Los terroristas ETA vuelven a amenazar por carta a los compatriotas vascos: una bala y mensaje Kaixo, zu ez zaude ahaztuta

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FOTOGRAFÍA. SAN SEBASTIÁN (LAS VASCONGADAS) ESPAÑA, 27 DE AGOSTO DE 2026. En la imagen, una de las cartas amenazantes con el logotipo de la banda terrorista separatista de las Vascongadas cuyo brazo político es el actual socio del Gobierno de España (EH Bildu) Euskadi Ta Askatasuna (ETA). El Contrapeso
FOTOGRAFÍA. SAN SEBASTIÁN (LAS VASCONGADAS) ESPAÑA, 27 DE AGOSTO DE 2026. En la imagen, una de las cartas amenazantes con el logotipo de la banda terrorista separatista de las Vascongadas cuyo brazo político es el actual socio del Gobierno de España (EH Bildu) Euskadi Ta Askatasuna (ETA). El Contrapeso

San Sebastián (Las Vascongadas) España, jueves 27 de agosto de 2026 (Lasvocesdelpueblo).- Los compatriotas de la Comunidad Autónoma de Las Vascongadas están recibiendo en sus domicilios «cartas amenazantes acompañadas de una bala y con el logotipo» de la banda terrorista separatista de las Vascongadas cuyo brazo político es el actual socio del Gobierno de España (EH Bildu) Euskadi Ta Askatasuna (ETA), según informa en exclusiva el diario digital «El Contrapeso», que ha compartido esta información con Diario de Santiago, y que recoge a su vez el diario digital Lasvocesdelpueblo este jueves 27 de agosto de 2026.

Las misivas contienen un breve mensaje escrito en euskera: «Kaixo, zu ez zaude ahaztuta», que puede traducirse literalmente como «Hola, no estás olvidado». Junto al texto aparece una bala, en una forma de intimidación que recuerda inevitablemente a las amenazas utilizadas durante los años de actividad terrorista de ETA.

Según la información de El Contrapeso y recoge el Diario de Santiago, los destinatarios serían personas que estuvieron en el punto de mira de la organización terrorista.

Por el momento, sin embargo, no se conoce públicamente quién está detrás de los envíos, por lo que no puede atribuirse su autoría a las antiguas estructuras de ETA, disuelta oficialmente en 2018.

La Ertzaintza ya tendría conocimiento de los hechos y estaría investigando al menos uno de los envíos.

De acuerdo con la información facilitada por el citado medio, que recoge Lasvocesdelpueblo, una de las personas que recibió la carta decidió introducirla en una funda de plástico para preservar posibles huellas dactilares que puedan ser examinadas por la Policía Científica.

La utilización del logotipo de ETA y, especialmente, la inclusión de una bala recuperan una simbología que durante décadas estuvo asociada a las amenazas de la banda contra empresarios, políticos, miembros de las fuerzas de seguridad y otras personas señaladas por la organización.

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ETA recurrió durante años a las cartas como uno de sus instrumentos de intimidación.

Parte de aquellas comunicaciones estaban relacionadas con el denominado «impuesto revolucionario», mediante el que exigía dinero a empresarios y profesionales bajo amenazas.

En esta ocasión, según la información conocida hasta ahora, las cartas no incluirían ninguna exigencia económica y se limitarían al mensaje intimidatorio.

Los envíos se producen años después del final de la actividad armada de ETA. La organización anunció en octubre de 2011 el cese definitivo de su actividad armada, completó posteriormente su desarme y en mayo de 2018 comunicó su disolución y el desmantelamiento de sus estructuras.

Durante su historia, ETA asesinó a más de 850 personas y dejó miles de heridos, amenazados y damnificados, además de provocar que numerosas personas tuvieran que abandonar el País Vasco ante las amenazas sufridas.

La aparición de estas cartas plantea ahora una cuestión fundamental: determinar quién está detrás de los envíos.

La utilización del nombre y el logotipo de ETA y la presencia de una bala reproducen elementos históricamente asociados a la organización terrorista, pero por sí solos no permiten atribuir los hechos a ETA ni concluir que exista una reactivación de la banda.

«La investigación deberá determinar también cuántas cartas han sido enviadas, si existe alguna relación entre sus destinatarios y si los hechos responden a una actuación individual o coordinada».