Fin de estado de alarma en Cataluña con botellones y fiestas masivas, sin mascarillas ni distancia de seguridad del COVID 19

.Aunque las autoridades ya esperaban una noche intensa por el fin del estado de alarma y también del toque de queda nocturno, y habían previsto un amplio dispositivo policial, no han podido evitar numerosas concentraciones masivas de personas, entre ellos muchos jóvenes, bebiendo alcohol en las calles y sin prestar atención a las medidas de prevención

FOTOGRAFÍA. BARCELONA (ESPAÑA), 09.05.2021. Decenas de jóvenes celebran junto al Paseo de Lluís Companys de Barcelona, el fin del estado de alarma en Cataluña durante la madrugada del domingo, 9 de mayo de 2021, donde los indicadores epidémicos están mejorando gracias a la vacunación masiva de la población. Efe

Lasvocesdelpueblo y Agencias – El fin del toque de queda en Cataluña ha dado lugar esta medianoche a imágenes de aglomeraciones, botellones y fiestas masivas, sin mascarillas ni distancia de seguridad, en las calles de algunas ciudades catalanas, entre ellas Barcelona, por lo que las autoridades han apelado a la responsabilidad para evitar repuntes de los contagios por COVID19. Barcelona (España), domingo 9 de mayo de 2021.

Y es que si bien Cataluña ha registrado 1.462 nuevos contagios y nueve defunciones por covid en las últimas 24 horas, continúa la ligera mejoría de los indicadores epidémicos por noveno día consecutivo y la reducción del número de pacientes ingresados en las unidades de cuidados intensivos.

Aunque las autoridades ya esperaban una noche intensa por el fin del estado de alarma y también del toque de queda nocturno, y habían previsto un amplio dispositivo policial, no han podido evitar numerosas concentraciones masivas de personas, entre ellos muchos jóvenes, bebiendo alcohol en las calles y sin prestar atención a las medidas de prevención.

En Barcelona, la Guardia Urbana de Barcelona y los Mossos d’Esquadra han desalojado a lo largo de la noche a unas unas 6.500 personas en 31 puntos de la ciudad, como parques, playas o plazas, por formar aglomeraciones y no cumplir con las medidas para evitar contagios por la covid-19.

Con todo, la consigna de la policía ha sido más hacer pedagogía y pedir que se disolvieran las concentraciones masivas que imponer multas.

FOTOGRAFÍA. BARCELONA (ESPAÑA), 09.05.2021. Imagen del Fossar de les Moreres en el barrio del Born en Barcelona donde cientos de personas se concentran en la madrugada del sábado al domingo para celebrar el fin del totalitario estado de alarma decretado con la excusa del COVID 19 por el Gobierno de coalición de España dle PSOE, Izquierda Unida y Podemos, que lidera Pedro Sánchez Pérez-Castejón (PSOE). Efe

Las playas de Barcelona, el Arc de Triomf, el paseo del Born, la plaza dels Àngels, algunas plazas de Gràcia o Las Ramblas son algunos de los lugares de Barcelona donde se han visto concentraciones descontroladas con mayor número de personas.

El director de los Mossos d’Esquadra, Pere Ferrer, ha lamentado la “irresponsabilidad” por parte de una minoría “insolidaria” que anoche celebró el fin del toque de queda en fiestas masivas sin mascarilla y ha pedido autorresponsabilidad, porque “el riesgo no es ser multado, sino contagiarse”.

En declaraciones a Efe, Ferrer ha indicado que, por lo general, la noche se saldó en Cataluña sin incidencias destacadas, aunque ha lamentado que en la primera noche sin toque de queda se hayan visto imágenes protagonizadas por “irresponsables” e “insolidarios” que no respetaron las medidas básicas para evitar el contagio del coronavirus.

En este sentido, ha recalcado que lo ocurrido anoche no se puede justificar, por lo que espera que no se repita, una vez superado el impacto inicial por el fin del toque de queda tras muchos meses de “mucha contención”, una apelación a la responsabilidad que también ha hecho el teniente de alcalde de Seguridad de Barcelona, Albert Batlle.

El director de los Mossos ha apuntado que el dispositivo policial, que logró disolver sin incidencias algunos de los puntos de fiesta más multitudinaria, no se vio desbordado, y ha circunscrito las aglomeraciones en Barcelona, porque en el resto de Cataluña fueron casos menores, de no más de un centenar de personas en Girona, Lleida o Cambrils (Tarragona), por ejemplo.

Al fin del estado de alarma y del toque de queda se unirá este esta noche la autorización a bares y restaurantes a servir cenas hasta las 23 horas, si bien los locales de ocio nocturno continúan cerrados, aunque el sector presiona a la Generalitat para poner fecha a su reapertura.

