
Madrid (España), jueves 18 de junio de 2026 (Efe).- España continúa ampliando su parque residencial y ya roza los 27,1 millones de viviendas, una cifra récord que consolida la tendencia de crecimiento sostenido observada en las últimas décadas. Sin embargo, el aumento del número de inmuebles no logra disipar uno de los principales problemas del mercado inmobiliario: la escasez de vivienda disponible para responder a una demanda cada vez más intensa, especialmente en las grandes ciudades y zonas de alta presión demográfica.
Los datos publicados por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana revelan que el parque de viviendas español alcanzó a finales de 2025 un total de 27.099.556 unidades, lo que supone un incremento de 94.791 viviendas respecto al año anterior, equivalente a un crecimiento del 0,3 %.
Del total de viviendas existentes, más de siete de cada diez tienen la consideración de residencia principal. En concreto, España contabilizó 19.571.428 viviendas principales, mientras que las restantes 7.528.128 correspondían a viviendas secundarias, vacías o destinadas a otros usos no habituales.
El crecimiento del parque residencial estuvo impulsado fundamentalmente por el aumento de las viviendas principales, que crecieron en 293.371 unidades durante el último año. Por el contrario, las viviendas no principales descendieron en casi 200.000 inmuebles, reflejando una evolución hacia un mayor uso efectivo del parque existente.
Un crecimiento histórico que pierde intensidad
La evolución del parque de viviendas español muestra una transformación profunda desde comienzos de siglo. Cuando se inició esta serie estadística en 2001, España contaba con algo más de 21 millones de viviendas. Desde entonces, el número de inmuebles ha aumentado cerca de un 29 %.
Durante los años previos a la crisis financiera, el crecimiento fue especialmente intenso. El país superó los 22 millones de viviendas en 2004, alcanzó los 23 millones en 2006 y sobrepasó los 24 millones apenas un año después, en pleno auge inmobiliario.
La barrera de los 25 millones se superó en 2010, pero posteriormente el ritmo de crecimiento se ralentizó notablemente. De hecho, tuvieron que transcurrir doce años para que el parque residencial español superara los 26 millones de viviendas, un hito alcanzado en 2023. Un año más tarde se rebasó por primera vez la cifra de los 27 millones.
Por comunidades autónomas, Andalucía continúa concentrando el mayor número de viviendas del país, con 4,76 millones de unidades. Le siguen Cataluña, con casi 4 millones; la Comunidad Valenciana, con 3,33 millones; y la Comunidad de Madrid, con algo más de 3 millones de viviendas.
Desciende el excedente de vivienda nueva sin vender
Uno de los datos más significativos del informe es la reducción del stock de vivienda nueva sin vender, que vuelve a disminuir tras dos años consecutivos de estancamiento.
A cierre de 2025 se contabilizaban 452.670 viviendas nuevas pendientes de venta, lo que representa una reducción cercana al 6 % respecto al año anterior. En términos absolutos, el excedente se redujo en 2.610 unidades.
Esta evolución supone una reactivación de la absorción del stock acumulado durante años, después de que en 2023 y 2024 se hubiera interrumpido la tendencia descendente observada desde la crisis inmobiliaria.
Actualmente, las viviendas nuevas sin vender representan apenas el 1,7 % del conjunto del parque residencial español, una proporción significativamente inferior a la registrada durante los peores años posteriores al estallido de la burbuja inmobiliaria.
Cataluña, Andalucía, Madrid y Valencia concentran el mayor excedente
Aunque el volumen total de viviendas sin vender continúa reduciéndose, la distribución territorial sigue siendo muy desigual.
Más del 60 % del stock nacional se concentra en cuatro comunidades autónomas: Cataluña, Andalucía, Comunidad de Madrid y Comunidad Valenciana. Estas regiones acumulan una parte importante tanto de la actividad promotora como de la construcción desarrollada durante los últimos años.
En contraste, Navarra, Cantabria y Extremadura presentan prácticamente un stock nulo de vivienda nueva sin vender. También registran niveles muy reducidos el País Vasco, Baleares, La Rioja, Ceuta y Melilla.
Por provincias, el mayor excedente se localiza principalmente en el litoral mediterráneo y en algunos territorios con una intensa actividad urbanística. Destacan Madrid, Toledo, Sevilla, Santa Cruz de Tenerife, Castellón, Almería y Girona.
Asimismo, algunas provincias del interior presentan una elevada proporción de viviendas sin vender en relación con el tamaño de su parque residencial. Es el caso de Toledo, Ciudad Real, Lleida, La Rioja y Teruel.
