
Madrid, jueves 22 de octubre de 2026 (Lasvocesdelpueblo y EFE).- El expresidente del Gobierno, Felipe González, ha anunciado este jueves que votará en blanco en las elecciones generales a las Cortes Generales del próximo 29 de noviembre (29N) al no sentirse representado por la deriva del PSOE bajo la dirección de Pedro Sánchez ni por el resto de la oferta partidista. Durante una intervención pública en Málaga, el exlíder socialista ha arremetido contra los decretos «abochornantes» tramitados sin control parlamentario, ha censurado los pactos de Sánchez para blanquear al separatismo y a la ultraizquierda proetarra, y ha exigido reformas legales urgentes para acelerar las expulsiones de inmigrantes ilegales ante la crisis desatada por la invasión de Ceuta.
Reproches contra el rodillo legislativo y la falta de presupuestos
Durante el coloquio organizado por el Círculo Empresarial de Málaga, González ha fundamentado su decisión electoral en «la carencia de representación» que percibe en el actual panorama político. El expresidente ha mostrado su profunda indignación por la aprobación autoritaria de decretos en materia de vivienda dentro de la Diputación Permanente con las Cámaras ya disueltas, calificando la maniobra de «antidemocrática» por vulnerar el procedimiento legislativo. Asimismo, ha recordado la grave incoherencia de Pedro Sánchez, quien exige gobernabilidad a la oposición tras acumular cuatro ejercicios consecutivos sin presentar Presupuestos Generales del Estado.
En su diagnóstico del escenario político, González ha cargado contra las cesiones permanentes del Ejecutivo al secesionismo encabezado por Carles Puigdemont y contra los acuerdos parlamentarios destinados a «blanquear a ETA» mediante componendas con EH Bildu. El antiguo dirigente socialista ha ironizado además con los cálculos demoscópicos del Ejecutivo, señalando que las constantes visitas del presidente argentino, Javier Milei, son utilizadas por el aparato de propaganda del Gobierno para agitar el voto del electorado de izquierda.
Exigencias sobre el blindaje de la frontera en Ceuta y soluciones para la vivienda
En relación con la grave crisis migratoria de la ciudad autónoma de Ceuta, Felipe González ha reprochado la inacción del gabinete de Sánchez y ha defendido que tanto el Ejecutivo como la oposición deberían haber cerrado un acuerdo legal de Estado para habilitar expulsiones automáticas y devoluciones en caliente de los indocumentados tras los asaltos masivos a la valla fronteriza. Del mismo modo, ha reclamado una implicación directa y firme de las instituciones de la Unión Europea para proteger la frontera sur española frente a las presiones del reino marroquí.
Finalmente, en materia socioeconómica, el expresidente ha respaldado la viabilidad de la propuesta formulada por el Partido Popular para la construcción de un millón de inmuebles mediante la reducción drástica de trabas burocráticas y el fomento de la colaboración público-privada. No obstante, al abordar el expediente de regularización extraordinaria para 600.000 indocumentados, González ha cuestionado la improvisación del plan del Gobierno, instando a condicionar cualquier mecanismo laboral al estricto cumplimiento de la legalidad nacional.
