Garriga sitúa a la ONCE como el verdadero «corazón de España» frente a la demagogia de las «cortinas de humo semánticas»

El secretario general de Vox, Ignacio Garriga, clausura en San Lorenzo de El Escorial el XII Congreso Estatal de Unidad Progresista de la ONCE arropado por la cúpula madrileña del partido, exigiendo dignidad, empleo y accesibilidad real para las personas con discapacidad.

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FOTOGRAFÍA. SAN LORENZO DE EL ESCORIAL, 17 DE OCTUBRE DE 2026. El secretario general de Vox, número dos de la formación verde y presidente del Grupo Parlamentario de Vox en el Parlamento de Cataluña, Ignacio Garriga Vaz de Conceiçao, interviene desde el atril presidencial durante la sesión plenaria de clausura del XII Congreso Estatal de Unidad Progresista de la ONCE, celebrado en el Real Centro Universitario María Cristina de San Lorenzo de El Escorial, Comunidad de Madrid. El dirigente patriota, vestido con un blazer azul marino y camisa de color azul claro, gesticula con firmeza ante los micrófonos de la sala defendiendo la dignidad, el empleo y la accesibilidad real del colectivo, bajo un gran panel de fondo de tonalidad malva decorado con siluetas artísticas de ramas de árboles blancos. En el atril se exhibe de manera destacada el cartel oficial del evento con la inscripción institucional «XII CONGRESO ESTATAL - Madrid, 17 y 18 de octubre de 2026». Lasvocesdelpueblo (Ñ Pueblo).
FOTOGRAFÍA. SAN LORENZO DE EL ESCORIAL, 17 DE OCTUBRE DE 2026. El secretario general de Vox, número dos de la formación verde y presidente del Grupo Parlamentario de Vox en el Parlamento de Cataluña, Ignacio Garriga Vaz de Conceiçao, interviene desde el atril presidencial durante la sesión plenaria de clausura del XII Congreso Estatal de Unidad Progresista de la ONCE, celebrado en el Real Centro Universitario María Cristina de San Lorenzo de El Escorial, Comunidad de Madrid. El dirigente patriota, vestido con un blazer azul marino y camisa de color azul claro, gesticula con firmeza ante los micrófonos de la sala defendiendo la dignidad, el empleo y la accesibilidad real del colectivo, bajo un gran panel de fondo de tonalidad malva decorado con siluetas artísticas de ramas de árboles blancos. En el atril se exhibe de manera destacada el cartel oficial del evento con la inscripción institucional «XII CONGRESO ESTATAL - Madrid, 17 y 18 de octubre de 2026». Lasvocesdelpueblo (Ñ Pueblo).

San Lorenzo de El Escorial, sábado 17 de octubre de 2026 (Lasvocesdelpueblo).- El secretario general de Vox y presidente del Grupo Parlamentario en Cataluña, Ignacio Garriga Vaz de Conceiçao, ha protagonizado una emotiva e ideológica intervención durante el acto del XII Congreso de Unidad Progresista de la ONCE, celebrado en el Real Centro Universitario María Cristina. Arropado por los principales líderes de la formación verde, Isabel Pérez-Moñino-Aranda, Jorge Buxadé Villalba y José Antonio Fuster Lamelas, el número dos de Vox ha ensalzado el papel vertebrador e identitario de la ONCE en la vida cotidiana de las familias españolas. Garriga, quien compartió sus vivencias más íntimas como hermano y padrino de personas con discapacidad, arremetió con extrema dureza contra la izquierda radical por maquillar su abandono social con «cortinas de humo semánticas», al tiempo que los sondeos del 29N consolidan una mayoría absoluta de la alternativa patriótica, desatando el pánico generalizado en el bloque zurdo.

Al subir al estrado del XII Congreso de Unidad Progresista de la ONCE, Ignacio Garriga comenzó su discurso transmitiendo una sincera muestra de agradecimiento hacia la organización por permitirle formar parte de una cita institucional tan destacada. «Bueno, muy buenos días a todos y yo, en primer lugar, me van a permitir que inicie esta breve intervención dando las gracias. Dando las gracias por tener la oportunidad de compartir hoy el Congreso con todos ustedes y créanme si les digo que estoy convencido de que me iré mucho mejor de lo que llegué», declaró con cercanía. Seguidamente, justificó ese sentimiento de renovación interior al ensalzar la entereza moral de los afiliados: «Mejor por escuchar esos testimonios, mejor por descubrir esa voluntad inquebrantable que tienen tantos y tantos asociados de la ONCE y entidades diferentes a nivel internacional, y créanme si les digo que son ustedes el corazón de la sociedad y el corazón del mundo».

