España preparada para vivir este miércoles un eclipse total de Sol excepcional que atravesará la península de oeste a este

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FOTOGRAFÍA. LA CORUÑA (GALICIA) ESPAÑA, 11 DE AGOSTO DE 2026. España preparada para vivir este miércoles un eclipse total de Sol excepcional por la amplitud de la franja de totalidad que atravesará la península de oeste a este. En la imagen una aula del Mar de Mera, en La Coruña, Comunidad autónoma de Galicia, España. Efe
FOTOGRAFÍA. LA CORUÑA (GALICIA) ESPAÑA, 11 DE AGOSTO DE 2026. España preparada para vivir este miércoles un eclipse total de Sol excepcional por la amplitud de la franja de totalidad que atravesará la península de oeste a este. En la imagen una aula del Mar de Mera, en La Coruña, Comunidad autónoma de Galicia, España. Efe

Madrid (España), martes 11 de agosto de 2026 (Efe).- España se prepara para vivir este miércoles un eclipse total de Sol excepcional por la amplitud de la franja de totalidad que atravesará la península de oeste a este y por su carácter histórico, ya que será el primero visible desde la península y Baleares en más de un siglo. Millones de personas se disponen a mirar al cielo durante las últimas horas de la jornada para contemplar un fenómeno astronómico que ha trascendido el ámbito científico y se ha convertido también en un acontecimiento social, cultural y económico.

El eclipse abrirá además un periodo inédito para España, ya que el fenómeno volverá a repetirse en 2027, cuando otro eclipse total será visible en el extremo sur peninsular y en Ceuta y Melilla, y en 2028 tendrá lugar un eclipse anular que recorrerá la península de suroeste a noreste. Después habrá que esperar hasta 2053 y 2090 para volver a contemplar eclipses totales de Sol en España durante este siglo.

Galicia, primera puerta de entrada

La franja de totalidad entrará en la península por el norte de Galicia y recorrerá el territorio hacia el este hasta alcanzar Baleares. En Galicia, la Luna comenzará a ocultar el Sol alrededor de las 19:30 horas, con pequeñas variaciones según la ubicación, y lo cubrirá completamente poco después de las 20:26 horas.

La totalidad se prolongará durante algo menos de dos minutos, aproximadamente hasta las 20:28 horas, antes de que el Sol comience a recuperar progresivamente su brillo. El eclipse finalizará alrededor de las 21:21 horas.

La trayectoria de totalidad atravesará una amplia zona en la que se encuentran numerosas capitales de provincia, entre ellas A Coruña, Lugo, Oviedo, León, Santander, Burgos, Zamora, Palencia, Valladolid, Segovia, Soria, Guadalajara, Logroño, Vitoria, Bilbao, Zaragoza, Teruel, Cuenca, Tarragona, Lleida, Castellón, Valencia y Palma.

En Baleares, la Luna comenzará a interponerse entre la Tierra y el Sol alrededor de las 19:37 horas y la ocultación total se producirá entre las 20:30 y las 20:33, dependiendo de la zona. En buena parte del este peninsular y en las islas, sin embargo, el final del fenómeno no podrá observarse porque el Sol se habrá puesto ya en el horizonte.

La meteorología, clave para la observación

La principal incógnita a pocas horas del eclipse es la evolución de la nubosidad. Las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología apuntan a una situación de estabilidad en buena parte del país, con cielos poco nubosos o despejados.

Progreso favorable en las labores de extinción del incendio de Niebla (Huelva)

La jornada comenzará, no obstante, con cielos nubosos o intervalos de nubes bajas en Galicia, el área cantábrica, el alto Ebro y algunas zonas del Mediterráneo. La tendencia general será hacia una progresiva apertura de claros, aunque la nubosidad podría persistir especialmente en los litorales de Galicia y del Cantábrico.

Durante la tarde se prevé además la formación de nubosidad de evolución en zonas montañosas del norte peninsular y en el tercio oriental. En Canarias, los cielos serán más nubosos en el norte de las islas de mayor relieve y estarán poco nubosos o despejados en el resto.

