
Madrid, lunes 21 de septiembre de 2026 (EFE).- El 65 % de los adultos en España considera que las oposiciones deberían incluir más pruebas prácticas y reducir el peso de la memorización, según un estudio que apunta a que el modelo actual está «poco conectado con las competencias reales que exige el desempeño del puesto».
El informe, elaborado por IO Investigación para la empresa de formación académica Adams, señala que las oposiciones mantienen su atractivo como vía de acceso a un empleo estable y con un buen salario, aunque una mayoría de los encuestados considera que el sistema debería modernizarse.
El estudio se ha realizado sobre una muestra de 2.008 personas de entre 18 y 60 años, pertenecientes a la población activa y al colectivo de estudiantes y residentes en España.
Los resultados reflejan la percepción de un mercado laboral marcado por la inestabilidad, la incertidumbre y el estrés, factores que afectan al bienestar individual. Ante este escenario, el 57,3 % de los encuestados considera las oposiciones como la mejor vía para acceder a un empleo.
La principal motivación para preparar una oposición es la estabilidad laboral, señalada por el 74,6 % de los participantes. Le siguen el buen salario, mencionado por el 46,7 %, y la posibilidad de conciliar la vida laboral y personal, apuntada por el 35,7 %.
Sin embargo, el modelo de acceso al empleo público suscita críticas entre los encuestados. Un 63 % apuesta por reducir el peso de la memorización, mientras que un 60 % considera que deberían incorporarse entrevistas personales a los procesos de selección. El estudio sitúa estas demandas dentro de una percepción general de que las oposiciones necesitan adaptarse mejor a las competencias necesarias para desarrollar los puestos de trabajo.
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La inteligencia artificial también empieza a formar parte de la preparación de los aspirantes: el 32 % de los encuestados reconoce que ya la utiliza para estudiar una oposición.
El informe señala además que factores como el prestigio, mencionado por un 13 %, tienen un peso menor frente a cuestiones como la estabilidad, el salario o la conciliación. En este sentido, considera que el empleo público está bien valorado como una vía de seguridad, pero que debería reforzar aspectos relacionados con el desarrollo profesional, el impacto social y el reconocimiento.
Casi la mitad ha pensado en opositar
Durante el último año, el 46 % de los adultos ha contemplado la posibilidad de estudiar una oposición. Sin embargo, solo uno de cada diez está preparando actualmente un examen de acceso al empleo público.
El grupo con mayor presencia entre quienes preparan oposiciones son las mujeres de entre 25 y 34 años. En cuanto a las perspectivas de futuro, el porcentaje de personas que contempla presentarse a una oposición en los próximos dos años se sitúa en el 27 %, una opción que resulta más atractiva entre las mujeres y los jóvenes de 18 a 24 años.
Por comunidades autónomas, Madrid y Navarra son las regiones donde menos se plantea esta posibilidad de cara al futuro, mientras que la idea tiene mayor aceptación en territorios como La Rioja, Baleares, Galicia, Comunidad Valenciana, Murcia, Aragón y Canarias.
La edad media considerada ideal para comenzar a preparar una oposición se sitúa en 25,6 años. Entre las principales dificultades para afrontar el proceso figura la incertidumbre sobre conseguir o no una plaza.