También el exministro de Sanidad, Salvador Illa, ahora líder del PSC en el Parlament, ha pedido “responsabilidad” y que se respeten las recomendaciones sanitarias porque, aunque se haya acabado el estado de alarma, “la pandemia continúa”, ha subrayado.

Entre tanto, según los datos actualizados este domingo por el Departamento de Salud, el número de enfermos de COVID hospitalizados es de 1.370, lo que supone once más que ayer, de los que 443 están graves en las UCI, cinco menos que la víspera, la cifra más baja desde el 6 de abril.

La velocidad de propagación del virus (Rt) se ha situado en 0,88, dos centésimas menos que ayer, lo que supone que cada 100 infectados contagian a una media de 88 personas, y con ello mengua poco a poco la epidemia.

El riesgo de rebrote (EPG), que mide el crecimiento potencial de la epidemia, es de 221 puntos, once menos que la víspera, y la incidencia acumulada de casos por cada 100.000 habitantes a 14 días (IA14) también baja a 252, siete casos menos que el día anterior.

Por otra parte, un total de 2.141.409 personas han recibido una sola dosis, 990.501 las dos, y 1.045.353 tienen ya la pauta completa, según el Departamento de Salud.

El número de fallecidos por COVID en Cataluña desde el inicio de la pandemia es de 21.984, de los que nueve han sido notificados en las últimas 24 horas, mientras que en los últimos 7 días han fallecido en la comunidad 94 personas por la infección, con una media de 13 al día.

Mossos ven “insolidarias” las fiestas masivas y apelan a la autorresponsabilidad

El director de los Mossos d’Esquadra, Pere Ferrer, ha lamentado la “irresponsabilidad” por parte de una minoría “insolidaria” que anoche celebró el fin del toque de queda en fiestas masivas sin mascarilla y ha pedido autorresponsabilidad, porque “el riesgo no es ser multado, sino contagiarse”.

Miles de personas salieron anoche a la calle en Cataluña, especialmente en Barcelona, para celebrar el fin del toque de queda nocturno, en fiestas que en algunos puntos derivaron en botellones masivos, sin distancia de seguridad ni mascarilla, ante lo que la Guardia Urbana desalojó a unos 6.500 jóvenes de las playas y los Mossos a centenares de congregados en el paseo de Lluis Companys.

En declaraciones a Efe, Pere Ferrer ha indicado que, por lo general, la noche se saldó en Cataluña sin incidencias destacadas, aunque ha lamentado que en la primera noche sin toque de queda se hayan visto imágenes protagonizadas por “irresponsables” e “insolidarios” que no respetaron las medidas básicas para evitar el contagio del coronavirus.

“El riesgo no es que la policía te multe, el riesgo es que te contagies y que contagies a otras personas”, ha apuntado Ferrer, que ha pedido precaución para que no se cronifiquen ni repitan en los próximos días imágenes “muy preocupantes” como las que ayer se registraron en una treintena de puntos de la capital catalana.

Ferrer ha puntualizado que la gente que ayer salió a la calle en Cataluña fue una minoría, en una comunidad con siete millones y medio de ciudadanos, por lo que fueron “muy pocos” los que decidieron hacer anoche un “acto de irresponsabilidad mayúsculo”.

“La gente que ha estado sufriendo y que sigue sufriendo no se merece escenas como estas. Las personas que están al pie del cañón, los sanitarios y los equipos de emergencias, los que han sufrido víctimas en su familia, los ingresados en los hospitales, no se merecen este tipo de imágenes”, ha insistido.

Los Mossos y las policías locales diseñaron anoche un dispositivo, como el de una verbena de Sant Joan o de Fin de Año, para evitar celebraciones masivas por el fin del toque de queda, aunque ya anunciaron que su objetivo era la prevención y la pedagogía, más que las sanciones.

“Lo que ha pasado, sabíamos que pasaría, la primera noche no se ha podido evitar por culpa de unos irresponsables e insolidarios”, ha apuntado Ferrer, que ha indicado que espera que la situación “vaya a la baja”.

Una vez finalizado el estado de alarma se entra en una fase en que debe primar la “autorresponsabilidad” de los ciudadanos, ya que la normativa no fija tantas limitaciones, por lo que el propio control es ahora “más estratégico que nunca”.

El director de los Mossos ha apuntado que el dispositivo policial, que logró disolver sin incidencias algunos de los puntos de fiesta más multitudinaria, no se vio desbordado, y ha circunscrito las aglomeraciones en Barcelona, porque en el resto de Cataluña fueron casos menores, de no más de un centenar de personas en Girona, Lleida o Cambrils (Tarragona), por ejemplo.

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