
Ermua (Vizcaya) Las Vascongadas (España), domingo 12 de julio de 2026 (Efe).- «Cada vez que se sienta con los herederos de quienes mataron a mi hermano». La senadora del Partido Popular (PP), María del Mar Blanco Garrido (Marimar Blanco), hermana del concejal de Ermua, Miguel Ángel Blanco Garrido, asesinado por Euskadi Ta Askatasuna (ETA) hace 29 años, acusó este domingo al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez Pérez-Castejón, de «traicionar» el espíritu de Ermua por su relación política con Euskal Herria Bildu (EH Bildu), durante el homenaje celebrado en la localidad vizcaína en memoria del edil.
Visiblemente emocionada y sin poder contener las lágrimas, Marimar Blanco participó en la tradicional ofrenda floral organizada por el PP junto al monolito dedicado a las víctimas de ETA, donde los asistentes depositaron claveles blancos en recuerdo del concejal asesinado.
Al acto acudieron los principales dirigentes del Partido Popular en el País Vasco, además de la vicesecretaria de Regeneración Institucional del partido, Concepción Gamarra Ruiz-Clavijo (Cuca Gamarra).
Durante su intervención, la senadora recordó a su hermano como «un chaval de Ermua con toda una vida por delante» al que ETA «robó la vida a sangre fría».
También evocó la movilización ciudadana que siguió a su secuestro en julio de 1997, cuando «millones de personas levantaron sus manos blancas» para exigir su liberación, aunque finalmente no fue posible evitar su asesinato.
Marimar Blanco aseguró que de aquel dolor nació el denominado espíritu de Ermua, símbolo de la unidad democrática frente al terrorismo, y sostuvo que ese legado está siendo «traicionado» por el actual Gobierno.
«Cada vez que se sienta con los herederos de quienes mataron a mi hermano», afirmó en alusión a los acuerdos parlamentarios entre el Ejecutivo y EH Bildu.
La dirigente popular denunció además que, a su juicio, «en España sale más a cuenta haber matado que haber sufrido» y criticó lo que calificó de una «amnistía encubierta» para miembros de ETA que, según dijo, «no se han arrepentido ni han colaborado con la Justicia».
Asimismo, dirigió duras críticas contra la consejera de Justicia del Gobierno Vasco, la socialista María Jesús San José, a quien acusó de haber convertido su departamento en «una puerta giratoria para sacar a los asesinos» de ETA y de poner «una alfombra roja a los verdugos». En este contexto, vinculó estas actuaciones a un supuesto acuerdo político entre Pedro Sánchez y el dirigente de EH Bildu, Arnaldo Otegi.
Por su parte, el presidente del PP vasco, Javier de Andrés, denunció que en Euskadi persisten situaciones de «coacciones e intimidaciones» contra ertzainas y representantes políticos, y acusó al Gobierno central de «cerrar los ojos» porque, según afirmó, quienes protagonizan esos actos «son sus socios».
La secretaria general del PP, Cuca Gamarra, reafirmó el compromiso de su partido con el esclarecimiento de los 376 asesinatos de ETA que continúan sin resolver y aseguró que el objetivo es también sentar en el banquillo «a quienes dieron las órdenes» de cometer esos crímenes.
Gamarra reiteró que el Partido Popular no «blanqueará a Bildu», como considera que hace el Ejecutivo de Pedro Sánchez, y avanzó que su formación impulsará una reforma de la legislación penitenciaria. Según sostuvo, el presidente del Gobierno utiliza la normativa actual para mantenerse en el poder al permitir que «condenados por terrorismo estén en las calles».
En el acto también intervino Ignacio Dancausa, elegido este sábado nuevo presidente de Nuevas Generaciones del PP, quien destacó el simbolismo de que su primer acto oficial fuese precisamente el homenaje a Miguel Ángel Blanco en Ermua. Dancausa defendió la necesidad de que las nuevas generaciones mantengan vivo el legado del concejal asesinado y lamentó que, a su juicio, en comunidades como el País Vasco o Cataluña haya ciudadanos que no puedan exhibir con normalidad la bandera española sin sufrir acoso.
