
La portavoz patriota Ana Belén Rodríguez Ros retrata la desconexión total del Gobierno local y tacha de «estafa» la sustitución de la nueva escuela por barracones tercermundistas.
Salou, viernes 9 de octubre de 2026 (Lasvocesdelpueblo).– Cerco total de la resistencia patriota al pernicioso e ineficaz modelo de gestión de las izquierdas y sus colaboradores dóciles. La portavoz del Grupo Municipal de Vox en el Ayuntamiento de Salou (Tarragona), Ana Belén Rodríguez Ros, ha comparecido este viernes en una multitudinaria rueda de prensa para denunciar de forma implacable la caótica y destructiva gestión del Gobierno local encabezado por el socialista Pere Granados Carrillo. La edil ha diseccionado las tres grandes mentiras y traiciones que atenazan el bienestar de las clases trabajadoras del municipio: el vergonzoso abandono de la escuela de Cap Salou, la inexistencia total de una red de autobuses urbanos y la asfixiante crisis habitacional. «La desconexión del socialista Granados con la realidad y las necesidades cotidianas de los vecinos de Salou está en máximos históricos y, por desgracia, también la de algunos miembros de la supuesta oposición», ha sentenciado con firmeza Rodríguez Ros, afeando que tras 17 años de poltrona consistorial sigan en el aire los proyectos estructurales básicos.
En primer término, la portavoz patriota ha lanzado una dura acusación contra el alcalde socialista por engañar de manera flagrante y continuada a los padres y madres de Cap Salou en relación con la construcción del nuevo centro educativo, el cual debía haber inaugurado el curso con absoluta normalidad el pasado 8 de septiembre. «Granados ha estado meses vendiendo falsas promesas en titulares afirmando que las clases empezarían en un colegio digno, cuando sabía perfectamente que era materialmente imposible; llegó septiembre y constatamos que las obras ni siquiera disponían de la preceptiva licencia municipal», ha destapado la líder local de Vox. Ante este intolerable atropello a la conciliación familiar y a la educación de los menores, Vox ha elevado una contundente batería de preguntas parlamentarias a las Cortes de Cataluña para exigir responsabilidades a la Generalidad catalana y destapar los plazos reales del futuro instituto escuela. «Las familias están frustradas y los vecinos se sienten estafados: lo que iba a ser un colegio de ladrillos y cemento se ha quedado reducido a un puñado de barracones prefabricados propios del tercermundismo. Una vez más, el socialismo condena a Cap Salou al más absoluto ostracismo», ha lamentado.
El Bloque del Consistorio tumba el autobús para blindar la propaganda
El segundo gran eje de la fiscalización patriota ha puesto el foco sobre el aislamiento severo que sufren los barrios periféricos del municipio, los cuales siguen careciendo de una línea de transporte público urbano tras casi dos décadas de mandato de Pere Granados. Sectores estratégicos y familiares como Barenys, Cap Salou, Xalets, Mirador o Emprius permanecen completamente desconectados de los servicios básicos de Salou. Rodríguez Ros ha recordado la complicidad del resto de fuerzas políticas en el último pleno municipal, donde Vox defendió en solitario una moción de sentido común para implantar el autobús urbano, una iniciativa que fue rechazada en bloque por el Gobierno socialista y el Partido Popular (PP). «El régimen de Granados se llena la boca hablando de falsa sostenibilidad y movilidad, pero es pura charlatanería intervencionista; presentamos la solución técnica definitiva para conectar los barrios y votaron en contra junto al PP por el mezquino motivo de que la propuesta lleva las siglas de Vox», ha criticado con dureza.
La líder local de Vox ha desnudado el despilfarro presupuestario del Ayuntamiento al demostrar que el coste de implementar la red de autobús urbano ascendería a unos 400.000 euros anuales, una cantidad prácticamente idéntica a los 385.000 euros adicionales que el alcalde socialista ha detraído de los impuestos de los salouenses para engordar las partidas de autobombo, comunicación institucional, propaganda y atenciones de protocolo. «Mientras el sanchismo local gasta cientos de miles de euros públicos en promocionar la figura del alcalde, nuestros vecinos tienen que caminar kilómetros o pagar transportes privados. Desde Vox exigimos que el dinero de los contribuyentes se destine a conectar los barrios y no a financiar los gabinetes de prensa del régimen municipal. Los salouenses no quieren más estudios informativos ni más titulares vacíos, exigen realidades inmediatas en las calles», ha añadido.
Expulsión de los vecinos y falsas promesas preelectorales
Finalmente, los de Santiago Abascal Conde han abordado la dramática situación del mercado inmobiliario local, señalando directamente al socialismo como el responsable de la expulsión sistemática de los salouenses. Rodríguez Ros ha denunciado el drama que afrontan las familias arraigadas y las parejas jóvenes ante unos precios del alquiler totalmente prohibitivos y disparados por las políticas intervencionistas de las izquierdas. «El alcalde Granados está desahuciando de facto a las familias de toda la vida de Salou, condenándolas al destierro y obligándolas a marcharse a los municipios colindantes por no poder pagar un techo. Salou se ha consolidado como el municipio con el alquiler más caro de toda la provincia de Tarragona, pero a este Gobierno local no le ha importado la vivienda hasta que ha visto las orejas al lobo ante la cercanía de las elecciones municipales», ha aseverado la edil patriota.
Vox asume la dirección de la acusación por la tragedia ferroviaria de Adamuz
Respecto al repentino anuncio de Granados de proyectar la construcción de 1.700 viviendas públicas, Vox ha tachado de «nula» la credibilidad del alcalde, recordando el extenso historial de maquetas y promesas incumplidas que acumula el consistorio socialista, tales como la biblioteca de cinco millones de euros que nunca se construyó, la prometida ciudad deportiva o la eterna rotonda de Xalets de Salou. «Granados es un especialista en proyectar humo en la prensa, pero es incapaz de levantar hogares reales para los jóvenes. Nuestra confianza en el socialismo es cero: no van a hacer en seis meses de campaña lo que han sido incapaces de ejecutar en 17 años de parálisis», ha explicado Rodríguez Ros, justificando la abstención de su grupo ante el insuficiente plan de vivienda municipal. La portavoz ha lamentado profundamente que la moción alternativa de Vox para blindar el acceso a la vivienda a los «vecinos de toda la vida» fuera rechazada por el frente unánime del Ayuntamiento (PSC, ERC, PP, USAP y el grupo de Marc Montagut). «Defendíamos algo tan básico como dar prioridad y herramientas a quienes han nacido, crecido y formado sus familias en Salou para que no tengan que abandonar su tierra. Los salouenses merecen un modelo de ciudad digno, servicios públicos eficientes que lleguen a tiempo y, sobre todo, recuperar el orgullo de que las familias de toda la vida vuelvan a ser la prioridad absoluta», ha sentenciado.