El secretario general de la formación verde prosiguió su intervención transmitiendo un mensaje personal del líder nacional del partido para ratificar el compromiso inquebrantable de la organización con la labor social que realiza la entidad. «Como decía, gracias por la invitación y por la oportunidad, pero déjenme que les mande de manera especial un saludo muy cariñoso y muy cordial de nuestro presidente nacional, Santiago Abascal, que hoy no ha podido acompañarles, pero que les manda todo su cariño y su enhorabuena, por supuesto, por este Congreso». Garriga hizo hincapié en que este reconocimiento trasciende la cita puntual y premia una trayectoria histórica impecable: «Pero su enhorabuena sobre todo por la magnífica labor que hacen desde hace muchos años todos ustedes. Enhorabuena a los más de 21.500 vendedores de la ONCE. A los más de 80.000 trabajadores, que se dice pronto, que hacen posible el Grupo Social ONCE».

En uno de los pasajes más profundos de su discurso, el dirigente diferenció de forma nítida las estructuras que actúan de cara a la galería exterior de aquellas organizaciones que se funden de manera indisoluble con las raíces populares de la nación. «Queridos amigos, hay instituciones que representan a España fuera de nuestras fronteras, y hay otras que representan todos los días en cada barrio, en cada calle, en cada pueblo, lo que es verdaderamente España. Pues bien, la ONCE, como bien saben, consigue ambas cosas». Garriga recordó el hito temporal que celebra la entidad, ensalzando su arraigo en la memoria sentimental: «Este año cumplís 88 años formando parte de nuestra vida cotidiana, de la vida cotidiana de los españoles. Habéis acompañado a generaciones enteras. Os habéis convertido en una de las instituciones más reconocibles y queridas del país».

Apelando a sus propios recuerdos de infancia, el número dos de Vox evocó la estampa tradicional del cupón como un símbolo de arraigo familiar e identidad comunitaria frente a la globalización despersonalizadora. «Esta mañana recordaba con un buen amigo cuando mi madre, en paz descanse, compraba el boleto de la ONCE. Recuerdo, y de camino aquí volvía y me evocaban esos recuerdos, de cómo el cupón es mucho más que un producto. Es una señal de identidad». Incidió en cómo esta tradición se hereda de padres a hijos en los hogares españoles: «El cupón evidentemente forma parte de nuestras tradiciones, de nuestras calles, de nuestra memoria, de nuestros padres y abuelos. ¿Quién no recuerda esas noches después de las cenas familiares escuchando aquella música tan característica esperando el sorteo de la ONCE? Evidentemente el cupón forma parte del imaginario colectivo de España».

Asimismo, Garriga reivindicó el valor humano insustituible que representan los puntos de venta de la lotería social en el tejido urbano de pueblos y ciudades. «¿Quién no recuerda el nombre o el haber entablado conversación con algún vendedor de la ONCE en alguna plaza o en algún barrio de España? Todos sabemos dónde estaban, dónde están, cómo se llaman. Nos saludamos al pasar y agradecemos esa sonrisa siempre tan característica de los vendedores de la ONCE». Con total rotundidad, ensalzó este arraigo diario: «Llevan desde que tenemos conciencia formando parte de nuestro día a día. Y es que un vendedor de la ONCE no es simplemente alguien que está ahí vendiendo un cupón. Es una cara amiga, como les he dicho, es un rostro familiar de nuestras ciudades y de nuestros pueblos. Es esa presencia cotidiana, vuestra, un activo social, cultural que no puede medirse únicamente ni mucho menos en cifras económicas».

El líder patriota detuvo su alocución para lanzar un mensaje de aliento y visibilización a aquellos vendedores que sufren situaciones de hostigamiento o desamparo institucional en los territorios más sensibles de la geografía nacional. «Déjenme que haga también hoy una mención especial a todos aquellos vendedores en Ceuta. En todos aquellos compañeros de la ONCE que llevan meses sin poder salir a hacer vuestro trabajo, sintiendo angustia, sintiendo miedo, incluso sintiendo abandono. Nuestro corazón está con todos ustedes y ojalá nunca, nunca, nunca dejemos de ver a nuestros vendedores por nuestras calles». El secretario general vinculó la presencia de la organización con la propia salud democrática y física de la patria: «Porque eso significará, entre otras cosas, que tenemos un país seguro y que piensa de verdad en las personas con discapacidad. No podemos dejar de veros, queridos amigos de la ONCE, ni en Ceuta, pero ni en ningún lugar de nuestra querida España».

