Si te engordas durante el embarazo tu bebé podrá morir antes o durante el parto

Un bebe recibiendo el cariño y dormido profundamente en el pecho de su madre. Archivo Efe.

Efe – Un mujer obesa o que gana más de 12 kilos durante los nueve meses de embarazo duplica el riesgo de sufrir un aborto o de someterse a una cesárea, además, multiplica por tres las posibilidades de que el feto muera antes o durante el parto, entre otros peligros. Madrid (España), jueves 15 de diciembre de 2016. Fotografía: Un bebe recibiendo el cariño y dormido profundamente en el pecho de su madre. Archivo Efe.

Lo han asegurado las sociedades españolas de endocrinología y nutrición (SEEN), de ginecología y obstetricia (SEGO) y la del estudio de la obesidad (SEEDO) con motivo de la conmemoración del Día de la Lucha contra esta patología, en el que han indicado que el 22,2 % de las embarazadas es obesa y el 23 % tiene sobrepeso.

Estas sociedades han alertado de los riesgos que este problema conlleva y han hecho hincapié en prevenirlo con un control antes y durante la gestación.

También han insistido durante un acto convocado hoy en la importancia de prevenir la obesidad antes y durante este periodo, para lo que es esencial informar a las mujeres sobre sus riesgos; planificar el embarazo y adelgazar antes si es necesario.

Además, los expertos les deben recomendar una dieta y actividad física personalizadas, según han enfatizado en un comunicado.

La secretaria de SEEDO, Susana Monereo, ha afirmado que un peso razonable oscila entre un 18,5 de índice de masa corporal y un 25, en función de la edad y la talla de la mujer.

Si supera esas cifras, presenta alguna comorbilidad asociada a la obesidad, principalmente hipertensión arterial o diabetes mellitus tipo 2, por lo que sería recomendable bajar de peso bajo supervisión médica realizando cambios en la dieta y aumentando la actividad física antes de quedarse embarazada.

Una mujer obesa que quede embarazada o que gane más de 12 kilos en la gestación tiene el doble de riesgo de sufrir un aborto espontáneo o de ser sometida a una cesárea, y triplica la probabilidad de fallecimiento del feto antes o durante el parto, de diabetes gestacional, de tener un niño excesivamente grande o que éste sea obeso de adulto.

No solo eso, sino que multiplica por cinco el riesgo de hipertensión arterial y por nueve el de preeclamsia o toxemia del embarazo, una complicación asociada a la hipertensión.

Y es que el “entorno metabólico” en el que se desarrolla el feto influye en cómo será su propio metabolismo y en el riesgo de presentar problemas en su vida futura, tales como diabetes o hipertensión, advierte la SEEN.

Como subraya el doctor Albert Lecube, miembro del grupo de obesidad de esta sociedad, “las consecuencias de los 9 meses de gestación van a repercutir en años de vida ulterior del feto”.

La dieta de la progenitora influye además en la composición de su microbiota -flora intestinal-, que determinará en gran medida la del recién nacido.

Por ello, aconsejan un patrón de alimentación saludable y variada, rica en frutas y verduras, evitando alimentos con alto contenido en grasa y azúcar, y teniendo en cuenta que las necesidades nutricionales aumentan a partir del segundo trimestre.

En este periodo debería incrementarse la dieta 300 kilocalorías; 450 en el tercer trimestre, y 500 durante la lactancia.

“No es necesario comer por dos. Se debe prestar especial importancia al calcio, hierro y ácido fólico, que se pueden suplementar”, ha recalcado Monereo.

Junto a la dieta, actividad física adecuada a la gestación, de modo que, en ausencia de complicaciones médicas u obstétricas, recomiendan entre 20 y 30 minutos al día de ejercicio de intensidad moderada, de bajo impacto, y aeróbico (como caminar o step) en la mayoría o incluso todos los días de la semana durante la gestación.

Deja un comentario

Noticias relevantes

Videos Hot