España ha emitido 70 órdenes para detener a combatientes de Dáesh, 13 mujeres

FOTOGRAFÍA. MADRID (ESPAÑA), OCTUBRE DE 2019. Vista del edificio de la Audiencia Nacional. Madrid, 24.10.2019. La Audiencia Nacional tiene emitidas 70 órdenes de detención de combatientes que viajaron a zonas de conflicto para enrolarse en el Dáesh, 13 de ellas de mujeres, y del total, solo dos supuestos yihadistas ya están en España. Efe

Efe – La Audiencia Nacional tiene emitidas 70 órdenes de detención de combatientes que viajaron a zonas de conflicto para enrolarse en el Dáesh, 13 de ellas de mujeres, y del total, solo dos supuestos yihadistas ya están en España. Madrid (España), jueves 24 de octubre de 2019. 

Cuatro de ellas están localizadas en dos campamentos de Siria (dos en cada uno de ellos) y se trata de tres de nacionalidad española y una marroquí que viajaron en 2014 a ese país y que tienen en conjunto 17 hijos a su cargo.

Son datos que este jueves se han ofrecido en una jornada organizada por el Real Instituto Elcano sobre “Combatientes extranjeros: el fenómeno y las respuestas”.

Una jornada que se ha prolongado cinco horas y media y que ha servido para conocer cómo se trata este fenómeno en países como Francia, Holanda y Estados Unidos y, sobre todo, para explicar la respuesta de España desde el ámbito judicial, policial y penitenciario.

El teniente fiscal y coordinador antiterrorista de la Audiencia Nacional, Miguel Ángel Carballo, ha sido uno de los intervinientes y ha facilitado los datos de las órdenes de detención, además reconocer la dificultad de conseguir pruebas para castigar penalmente a los retornados o a los que tuvieron intención de viajar a Siria o Irak.

De hecho, y aunque el delito por desplazamiento a zonas de conflicto está recogido en el Código Penal tras sus últimas reformas, algunos yihadistas han sido condenados absueltos de ese delito aunque condenados por integración terrorista.

“No es fácil acreditar” ese desplazamiento, ha insistido Carballo, quien ha recordado que, además, hay poca jurisprudencia de momento y será necesaria una “sedimentación” de las decisiones judiciales para unificar doctrina.

En un país sin autoridad como Siria no es fácil que se cumplan las órdenes internacionales de detención, han reconocido los intervinientes.

Uno de ellos, la secretaria de Estado de Seguridad, Ana Botella Gómez, ha trasladado también la opinión mayoritaria entre los países de la UE de evitar repatriaciones en bloque de combatientes. Por el contrario, son partidarios de que los combatientes sena juzgados allí, pero que no se les imponga la pena de muerte.

Otro de los aspectos abordados ha sido la situación las mujeres españolas que se han desplazado a Siria o Irak y el teniente fiscal de la Audiencia se ha remitido a la necesidad comprobar la motivación de su viaje porque “a veces son víctimas y otras no”, y han podido desplazarse solo para casarse con un combatiente o para integrarse en la organización terrorista.

En cualquier caso, tanto la Audiencia como las fuerzas de seguridad han constatado que las mujeres vinculadas con el yihadismo tienen una “gran capacidad de adoctrinamiento”, sobre todo a menores.

Precisamente, uno de los problemas que se han planteado en los diferentes paneles de la jornada ha sido el de la vuelta de los menores. En unos casos, los niños han viajado con sus madres, en otros han nacido allí y en otros las mujeres han enviudado y se han hecho cargo de los hijos que sus maridos tuvieron antes con otras.

Y seguramente, tal y como se ha señalado en la jornada, algunos estén radicalizados y pueden llegar a ser un factor de adoctrinamiento.

Francia es uno de los países que ha tenido que hacer frente al problema de los menores retornados. El país galo tiene cuantificados a unos 500 menores que viajaron a zonas de conflicto o que nacieron allí de padres combatientes franceses.

Marc Hecker, del Instituto francés de Relaciones Internacionales, ha explicado que 122 menores ya han sido repatriados. Se les considera víctimas y a su llegada son tratados por psicólogos y trabajadores sociales para reintegrarles lo antes posible.

Han conseguido regresar a la escuela, pero necesitan un seguimiento durante mucho tiempo, incluso una o dos décadas, ha subrayado Hecker.

Los expertos han dejado clara la amenaza que suponen los retornados, dado su adiestramiento y radicalización.

Se calcula que en España 248 combatientes se desplazaron a zonas de conflicto, 30 de ellos mujeres. Del total, 133 podrían seguir allí, 68 han fallecido y 47 han retornado, según datos que ha ofrecido la comandante de la Guardia Civil Cristina Andreu, del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO).

De los 248, 150 son de origen marroquí, 48 de nacionalidad española y 50 de otras nacionalidades.

Deja un comentario

Noticias relevantes

Videos Hot