Garriga exige en El Escorial una respuesta contundente el 29N frente a las «mentiras y manipulaciones» del socialismo

Garriga reconoció la enorme tarea legislativa y social que queda por delante, denunciando la inacción política que sufren las familias españolas con miembros a su cargo que padecen necesidades especiales. «Queridos amigos, se ha dicho y estoy convencido de que lo repetirán a lo largo del día. Todavía hay mucho, mucho que hacer por las personas con discapacidad y sus familias». En ese instante, el secretario general se desmarcó de las consignas partidistas tradicionales para hablar desde el corazón y la experiencia propia: «Y lo digo en primera persona, yo soy hermano de alguien con discapacidad, lo hemos vivido desde bien pequeño y tengo la suerte de ser padrino de la hija de mi mejor amigo también con discapacidad. Y soy consciente de que no es cuestión de palabras bonitas. No es cuestión de discursos huecos». Ante esto, exigió un vuelco en la acción pública: «Lo que necesitamos es trabajar sin descanso para hacer realidad que aquellas carencias pasen al pasado y que ese empuje que vosotros lleváis liderando desde la fundación se haga realidad desde las instituciones públicas».

Entrando de lleno en la denuncia política, el dirigente de Vox desgranó los agravios comparativos y el sectarismo presupuestario con el que las administraciones públicas castigan a la institución y al colectivo de personas con discapacidad. «Dejadme que recuerde algunas cosas que bien sufrís, pero que creo que es un buen momento para recordar. Es inaceptable que la ONCE sea tratada con otra vara de medir pese a la enorme labor que desempeña desde hace tanto tiempo en España. Es indigno que solo uno de cada cuatro personas con discapacidad tenga empleo en pleno siglo XXI». Arremetió con extrema dureza contra el despilfarro gubernamental y la desviación de partidas presupuestarias: «Es indigno que se dedique tanto los recursos, que son de todos, a quien no lo merece, mientras se condena a tantas personas con discapacidad y sus familias a colas enteras, a trámites interminables para conseguir ayudas que tantas veces y por desgracia nunca llegan».

Garriga también censuró la dramática situación de exclusión habitacional y la nula adaptación del parque de viviendas en la nación. «Es indigno que os veáis obligados a vagar por algunos portales inmobiliarios buscando una vivienda digna y asequible, y que solo el 1% de la vivienda en España sean accesibles». El número dos de Vox concluyó desarmando los discursos ideológicos de la izquierda radical, que recurre a la ingeniería lingüística para tapar el fracaso de su gestión social. «Es indigno también que os traten de contentar con cortinas de humo semánticas mientras rebajan la dignidad de las personas con discapacidad a un error no detectado o algo no deseado. El error, dejadme que lo diga con total contundencia, son ellos y sus ideas, nunca vosotros».

Para finalizar su aclamada intervención en El Escorial, Ignacio Garriga reiteró el firme compromiso de Vox de situar a los españoles en el centro de los presupuestos y las políticas del Estado. «Déjenme que termine agradeciéndoles y reiterando nuestro compromiso en que vamos a trabajar por los españoles. Vamos a trabajar por su dignidad. Vamos a trabajar por su bienestar y su seguridad. Para que la verdadera prioridad nacional en todas las políticas públicas, desde el ayuntamiento más pequeño y más recóndito hasta los presupuestos generales del Estado». Garriga cerró su intervención volviendo a situar a la organización en el núcleo de la soberanía nacional: «Gracias de todo corazón por el trabajo que hacen, no dejen de hacerlo, y no olviden que la ONCE, como se ha dicho aquí, es España y sobre todo es el corazón que late en todos los pueblos, en todas las ciudades y en todas las familias de España. Muchísimas gracias y muy buenos días».

