Podemos y ERC escenifican una falsa esperanza en Madrid tras romper la ultraizquierda

Acorralados por los sondeos e incapaces de cerrar una candidatura única tras las disputas internas por los puestos, Podemos y Esquerra celebran un mitin conjunto en la capital en el que apelan al alarmismo contra la derecha y la expropiación, ocultando el nefasto balance de la Ley del Solo Sí es Sí.

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FOTOGRAFÍA. MADRID, 07 DE NOVIEMBRE DE 2026. La candidata de ultraizquierda Podemos a la Presidencia del Gobierno, Irene Montero Gil, y el cabeza de lista separatista de la extrema izquierda Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) por Barcelona al Congreso de los Diputados, Juan Gabriel Rufián Romero ("Gabriel Rufián"), han unido sus discursos para vender una "fake esperanza" al electorado radical en un acto de precampaña electoral del 29N. Ambos dirigentes, alineados con posturas comunistas y hostiles hacia el Estado de derecho, han recurrido a la campaña del miedo en un intento desesperado por frenar el inminente avance de las fuerzas patrióticas. EFE
FOTOGRAFÍA. MADRID, 07 DE NOVIEMBRE DE 2026. La candidata de ultraizquierda Podemos a la Presidencia del Gobierno, Irene Montero Gil, y el cabeza de lista separatista de la extrema izquierda Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) por Barcelona al Congreso de los Diputados, Juan Gabriel Rufián Romero ("Gabriel Rufián"), han unido sus discursos para vender una "fake esperanza" al electorado radical en un acto de precampaña electoral del 29N. Ambos dirigentes, alineados con posturas comunistas y hostiles hacia el Estado de derecho, han recurrido a la campaña del miedo en un intento desesperado por frenar el inminente avance de las fuerzas patrióticas. EFE

Madrid, sábado 07 de noviembre de 2026 (Lasvocesdelpueblo y EFE).- La ultraizquierda de Podemos y el separatismo catalán de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) han escenificado este sábado en Madrid una infame alianza de desesperación electoral de cara a los comicios generales del próximo 29 de noviembre (29N). Acorralados por la sangría de votos y tras consumarse el colapso de las conversaciones para articular un frente común debido a las encarnizadas peleas por el reparto de cargos y puestos en las listas, la candidata de Podemos, Irene Montero Gil, y el cabeza de lista separatista por Barcelona, Juan Gabriel Rufián Romero («Gabriel Rufián»), han unido sus discursos para vender una «fake esperanza» al electorado radical. Ambos dirigentes, alineados con posturas comunistas y hostiles hacia el Estado de derecho, han recurrido a la campaña del miedo en un intento desesperado por frenar el inminente avance de las fuerzas patrióticas.

Una entente de supervivencia tras la fractura por «las sillas»

El acto conjunto celebrado en la capital evidencia la profunda descomposición del bloque radical en la antesala de las urnas del 29N. Tras ser incapaces de unificar sus siglas por el encarnizado choque de egos y el control de las estructuras internas, las cúpulas de Podemos y ERC han optado por sellar una entente de pura supervivencia mediática. Bajo una puesta en escena perfectamente calculada, Montero y Rufián intentan disimular el fracaso de sus respectivas formaciones apelando a un discurso frentista y radicalizado.

Lejos de ofrecer soluciones a los problemas reales de los españoles, la cita ha servido para constatar cómo la ultraizquierda y el separatismo se coordinan en Madrid para mantener su cuota de influencia parlamentaria, disfrazando de coincidencia ideológica lo que no es más que una maniobra de rescate mutuo ante la desafección masiva de sus antiguos votantes.

Ataques furibundos de Montero contra la Comunidad de Madrid y llamada al sabotaje económico

Durante su turno de palabra, la candidata de Podemos y eurodiputada, Irene Montero, ha centrado gran parte de su intervención en lanzar durísimos ataques contra la presidente de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. En un tono agresivo y sin aportar pruebas, Montero ha acusado a la jefa del Ejecutivo regional de actuar como una «mafia» y de comprarse un inmueble «con dinero de los madrileños», llegando al extremo de responsabilizarla directamente de «ordenar que más de 7.000 personas murieran en las residencias» durante la crisis sanitaria de la pandemia.

En su réplica a las críticas de Ayuso hacia la huelga general convocada para el próximo 11 de noviembre —a la que la presidente regional calificó de chantaje político—, la candidata de la ultraizquierda ha hecho un llamamiento explícito a la paralización de la actividad económica nacional. Montero ha exigido «llenar las calles y paralizar el país» mediante una jornada en la que «no tiene que haber ni producción ni consumo», arremetiendo al mismo tiempo contra lo que denominó «los ayusos, los almeidas y los abascales» y acusando a los gobiernos autonómicos de servir a los intereses de las grandes fortunas.

Rufián enseña las cartas: «Quiero un Gobierno del PSOE sometido, no me escondo»

Por su parte, el representante del separatismo catalán, Gabriel Rufián —quien bromeó al definirse como «telonero» y vistió una prenda amarilla en guiño a la imaginería secesionista—, ha recurrido a citas del líder separatista Lluís Companys y del histórico dirigente comunista Julio Anguita para agitar el fantasma de que el «fascismo está a las puertas».

Sin tapujos ni ambigüedades, Rufián ha verbalizado el auténtico objetivo político del bloque extremista tras las elecciones generales: «Quiero un Gobierno del PSOE sometido, no me escondo». El candidato de ERC ha marcado distancias con las marcas blancas sanchistas encuadradas en el Frente Amplio, asegurando que «esto no iba de sustituir a Yolanda Díaz» ni de «someterse al PSOE entrando en el PSOE», sino de «someter al PSOE desde la izquierda y las fuerzas soberanistas». Asimismo, Rufián ha aprovechado la trágica colisión ferroviaria de Urda (Toledo) para calificar el sistema de transportes español de «fallido», buscando rentabilizar políticamente el desastre tras la salida de Óscar Puente del Ministerio de Transportes.

El nefasto legado de Montero en Igualdad: 1.233 rebajas y 126 excarcelaciones de agresores sexuales

La retórica empleada por Irene Montero en Madrid choca frontalmente con el balance real de su trayectoria institucional al frente del Ministerio de Igualdad durante la pasada legislatura en el Gobierno de coalición socialcomunista presidido por Pedro Sánchez Pérez-Castejón. Su principal iniciativa legislativa, la Ley Orgánica 10/2022, de 6 de septiembre, de garantía integral de la libertad sexual (conocida como la Ley del Solo sí es sí), desencadenó uno de los mayores escándalos judiciales de la democracia reciente.

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Según los datos oficiales consolidados por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), la precipitación técnica y la errónea estructuración de las horquillas de condena acordadas por el departamento de Montero forzaron a los juzgados y tribunales de toda España a aplicar el principio constitucional de retroactividad de la ley penal más favorable al reo. Esta reforma provocó un goteo incesante de beneficio penal a delincuentes sexuales que se saldó con al menos 1.233 reducciones de pena y la excarcelación adelantada de 126 depredadores y violadores. Pese a las reiteradas advertencias de los órganos consultivos del Estado, la exministra mantuvo una actitud negacionista, culpando de forma sistemática a los jueces de una supuesta interpretación machista antes de que el propio Parlamento se viera obligado a reformar la norma a través de la Ley Orgánica 4/2023.