
Lasvocesdelpuebo y Agencias.- Barcelona (España), martes 2 de noviembre de 2021. Uno de kos golpistas «Jordis», indultado politico preso del Procés y actual presidente de la entidad separatista Òmnium Cultural, Jordi Cuixart Navarro, defiende en su nuevo libro «Aprendizajes y una propuesta» (Ara Llibres) preparar al independentismo para una nueva fase de movilizaciones «no violentas» y una estrategia de desobediencia, para ser capaces de resistir tras otro golpe de Estado en la Comunidad autónoma de Cataluña, mediante un referéndum de independencia no autorizado por la Justicia y una Declaración Unilateral de Independencia (DUI), tal y como ocurrió en octubre de 2017 en la región catalana.
Cuixart que fue, junto a otro Jordi -el entonces presidente de la Organización separatista Asamblea Nacional Catalana (ANC), Jordi Sànchez Picanyol-, el primero de los puchistas del Procés en entrar en prisión en otoño de 2017 tras el golpe de estado del 1-O, pasó un total de tres años, ocho meses y siete días entre rejas, hasta el indulto concedido por el Gobierno del presidente Pedro Sánchez Pérez Castejón (PSOE) en junio de 2021.
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Durante el tiempo en que permaneció encerrado, Cuixart fue tomando notas -primero en una libreta, más tarde en un ordenador-, que le han servido para reconstruir escenas vividas en prisión y compartir reflexiones que ha ido madurando en los últimos tres años.
El libro, que sale a la venta este martes, se propone señalar un camino para hacer efectivo su lema «Lo volveremos a hacer», que proclamó durante el juicio del procés.
«Hay que gobernar bien Cataluña y, a la vez, comprometerse a celebrar un nuevo referéndum bien pronto y sin más adjetivos. Tanto si a España le place como si no le place. Esto es el ‘Lo volveremos a hacer’: votar tantas veces como haga falta», escribe.
Según el golpista Cuixart, hay que «superar el choque emocional de la virulencia de la represión, aclarar el camino y encarar una nueva etapa de fortalecimiento de la lucha no violenta y de la confrontación democrática con España para ejercer el derecho a la autodeterminación», sin repetir «errores» cometidos en 2017.
Su propuesta de acción no se dirige tanto a los partidos como a la ciudadanía que ya se movilizó por el 1-O y a la que a su juicio hay que volver a «empoderar», porque «ningún cambio llegará de unos órganos autonómicos», por mucho que la Generalitat esté en manos separatistas.
Cuixart anima al independentismo a «asumir la responsabilidad» que le corresponde en el Procés y «prepararse para los pasos siguientes».
En 2017, hubo un componente de «desobediencia institucional» desde el Gobierno de la Generalidad de Cataluña, «empujada y acompañada por la masiva movilización del pueblo», que condujo al 1-O, un acontecimiento que califica de «éxito extraordinario de la sociedad civil».
En los próximos tiempos, según Cuixart, la «salida» al Procés «no solo implicará trazar una estrategia compartida, sino también, y sobre todo, la capacidad y la disposición a llevarla a cabo».
«No sabemos, ahora, qué nos tocará desobedecer, pero solo la consciencia de estar dispuestos a hacerlo y asumir plenamente las consecuencias», añade, «ya será un paso de gigante», puesto que tras el 1-O no se previó la «posibilidad de resistencia no violenta para mantener y defender el resultado de las urnas».