La ingente e histórica labor social del Grupo Social ONCE en España

Desde su fundación el 13 de diciembre de 1938 mediante un decreto que unificó a las pequeñas asociaciones de invidentes de Andalucía, Cataluña y el Levante, la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE) ha desarrollado una colosal e indispensable función de integración social y laboral en beneficio de los ciegos y deficientes visuales en todo el territorio nacional. Con un censo que supera los 72.000 afiliados, esta corporación pública de carácter no lucrativo ha edificado a lo largo de más de ocho décadas un modelo de prestación social y de fomento de la autonomía personal que es único y admirado en el mundo entero. Su principal vía de sostenimiento financiero radica en la comercialización de sus emblemáticos productos de juego responsable y de lotería estatal, los cuales gozan de un arraigo extraordinario en las calles y plazas de la nación.

Con la firme vocación de extender su manto de solidaridad al resto de ciudadanos que padecen otras discapacidades físicas, psíquicas o sensoriales, la organización impulsó en febrero de 1988 la creación de la Fundación ONCE. Esta entidad se financia de manera estructural mediante el desvío obligatorio del 3% de los ingresos brutos obtenidos por los sorteos de la ONCE, traduciéndose en que prácticamente uno de cada tres euros recaudados por el juego se destina de forma directa a programas de cooperación e inclusión social. El Patronato de la Fundación ONCE cuenta con la representación de las principales confederaciones nacionales del tejido asociativo —como el CERMI— y de las Administraciones Públicas, garantizando que su acción llegue a los más de 3,8 millones de personas con discapacidad asentadas en España.

El engranaje institucional culminó su evolución en el año 2014 con la unificación de todas sus iniciativas socioempresariales bajo la sólida corporación ILUNION, dando forma definitiva al sello unificado del Grupo Social ONCE. En la actualidad, esta macrorred de inclusión constituye uno de los mayores empleadores del país, sosteniendo de manera directa más de 71.000 puestos de trabajo, de los cuales un impresionante 61,6% están ocupados por trabajadores que padecen algún tipo de discapacidad. A través de Ilunion, el grupo compite con enorme éxito en sectores tan diversos como la hostelería, los servicios de lavandería industrial, el telemarketing o la consultoría de accesibilidad universal, demostrando de manera fehaciente que la rentabilidad económica y la eficiencia empresarial son perfectamente compatibles con el más alto compromiso social y la economía social.

Pánico en la izquierda ante el 29N: El bloque PP-Vox roza los 200 escaños

El vibrante discurso de Ignacio Garriga en San Lorenzo de El Escorial coincide temporalmente con un clima de pánico absoluto y generalizado en las filas de la izquierda radical ante el escenario que dibujan las encuestas para las próximas elecciones generales del 29N. El promedio ponderado de los últimos sondeos publicados por las principales agencias demoscópicas —como GAD3, Sigma Dos o SocioMétrica— consolida una ventaja irreversible en favor de la alternativa conformada por el Partido Popular y Vox. La suma de ambas fuerzas patrióticas escalaría hasta un porcentaje de voto que supera el 50% de las papeletas emitidas, lo que se traduciría en una arrolladora horquilla parlamentaria de entre 189 y 205 diputados en el Congreso de los Diputados, pulverizando con creces el umbral de los 176 escaños que marca la mayoría absoluta. Algunas proyecciones, de hecho, otorgan al bloque de la derecha una marca histórica de 198 a 201 representantes en la Cámara Baja, desahuciando por completo al sanchismo y a sus socios parlamentarios.

El terror de la izquierda a sufrir una debacle total en las urnas ha forzado movimientos de pura supervivencia política. Ante la certeza de perder el control de la Cámara Alta y quedarse sin representación territorial, el PSOE, Sumar (Frente Amplio), Izquierda Unida y las facciones periféricas zurdas han pactado concurrir coaligados bajo una candidatura de concentración única al Senado en 47 circunscripciones provinciales.

No obstante, este simulacro de unidad se torna en una encarnizada e inmisericorde guerra civil en las listas de candidatos al Congreso de los Diputados. En la Cámara Baja, la lucha sin cuartel por aferrarse a las «sillas» del poder y garantizar los puestos de salida de las listas electorales ha dinamitado las relaciones de la coalición zurda, provocando que marcas como Podemos y Sumar compiten ferozmente de manera independiente en circunscripciones clave como Madrid y Barcelona. El retroceso demoscópico del PSOE y el hundimiento de Sumar confirman el fin del ciclo de la izquierda radical.