
Madrid (España), jueves 10 de septiembre de 2026 (Efe).- Varios partidos que sustentan al Gobierno han cuestionado este jueves la forma en la que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) trasladó su advertencia la víspera de la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta y han señalado que la comunicación no se produjo por un cauce oficial, no contó con las garantías necesarias y tampoco llegó al destinatario adecuado.
Las críticas se han producido a las puertas del Congreso, donde distintos diputados han valorado la información conocida sobre el aviso del CNI y la gestión de la crisis migratoria de Ceuta.
La portavoz de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, ha considerado que «una comunicación a través de WhatsApp a una persona que no es un cargo de primera línea en el Gobierno difícilmente se puede interpretar como un aviso oficial». Ha asegurado que desconoce cuál es el procedimiento habitual del CNI para tramitar sus alertas, pero ha señalado que «no parece que el WhatsApp sea el método adecuado» y que no puede considerarse «un aviso oficial con todas las garantías que debería de tener».
Aizpurua ha admitido además que, a su juicio, el Gobierno «ha fallado en bastantes cuestiones» durante la crisis de Ceuta, aunque ha añadido que «hizo lo que pudo, ha actuado como ha podido».
En una línea similar se ha pronunciado Àgueda Micó, de Compromís, quien ha señalado que el CNI trasladó la información al jefe de gabinete del delegado del Gobierno y ha considerado que «los protocolos no son los que deberían de ser».
Micó ha responsabilizado también a los responsables de la Delegación del Gobierno en Ceuta. En su opinión, el delegado, Miguel Ángel Pérez Triano, y su jefe de gabinete «deberían de haber actuado de otra forma mucho más proactiva» y «no hicieron bien su trabajo». Por ello, ha defendido que «alguien tiene que asumir responsabilidades» y ha apuntado que, si se plantean ceses, el Ejecutivo debería «empezar con el delegado del Gobierno en Ceuta».
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También el diputado de Compromís Andrés Ibáñez, integrado en el grupo parlamentario de Sumar, ha sostenido que el aviso no se efectuó «por los cauces oficiales», sino «por WhatsApp entre gente que no están en la escala de mando», por lo que, a su juicio, también deben asumirse responsabilidades por lo ocurrido.
Desde Podemos, su secretaria general y diputada, Ione Belarra, ha centrado su crítica en la política migratoria y en la relación con Marruecos. Ha señalado que lo importante es que el Gobierno debería haber revisado «hace mucho tiempo» su relación con el país vecino, porque la crisis de Ceuta responde a que «no hay vías legales y seguras para migrar».
Belarra ha denunciado además que la Unión Europea ha «entregado a Marruecos el control migratorio», una situación que, en su opinión, permite que Marruecos «puede hacer lo que ha hecho».
Por su parte, la diputada de Coalición Canaria Cristina Valido ha coincidido en que «el CNI no alertó convenientemente, como está apuntando el Gobierno». No obstante, ha considerado que, incluso con esos avisos, las autoridades españolas y marroquíes podrían haber reforzado el control fronterizo y evitado lo sucedido.
«Podían ambos gobiernos, que se llevan bien, haber reforzado el control de las fronteras y haber evitado lo ocurrido», ha afirmado.
Valido ha trasladado además su preocupación por el posible impacto de esta situación en Canarias y se ha preguntado: «¿Cuántos informes habrán recibido o recibirán a los que no den importancia?».
