
Belorado (Burgos) Castilla y León (España), miércoles 15 de julio de 2026 (Efe).- Las exmonjas clarisas de Belorado (Burgos) volverán a comparecer ante la Justicia el próximo 27 de julio, cuando están citadas a declarar en el Juzgado de Briviesca por dos investigaciones relacionadas con la presunta venta de obras de arte y casullas por internet y el uso de vehículos propiedad del Arzobispado de Burgos tras su salida de la Iglesia católica.
La nueva citación ha sido comunicada por el portavoz de las exreligiosas, Francisco Canals, quien informó de que la jueza instructora les tomará declaración en el marco de ambas investigaciones.
Una de las causas se centra en la supuesta comercialización de obras de arte y bienes catalogados como patrimonio histórico procedentes del monasterio de Belorado. La investigación, desarrollada por la Guardia Civil, se inició después de que varias piezas fueran detectadas en el mercado de antigüedades y se sospechara que pertenecían al patrimonio del convento.
Las pesquisas permitieron comprobar que varias obras históricas habían sido vendidas por internet y que, al menos, una talla de San Antonio de Padua del siglo XVII fue localizada en un establecimiento de antigüedades de Madrid.
En el marco de esta investigación fueron detenidos el 27 de noviembre de 2025 la exabadesa del convento, otra exmonja y un anticuario de León, que quedaron en libertad provisional al día siguiente. La causa investiga posibles delitos de apropiación indebida agravada, apropiación indebida de bienes de interés cultural y receptación. La imputación atribuye a las dos exreligiosas la supuesta extracción y venta de bienes catalogados, mientras que al anticuario se le investiga por la adquisición de piezas sin acreditar su procedencia legal.
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La segunda investigación deriva de una denuncia presentada por el Arzobispado de Burgos, que acusa a las exmonjas de seguir utilizando vehículos de su propiedad después de abandonar la Iglesia católica.
Esta nueva comparecencia judicial se produce en un momento especialmente delicado para las exreligiosas, ya que recientemente la Fiscalía y la acusación particular solicitaron 12 años de prisión para cada una de las siete exmonjas encausadas por el presunto trato dispensado a cinco religiosas de entre 87 y 101 años en el monasterio de Orduña (Bizkaia).
En ese procedimiento, cuya instrucción quedó concluida el pasado mes de mayo, se les atribuyen delitos de abandono, omisión del deber de socorro, trato degradante, coacciones, administración desleal y apropiación indebida. La investigación sostiene que las ancianas vivían en condiciones higiénico-sanitarias deficientes, sin una adecuada atención médica ni control de la medicación, además de denunciar situaciones de suciedad y presunta manipulación psicológica.
Las exmonjas han rechazado todas las acusaciones, mantienen su inocencia y aseguran que atendieron correctamente a las religiosas mayores, mientras su defensa ha solicitado el archivo de la causa o una mayor concreción de los hechos que se les imputan.
