer ni un error. Para que no nos hagan perder los nervios con su violencia y con sus amenazas, incluso familiares. Se han producido también estos días contra mi esposa y contra mis hijos. Estamos acostumbrados. Son capaces de cualquier cosa. Pero yo no quiero ser únicamente el cenizo de esta reunión. Creo que debemos estar alerta, pero si hoy también debemos salir de aquí con otro sentimiento, es el de esperanza. No es una condena bíblica padecer a Pedro Sánchez. No estamos condenados a aguantarle cuatro años más. Las cosas se pueden cambiar y se pueden cambiar radicalmente y de manera contundente.

España y los españoles forman parte de una patria que ha hecho mucho en la historia. España ha salido a veces después de siglos de los peores agujeros, y por lo tanto esa sangre corre en nuestras venas. Lo que hay que hacer ahora no es tan grande como lo que hicieron nuestros antepasados, pero para merecer un poco de su honor luchemos para devolver la esperanza a los jóvenes que la han perdido y que están mirando el horizonte pensando que tienen que abandonar su propia patria. A los mayores, cuya preocupación no son unas migajas que les dé este Gobierno y que miran precisamente a esos jóvenes, hijos o nietos, que pueden abandonarles a ellos y a su patria. A las mujeres, que hoy no tienen la seguridad que tenían antes y que tienen que soportar cada vez más encontrarse a gente que les reprocha su vestimenta y que piensa que no son libres.

A los autónomos, que no pueden levantarse pensando que se tienen que defender del Estado, de los impuestos abusivos y de las normas exageradas, y que no pueden cerrar la persiana por la noche casi llorando convencidos de que les van a expoliar una gran parte de su esfuerzo. A los trabajadores, que también son expoliados con los impuestos y que podrían disponer de una renta mucho mayor si no fuera por culpa del latrocinio que el Estado perpetra no solo sobre sus sueldos… (Público rompe en un caluroso aplauso continuo mientras Santiago Abascal concluye su alocución).

¡Viva España! (Unánime y con entusiasmo: ¡VIVA!)