
Madrid, 28 de octubre de 2026 (Lasvocesdelpueblo).- El sindicato representativo en el Cuerpo Nacional de Policía Equiparación Ya (EYA), presidido por el profesional de la Policía Nacional Natán Espinosa Pérez, ha respaldado las movilizaciones de la plantilla pero se ha negado a participar formalmente en el encierro de organizaciones sindicales en el Ministerio del Interior al no haberse pactado un «bloqueo institucional real». La formación con presencia en el Consejo de la Policía ha denunciado la inacción del Gobierno socialcomunista y la pasividad de la Secretaría de Estado de Seguridad (SES) en la tramitación de los coeficientes reductores para la jubilación anticipada de policías nacionales y guardias civiles, explicando minuciosamente que «no se ha sumado al encierro propuesto en el Ministerio del Interior» al carecer de una hoja de ruta con consecuencias efectivas.
Inacción gubernamental y maniobras en la Secretaría de Estado
La reunión mantenida en la sede ministerial ha concluido «sin avances concretos» que permitan garantizar la aprobación formal del Real Decreto de retiro. La representación de la SES se ha escudado en la falta de tiempo procesal para tramitar la norma antes de la finalización de la legislatura. Esta actitud inoperante resulta injustificable dado que en las dependencias oficiales «ya existía un informe elaborado por la propia SES y era necesario revisar los cálculos con los incrementos previstos para 2026 y 2027». Pese a contar con ese trabajo previo, la representación gubernamental no presentó una propuesta normativa articulada ni mostró una «disposición efectiva para promover su aprobación mediante la Diputación Permanente antes de las elecciones».
En declaraciones exclusivas al Comité Ejecutivo Nacional de EYA recogidas por Lasvocesdelpueblo, la formación denuncia la falta de voluntad política para acelerar los trámites legales y señala que «el Gobierno no quiso llevar un Real Decreto Ley a la Comisión Permanente del Congreso de los Diputados, tal y como hizo con el los Reales Decreto Leyes Maricarmen». La delegación de EYA critica la inmovilidad de las restantes siglas ante las excusas burocráticas del Ministerio, recordando que «la reunión empezó a las 16:30 horas y nada más empezar se nos traslado que no iba a dar tiempo que para la siguiente legislatura, tan difícil es haberle dicho allí a la SES que se acabó toda relación entre sindicatos Asociaciones y Ministerio del Interior».
Falta de voluntad política frente a miles de profesionales de la seguridad
Para EYA, la actitud de los responsables del Ministerio evidencia el desprecio hacia quienes arriesgan su vida en defensa de la ley. La central sindical insiste en que «esta situación evidencia una falta de voluntad política para desbloquear una reivindicación que afecta al futuro de miles de policías nacionales y guardias civiles». Asimismo, la organización sostiene que la solución exige rigor y firmeza técnica, siendo prioritario «revisar las cifras, obtener el visto bueno de Hacienda e impulsar la tramitación normativa sin nuevos aplazamientos».
Respecto a la protesta realizada en el Ministerio del Interior, EYA puntualiza que «apoya el encierro indefinido» como «medida de presión». No obstante, la dirección que encabeza Natán Espinosa Pérez remarca que resulta «imprescindible que una movilización de esta naturaleza vaya acompañada de compromisos concretos y verificables», alertando de que los agentes en activo y los «compañeros veteranos no pueden permitirse perder más tiempo» en promesas que dilaten los avances hasta después del periodo electoral.
Exigencia de un bloqueo institucional real en el Consejo de la Policía
Con el objetivo de convertir la protesta en un freno efectivo a la agenda del Gobierno, EYA trasladó a la mesa unitaria la propuesta de aplicar un «bloqueo institucional real: bloquear la tramitación y aprobación de normas y acuerdos en el Consejo de Policía a nivel nacional, así como promover actuaciones equivalentes en los órganos correspondientes de la Guardia Civil». La central aclara que esta medida no implica interrumpir las labores operativas ni «dejar de acudir a reuniones locales en comisarías o dependencias inferiores», sino centrarse en «actuar en los órganos nacionales donde se tramitan y adoptan decisiones».
El plan formulado por EYA contemplaba «poner fin a la normalidad de las relaciones institucionales con la Administración mientras las reivindicaciones continúen sin respuesta, incluyendo reuniones previas, actos festivos, remisión de informes y colaboración ordinaria». Los representantes de EYA aguardaron «hasta última hora» para que el resto de organizaciones incluyese «expresamente el compromiso de bloqueo institucional en el comunicado oficial conjunto del encierro». Sin embargo, ese requisito «no quedó recogido en el comunicado», lo que motivó que la delegación abandonara la sede oficial alrededor de las 20:00 horas al negarse a secundar una simple foto mediática.
Firmeza sindical frente al inmovilismo y Conflicto Colectivo Indefinido
La formación subraya que «respeta» a quienes decidieron permanecer en el encierro, pero advierte sobre la ineficacia de mantener las vías de interlocución habituales con el Ministerio. Desde la central enfatizan que «no se trata de estar en contra del encierro, sino de exigir que la protesta se traduzca en una presión efectiva y coherente. No podemos denunciar la falta de respuestas y mantener, al mismo tiempo, intacta la normalidad institucional». Los portavoces lamentaron que no se adoptase una posición de ruptura compartida: «EYA espero encerrados con el resto de sindicatos y asociaciones a qué leyeran su comunicado conjunto y no incluyeron ninguna propuesta de bloqueo institucional para después del encierro. Por este motivo sintiéndolo mucho sobre las 20:00h abandonamos el encierro. No estamos en contra del encierro ni es por orgullo queremos la unidad y que corten toda relación con la Dirección».
EYA apoya el encierro en Interior pero exige un bloqueo institucional real
Ante la falta de compromisos tras la protesta, EYA recuerda que «mantiene su conflicto colectivo indefinido desde junio de 2023» como herramienta legal de fiscalización frente al Consejo de la Policía. La organización advierte contra el riesgo de regresar a la cotidianidad de los despachos: «El encierro ha terminado pero el problema sigue sin resolverse. Después del encierro no se puede volver a la normalidad como si nada hubiera pasado. Si las organizaciones regresan a los actos protocolarios, las reuniones previas, las alegaciones al Consejo de Policía y las relaciones institucionales habituales sin adoptar medidas de presión reales, ¿qué habrá cambiado?».
EYA reitera su mano tendida al colectivo y reafirma que «continuará con su estrategia de presión y reivindicación» para lograr que el Ejecutivo tramite el Real Decreto antes de las elecciones.