Hasta 1,5 millones de desplazamientos

La expectación generada por el eclipse tendrá también un importante impacto sobre la movilidad. Los datos del Gobierno apuntan a que durante la jornada se producirán entre 400.000 y 1,5 millones de desplazamientos relacionados con el fenómeno.

Las autoridades han pedido planificar los viajes con antelación, evitar concentrar los desplazamientos en las últimas horas de la tarde y escalonar el regreso de quienes no tengan previsto pernoctar en el lugar elegido para observar el eclipse.

Entre las recomendaciones figuran evitar detenerse en los arcenes, llevar agua y otros suministros, prever posibles problemas de saturación de las comunicaciones y utilizar exclusivamente las zonas habilitadas para la observación.

Protección ocular y prevención de incendios
La observación del eclipse exige además extremar las precauciones. Una de las principales recomendaciones es utilizar gafas específicas de observación solar debidamente certificadas conforme a la norma ISO 12312-2, con el objetivo de evitar daños en la retina.

Las autoridades han agrupado las recomendaciones de seguridad en distintos ámbitos, entre ellos los riesgos sanitarios derivados de los golpes de calor, la deshidratación, las grandes concentraciones de personas y los efectos asociados al oscurecimiento repentino.

También se pide respetar las zonas naturales, no dejar residuos, evitar perturbaciones a la fauna y no acceder a terrenos privados. Ante el riesgo de incendios forestales, se recuerda la prohibición de utilizar fuego, la necesidad de no estacionar sobre vegetación seca y la obligación de mantener libres los accesos destinados a los servicios de emergencia.

Comunidades autónomas y ayuntamientos, además de universidades, agencias espaciales, centros de investigación y medios de comunicación, han preparado retransmisiones en directo y actividades especiales y han habilitado cientos de puntos de observación.

Yebes y Javalambre, centros científicos del eclipse
El Gobierno central ha elegido el Observatorio de Yebes, en Guadalajara, como epicentro de su observación oficial. Al lugar acudirán miembros del Ejecutivo, los astronautas de la Agencia Espacial Europea (ESA) Pablo Álvarez y Sara García, científicos y especialistas en astrofísica, además de representantes de medios de comunicación nacionales e internacionales.

También Iberia fletará un avión especial que permitirá observar el eclipse desde unos 10.000 metros de altitud. El vuelo contará con la presencia de científicos y ofrecerá imágenes del fenómeno en directo a través de las redes sociales de la compañía.

La Agencia Espacial Europea (ESA) organizará asimismo una retransmisión en directo desde el Observatorio Astrofísico de Javalambre, en Teruel, donde distintos expertos explicarán los aspectos científicos del eclipse. La agencia ha programado además una observación pública en León en colaboración con la Universidad y el Ayuntamiento de la ciudad.

Un laboratorio natural para estudiar el Sol
Más allá del espectáculo visual, el eclipse constituye una oportunidad excepcional para la investigación científica. Durante los minutos de totalidad, la península se convertirá en uno de los mejores laboratorios naturales del mundo para estudiar la actividad solar.

El fenómeno permitirá a los científicos investigar distintos procesos físicos de la estrella, mejorar el conocimiento sobre los mecanismos que determinan el clima espacial y profundizar en el estudio de las interacciones entre el Sol y la Tierra.

El eclipse será, además, el primero visible desde la península y Baleares en más de un siglo. El último eclipse total visible en territorio español se produjo en 1959, aunque únicamente pudo observarse desde Canarias.

El fenómeno de este miércoles abrirá así una excepcional sucesión de eclipses. En 2027 habrá otro eclipse total cuya franja de totalidad solo alcanzará el extremo sur de la península y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, mientras que en 2028 un eclipse anular recorrerá España de suroeste a noreste y permitirá contemplar el característico «anillo de oro» alrededor de la Luna.

Para volver a disfrutar de un eclipse total de Sol visible en España habrá que esperar después hasta 2053 y 2090, cuando otros dos fenómenos de estas características volverán a atravesar el territorio español.