Venezolanos varados deambulan por México tras restricciones de Biden en EEUU: «Hola amigos. Somos inmigrantes venezolanos. Apoyanos por favor. Que Dios te bendiga»

.Las deportaciones y expulsiones de EEUU decretadas por Joe Biden se toma en medio de un incremento de inmigrantes de Cuba, Nicaragua y Venezuela, quienes representaron más de 55.000 de los indocumentados encontrados en la frontera de Estados Unidos con México en agosto, un aumento anual de 175 %

FOTOGRAFÍA. SAN PEDRO TAPANATEPEC (OAXACA) MÉXICO, 17.10.2022. Una inmigrante ilegal de origen venezolano permanece el 17 de octubre de 2022, en el municipio San Pedro Tapanatepec, en el Estado de Oaxaca (México). «Hola amigos. Somos inmigrantes venezolanos. Apoyanos por favor. Que Dos te bendiga», dice la pancarta. Efe

Lasvocesdelpueblo y Agencias.- San pedro de Tapanatepec (Oaxaca) México, jueves 20 de octubre de 2022.- Los inmigrantes ilegales venezolanos, engañados por las políticas globalistas, populistas y progres del Gobierno de los Estados Unidos del presidente Joe Biden, han quedado varados y ahora deambulan en los estados del sur de México tras las restricciones que anunció la semana pasada el Ejecutivo estadounidense del Partido Demócrata de Joe Biden, que incluyen la «deportación inmediata» de inmigrantes ilegales a territorio mexicano de quienes lleguen por tierra.

Autoridades municipales de San Pedro Tapanatepec, Oaxaca, uno de los principales paraderos migratorios del sur de México, reportan más de 8.000 inmigrantes ilegales varados en el puesto que instaló el Instituto Nacional de Migración (INM) desde agosto pasado, de los que más del 80 % son venezolanos en la incertidumbre.


FOTOGRAFÍA. SAN PEDRO TAPANATEPEC (OAXACA) MÉXICO, 17.10.2022. Una familia de inmigrantes ilegales de origen venezolano permanecen el 17 de octubre de 2022. Efe
Un ejemplo es el grupo de 12 inmigrantes irregulares venezolanos en el que viajan Yarly y Antonio Rodríguez, quienes han recorrido más de 700 kilómetros desde que se internaron en México, donde hace una semana se toparon con el nuevo acuerdo entre el Gobierno mexicano y el estadounidense para contener la inmigración de Venezuela.

Junto con cuatro menores de edad, ambos salieron el 3 de agosto de su natal Venezuela y 19 días después entraron a México por el municipio de Ciudad Hidalgo, Chiapas, fronterizo con Guatemala.

Un balde de agua fría

Desde Hidalgo viajaron 290 kilómetros hasta el puesto migratorio de San Pedro Tapanatepec, donde el 4 de octubre les otorgaron un salvoconducto para permanecer en territorio mexicano durante siete días.

Después llegaron a un crucero vial de Oaxaca capital, donde han pedido dinero a los automovilistas para costearse el viaje y avanzar otro tramo de la ruta migratoria hacia Estados Unidos.

Pero el 12 de octubre se enfrentaron al anuncio del Departamento de Seguridad Nacional estadounidense (DHS, en inglés), que contempla 24.000 permisos humanitarios para venezolanos con patrocinadores que lleguen por aire, pero la expulsión de quienes lleguen por la frontera de México.

Además, a Antonio, quien busca llegar a Estados Unidos para trabajar como obrero, el permiso de inmigración de México ya se le venció y aún le faltan más de 3.000 kilómetros para llegar a la frontera norte, donde busca internarse a toda costa en EE.UU.

«Este es un permiso que le dan a uno en San Pedro allá en Tapanatepec, le dan a uno siete días para poder salir del país, uno no alcanza a salir en siete días», contó Antonio a Efe mientras hacía una pausa en su andar entre los automovilistas, quienes le regalan monedas.

Incertidumbre y flujo incesante

Las deportaciones y expulsiones de EEUU decretadas por Joe Biden se toma en medio de un incremento de inmigrantes de Cuba, Nicaragua y Venezuela, quienes representaron más de 55.000 de los indocumentados encontrados en la frontera de Estados Unidos con México en agosto, un aumento anual de 175 %.

Ahora, los inmigrantes irregulares que pasan por México a Estados Unidos no saben qué hacer, como Brian, quien en Oaxaca lleva un letrero con la leyenda «Hola, amiguito: Apóyanos, por favor, somos migrantes venezolanos. Dios los bendiga».

«Es una pequeña colaboración que pedimos porque no contamos con dinero y necesitamos avanzar, a veces nos dan y lo agradecemos», dijo Ernesto, otro de los viajeros en el grupo.

Mientras en Tapachula, en la frontera con Guatemala, los inmigrantes venezolanos piden que los devuelvan a su país, y en Ciudad Juárez, en el límite con Texas, duermen en la calle en medio de los primeros frentes fríos, en Oaxaca usan letreros para que los automovilistas se enteren de su situación.

«Hola, amigos, somos migrantes venezolanos, que Dios te bendiga», decía otro letrero improvisado en un cartón de envases de leche, que Erika sostenía mientras estaba luz roja del semáforo.

Sin rumbo

En las dos horas que han estado en este crucero adyacente a la carretera federal 190, que cruza todo el país, uno de ellos juntó apenas 15 pesos (75 centavos de dólar), con los que busca comprarse boletos de autobús, aún sin rumbo.

En el grupo viajan cinco menores de edad, cuatro niñas de entre 3 y 5 años y un niño de 9 años.

Yarly, de 23 años, es madre de dos de ellas y contó la travesía de viajar a la deriva con su hija.

«Más difícil porque hay que estar pendientes de que si comen o que no comen, de cambiarlos, de bañarlos», expresó.

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