
Barcelona, viernes, 11 de septiembre de 2026 (Lasvocesdelpueblo y Agencias).- El secesionismo consuma su declive en la calle con un pinchazo histórico y recurre a la quema de la bandera de España para maquillar su falta de convocatoria; la manifestación de la Diada 2026 se desinfla mientras la organización intentar ocultar esta nueva victoria de Cataluña con una amenaza contra el estado de derecho español para el próximo otoño de 2027: un nuevo «embate», han proclamado.
La movilización del separatismo catalán vuelve a mostrar síntomas de agotamiento estructural. Algo más de 57.000 personas participaron este viernes en la triple manifestación convocada por la Assemblea Nacional Catalana (ANC) en Barcelona, Girona y Amposta con motivo de la Diada de Catalunya. Pese a la estrategia de descentralizar los actos para disimular la pérdida de masa social, las cifras oficiales de los cuerpos policiales confirman que el movimiento sigue instalado en la irrelevancia callejera si se compara con las grandes concentraciones de la pasada década.
El desglose por ciudades y el habitual baile de cifras
El grueso de la asistencia se concentró en la capital catalana. Según la Guardia Urbana de Barcelona, unas 45.000 personas secundaron la marcha central bajo el lema «Hi soc. Hi som. Independència» («Estoy. Estamos. Independencia»).
En Girona, las autoridades locales cifraron la asistencia en unos 11.000 participantes, quienes marcharon en una única columna desde la plaza de Catalunya de Girona hasta La Copa, conocida explanada, espacio público polivalente y monumento escultórico situado en el Parque de la Devesa en Girona. El lugar recibe su nombre de una gran escultura de estilo noucentista erigida en 1924, diseñada por el arquitecto Ricard Giralt Casadesús.
Por su parte, la Policía Local de Amposta (Tarragona) cifró en apenas 1.600 las personas que acudieron a una movilización dividida en dos columnas («Presente» y «Futuro») que confluyeron en el puente colgante sobre el río Ebro.
Como ya es costumbre, la ANC ofreció un balance radicalmente opuesto y carente de reflejo en la realidad a pie de calle, elevando el cómputo global a más de 130.000 asistentes (100.000 en Barcelona, 15.000 en Girona y 13.000 en las Terres de l’Ebre).
Estancamiento y perspectiva histórica
Aunque los organizadores intentan aferrarse a un leve repunte respecto al año anterior —en 2025 la cifra oficial agregada se quedó en mínimos históricos con 41.000 manifestantes—, los datos analizados en perspectiva temporal confirman un estancamiento irreversible.
La Diada de 2026 no solo queda a años luz del músculo exhibido durante los años álgidos del Procés, sino que ni siquiera logra rebasar la ya de por sí debilitada participación de las convocatorias de 2024 (60.000 asistentes) y 2023 (115.000).
La deriva radical en las calles: quema de banderas y reacción política
La pérdida de transversalidad y la creciente hostilidad del independentismo de base se hicieron patentes durante el acto central en la Ciudad Condal. En un escenario copado por consignas radicales, dos individuos encapuchados procedieron a la quema de una bandera de España, un acto vandálico ejecutado con total impunidad ante los asistentes.
Este suceso motivó una enérgica condena por parte del secretario general de VOX, Ignacio Garriga, quien denunció en la red social X la degradación identitaria en Cataluña y afirmó que «la elección es entre civilización o barbarie», advirtiendo sobre el riesgo de una región alejada de su legado tras cuatro décadas de separatismo.
Las declaraciones completas del dirigente político patriota en X: «La elección es entre civilización o barbarie. Entre una Cataluña que conserva su identidad y forma de ser y una Cataluña que, tras 40 años de separatismo, corre el riesgo de convertirse en algo irreconocible, cada vez más alejada de lo que heredamos y más parecida a Marruecos o Argelia. A Cataluña no la salvarán quienes siguen alimentando odios fratricidas y fracasados. La salvará reconciliarse con su historia y reconquistar su futuro de la mano del resto de españoles».
El contraste de la calle: el arraigo de la Hispanidad en Barcelona
Frente a la fatiga del secesionismo, la manifestación del 12 de octubre organizada por entidades constitucionalistas como el Moviment Cívic d’Espanya i Catalans y plataforma Cataluña Suma por España demuestra un sólido arraigo popular en el Paseo de Gracia y la Plaza de Cataluña.
Los detalles adicionales sobre estas marchas y las declaraciones de apoyo institucional se pueden encontrar en las crónicas de Lasvocesdelpueblo y Lasvocesdelpueblo.
Respaldo ciudadano decreciente la Procés
El balance de la jornada certifica el declive en la capacidad de movilización del independentismo, que dispersa sus actos en tres localidades para camuflar la baja asistencia.
Celebración del 12 de octubre Día de la Hispanidad en Barcelona
El episodio de la quema de la bandera nacional en Barcelona refleja la radicalización de los sectores marginales del movimiento ante una sociedad civil exhausta y un respaldo ciudadano decreciente que contrasta con los datos oficiales de los cuerpos policiales.


