
Barcelona (Cataluña) España, lunes 15 de junio de 2026 (Lasvocesdelpueblo).- «Es absolutamente imposible que quien ha creado el problema, sea precisamente quien lo pueda solucionar». Además, el líder de VOX en la ciudad de Barcelona, Gonzalo de Oro-Pulido Plaza, responde al Partido Popular (PP): «La única solución para la inseguridad en Barcelona pasa por deportar delincuentes».
El presidente del grupo municipal de VOX en el Ayuntamiento de Barcelona, Gonzalo de Oro-Pulido Plaza, ha respondido de forma tajante a la comunicación enviada por el líder del Partido Popular en la ciudad, Daniel Sirera, marcando una distancia insalvable tanto en el análisis de la delincuencia que asola la capital catalana como en las alianzas políticas elegidas para combatirla.
Oro-Pulido ha dejado claro que, aunque la preocupación por la asfixiante inseguridad en Barcelona es máxima en ambas formaciones, los planteamientos difieren radicalmente desde la raíz.
El líder de VOX ha subrayado de forma inequívoca que la solución a este grave problema no admite parches ni medias tintas, manifestando al dirigente popular que «la única solución para conseguir que Barcelona vuelva a ser una ciudad segura pasa por deportar a los delincuentes extranjeros».
A su juicio, la mera presencia policial resulta ya totalmente insuficiente para frenar la impunidad delictiva organizada.
Como muestra de la absoluta anormalidad institucional y delictiva que sufre Barcelona, el concejal ha recordado dos graves sucesos acontecidos recientemente a plena luz del día.
El primero de ellos se produjo coincidiendo con la visita del Papa León XIV, momento en el que la ciudad se encontraba blindada por un ingente despliegue policial y, aun así, se perpetró una ejecución frente a una comisaría de la Policía Nacional.
Apenas veinticuatro horas después, los ciudadanos presenciaron un robo con violencia propio de una película de acción en una joyería a media mañana, protagonizado por una «banda latina».
Para Oro-Pulido, estas son «señales claras de que, llegados a este nivel de inseguridad, la presencia policial por sí sola no es suficiente para erradicar el problema ni para amedrentar a los delincuentes».
El diagnóstico real de la ciudad condal no radica en una simple escasez de efectivos, sino en una alarmante saturación de criminalidad, afirmando que «más que faltar policía, sobran delincuentes».
En este sentido, ha considerado que el Partido Popular no aborda con la suficiente firmeza la realidad migratoria de los delitos, poniendo sobre la mesa los datos oficiales que certifican que «el 80 % de los detenidos en nuestra ciudad son extranjeros».
Añadió: «No es un dato baladí, ni puramente estadístico, es una realidad que hace que ninguna medida que se adopte pueda funcionar si no se tiene en cuenta esta grave circunstancia».
Oro-Pulido ha tildado de meramente testimoniales los resultados del pacto que el Partido Popular mantiene con el PSC y Junts para combatir la multirreincidencia, como demuestra la ola de crímenes padecida en las últimas semanas.
El portavoz de VOX considera una quimera que los mismos partidos responsables de aplicar y promover las políticas proinmigración durante décadas en los sucesivos gobiernos de la Generalidad y del propio consistorio pretendan ahora solucionar la degradación de los barrios, señalando que «es absolutamente imposible que quien ha creado el problema, sea precisamente quien lo pueda solucionar, máxime cuando se sigue negando el origen del mismo a pesar de las bofetadas de realidad que recibimos día tras día».
Reflexionó: «¿no ha sido la política pro-inmigración del PSC y de la extinta Convergència en los sucesivos gobiernos autonómicos de Cataluña y municipales de Barcelona la que ha generado esta situación, con la colaboración del resto de partidos?».
Desde VOX se ha afeado al PP su incoherencia política al haber brindado su apoyo para que el PSC gobierne en Barcelona, un pacto que no ha evitado que las políticas separatistas y comunistas sigan marcando el día a día municipal con más fuerza que en el pasado.
Oro-Pulido ha recordado que, bajo el mandato de Jaume Collboni, «solo el tráfico de drogas y, por tanto, su violencia asociada, ha crecido un 387 % respecto a 2017».
Oro-Pulido ha rechazado sumarse al plan de los populares concluyendo que «diferimos en el análisis, diferimos en las soluciones y también diferimos en los compañeros de viaje que quieres sumar a tu plan ya que son los que nos han llevado a esta crisis de inseguridad sin precedentes».
No obstante, les ha invitado formalmente a rectificar para adherirse a los constantes planes de choque presentados por su formación, avanzando que «siempre estamos abiertos a que os suméis a nuestros diferentes planes de choque contra la inseguridad que estamos presentando mes tras mes, al que sumaremos uno nuevo esta misma semana».
