
Madrid, lunes 5 de octubre de 2026 (Lasvocesdelpueblo).- El presidente del Partido Popular y jefe de la oposición en España, Alberto Núñez Feijóo, ha comparecido este lunes en declaración institucional desde la sede nacional de su formación, ubicada en la calle Génova 13 de Madrid. El líder de la formación conservadora ha lanzado una réplica contundente al anuncio de disolución de las Cortes Generales y adelanto electoral formulado horas antes por el presidente del Gobierno de coalición, el socialista Pedro Sánchez Pérez-Castejón. Feijóo ha celebrado que «por fin puede irse quien nunca debió llegar tan lejos», asegurando que el próximo domingo 29 de noviembre de 2026 el país tendrá la oportunidad de elegir de forma definitiva entre «decadencia o cambio; mentira o cambio; incompetencia o cambio; división o cambio; corrupción o cambio»; elegir «entre la corrupción y la decencia; entre la decadencia y la prosperidad; entre un Gobierno que solo aspira a sobrevivir y un país que piense en su futuro».
Para contextualizar el envite de las urnas, cabe recordar que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, compareció a primeras horas de este lunes desde el Palacio de la Moncloa para anunciar la convocatoria electoral del 29N. En una intervención que la oposición ha tachado de mitin partidista y sectario, el mandatario socialista utilizó como pretexto el colapso parlamentario del pasado viernes, cuando el Congreso derogó sus dos reales decretos leyes sobre alquileres y vivienda con el voto conjunto de Vox, el PP, UPN y Junts per Catalunya. Durante su discurso, Sánchez criticó con dureza a los bloques constitucionalistas, tildándolos de «coalición ultraderechista», mientras hacía un llamamiento explícito al voto masivo hacia las siglas del PSOE y de sus socios de coalición. El líder socialista evitó dar explicaciones técnicas sobre la quiebra de su mayoría y guardó silencio sobre las grandes crisis nacionales, incluyendo los casos de corrupción de su entorno o la gestión migratoria en la ciudad autónoma de Ceuta.
Frente a esta huida hacia adelante del sanchismo, Alberto Núñez Feijóo ha reivindicado que el escenario del 29N trasciende la mera alternancia de partidos para convertirse en una «necesidad imperiosa de abordar una reconstrucción nacional». El líder de la oposición ha remarcado la urgencia de devolver la confianza a las instituciones del Estado, fortalecer las economías familiares golpeadas por una inflación galopante y garantizar la igualdad jurídica de todos los ciudadanos frente a los privilegios concedidos al separatismo. «Esto no va sencillamente de que el PP le gane al PSOE; esto va de que España le gane a Sánchez y a lo que representa», ha zanjado con firmeza, instando a los españoles a no resignarse ante el muro de división levantado por el Ejecutivo socialista.
Ocho años de ruina, persecución al crítico y descontrol fronterizo
El balance de los ocho años de mandato dibujado por Feijóo describe un panorama de degradación transversal. El dirigente popular ha denunciado que, a pesar de que el Estado ha dispuesto de un volumen histórico de ingresos impositivos gracias al aumento de la presión fiscal sobre las clases medias, los servicios esenciales y las infraestructuras se encuentran en una situación decadente. «El coste de la vida es insoportable, la vivienda está inalcanzable, faltan médicos, empeora el nivel educativo, la inmigración está descontrolada, sufrimos apagones y más inseguridad», ha desglosado. Feijóo ha puesto como ejemplo de esta ineficacia el abandono del sector de la seguridad nacional, subrayando que el aumento de la recaudación fiscal «no ha servido ni siquiera para atender como es debido el ataque a la integridad territorial en Ceuta», un problema que atribuye en exclusiva al mal uso del dinero público para beneficiar un proyecto de supervivencia personal.
Pedro Sánchez claudica ante la ruina de su régimen y adelanta las urnas al 29N
Asimismo, el jefe de la oposición ha denunciado el sesgo autoritario del Ejecutivo al señalar que durante la legislatura «se ha perseguido al crítico, ya fuese político, periodista, miembro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, juez o ciudadano de a pie». A juicio del líder conservador, la Moncloa ha utilizado los recursos públicos de forma espuria y ha convertido a los ciudadanos en rehenes de una ambición de poder sin límites que ha corrompido la gestión del dinero de los contribuyentes. Ante este daño profundo, Feijóo ha advertido de que los retos de la siguiente legislatura solo son comparables a los de la Transición de hace cincuenta años, concluyendo que «quien ha creado los problemas está totalmente incapacitado para resolverlos».
El antídoto electoral contra la maraña de corrupción del PSOE
Detrás de la precipitada convocatoria electoral de Pedro Sánchez subyace, según la réplica del PP, el «miedo a que se conozca hasta el último detalle de lo que queda por saber en la maraña de casos de corrupción abiertos, los más graves de toda la democracia». Feijóo ha avisado a los electores de que el último recurso defensivo de la izquierda será el esparcimiento del temor a la alternancia entre la población, un comportamiento que ha calificado de profundamente antidemocrático. Frente a esta estrategia de asfixia institucional, el líder del PP ha recetado el voto masivo como el «antídoto infalible» para pasar página y cerrar de forma definitiva una de las etapas más negras de la historia reciente de España.
Feijóo ha concluido su alocución comprometiéndose a levantar las alfombras de los ministerios si logra la confianza mayoritaria el próximo 29 de noviembre: «Se sabrá todo lo que queda por conocer; se hará todo lo que hay que hacer; y se reparará todo lo que debe repararse». Recordando las constantes movilizaciones cívicas en las calles en las que las plataformas patriotas y conservadoras han participado de forma conjunta durante la legislatura para exigir la restauración del orden constitucional, el presidente del PP ha sentenciado que ha llegado la hora de ejecutar el cambio desde los colegios electorales. «Tenemos la energía, tenemos la obligación y tenemos el proyecto para ello. Por fin podremos votarlo. Por fin, la palabra la tiene España», ha finalizado.
