
Almería (Andalucía) España, viernes 10 de julio de 2026 (Efe).- El incendio forestal declarado en el municipio almeriense de Los Gallardos mantiene un dramático balance provisional de 12 personas fallecidas y 23 desaparecidas, en una jornada centrada en las labores de búsqueda de posibles víctimas, la evolución del fuego y la declaración de tres días de luto oficial por parte de la Junta de Andalucía.
La Guardia Civil ha iniciado inspecciones en el interior de viviendas situadas en las zonas donde las llamas ya han sido extinguidas, aunque por el momento no se han localizado nuevas víctimas. Paralelamente, los equipos de rescate continúan rastreando el perímetro afectado con el objetivo de localizar a las personas que permanecen desaparecidas tras la rápida propagación del incendio.
Los trabajos cuentan con efectivos del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS), unidades de montaña, patrullas territoriales equipadas con vehículos especiales y el apoyo de la Policía Local. Además, la Guardia Civil mantiene habilitado un punto de atención para familiares en el cuartel de Los Gallardos, donde pueden comunicar la desaparición de allegados o recibir información sobre el operativo.
En el ámbito judicial y forense, el Instituto de Medicina Legal de Almería ha recibido seis de los doce cadáveres recuperados, mientras continúan las labores de levantamiento de los otros seis, dificultadas por la complicada orografía del terreno. Ninguna de las víctimas ha podido ser identificada por el momento. Tras las primeras autopsias, las muestras biológicas serán trasladadas en helicóptero al laboratorio central de Criminalística de la Guardia Civil en Madrid para realizar las pruebas genéticas correspondientes. La investigación ha quedado bajo la dirección del Tribunal de Instancia número 3 de Vera.
El balance de heridos permanece en ocho personas. Cuatro de ellas presentan quemaduras de gravedad y han sido evacuadas en helicóptero a la Unidad de Quemados del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, mientras que las otras cuatro reciben atención médica en centros hospitalarios de Almería.
La Junta de Andalucía ha decretado tres días de luto oficial por la tragedia, mientras el incendio ha arrasado ya unas 3.200 hectáreas. Aunque la evolución del fuego es favorable en el sector oriental, donde los equipos de extinción han logrado contener el avance mediante técnicas de fuego controlado, la situación sigue siendo delicada en la zona oeste, de relieve más abrupto, hacia donde avanzan las llamas impulsadas por vientos sostenidos de entre 20 y 30 kilómetros por hora y rachas de hasta 40.
Como medida preventiva, unas 50 personas han sido desalojadas de la zona de El Marchal, en el municipio de Lubrín. Asimismo, permanecen cortados al tráfico la autovía A-7 entre los kilómetros 709 y 714 en sentido Almería y la carretera autonómica AL-6109.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, defendió la decisión de no activar el sistema de alertas masivas ES-Alert al considerar que, dadas las características de la emergencia, un mensaje generalizado habría generado confusión, ya que en función de la ubicación de los afectados las instrucciones eran diferentes: confinamiento en algunos casos y evacuación por rutas concretas en otros. También señaló que la cobertura de telefonía era limitada y que tres estaciones base quedaron fuera de servicio debido al incendio.
Las autoridades sostienen que los avisos se realizaron de forma presencial y puerta a puerta, aunque reconocen que algunos vecinos no siguieron las recomendaciones de confinamiento o evacuación.
Los testimonios recogidos sobre el terreno describen una zona de difícil acceso, con viviendas dispersas, cortijos y alojamientos turísticos habitados en buena parte por residentes extranjeros y personas de edad avanzada, muchas de las cuales quedaron atrapadas por la rápida expansión del fuego mientras circulaban por caminos rurales.
Ante la magnitud del desastre, la Comisión Europea ha activado el servicio de observación terrestre Copernicus para facilitar imágenes por satélite y cartografía que permitan evaluar los daños y seguir la evolución del incendio. La tragedia también ha motivado una amplia respuesta institucional. El rey Felipe VI trasladó sus condolencias a las familias de las víctimas y regresó anticipadamente a Madrid desde un acto oficial en San Javier (Murcia), mientras que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y la secretaria general de Protección Civil y Emergencias, Virginia Barcones, se desplazaron hasta el puesto de mando avanzado instalado en Turre para seguir de cerca la evolución de la emergencia.
