757 atentados yihadistas dejan 5199 víctimas mortales en la primera mitad de 2019

Lasvocesdelpueblo
PLAZA DE CATALAUÑA DE BARCELONA (BARCELONA) ESPAÑA, 17.08.2018. Vista de una joven separatista rota, visiblemente sin alma, después de escuchar la verdad que oculta el separatismo a la juventud en Cataluña. La joven ha roto a llorar después de que las españolas y españoles le hayan ella y sus padres juntos a los CDR y UCFR recordado la traición del ex gobierno de la generalidad de Cataluña sobre los atentados de Cataluña del 17-A. Concretamente sobre el famoso AVISO de la CIA, documento con el que la Inteligencia de Estados Unidos (EEUU) alertó a la Consejería de interior de la Generalidad de Cataluña del neonazi Joaquim Forn y de la cúpula de los Mozos de Escuadra del procesado Josep Lluís Traperos de posibles atentados yihadistas en Cataluña, concretamente en las ramblas de Cataluña (Barcelona) y en zonas turísticas de Cataluña. Caso omiso total del fascismo a la CIA de mayo de 2017 hasta después de la masacre terrorista yihadista de Cataluña. Lasvocesdelpueblo

Redacción – En líneas generales podría decirse que la tendencia actual que mantienen las organizaciones yihadistas sigue la dinámica establecida en 2018, cuando la derrota militar de la banda terrorista yihadista Estado Islámico de Irak y Levante (EIL) —en sus siglas inglesas (ISIS) y árabes (Dáesh)— y la desaparición de su califato yihadista dejaron paso, de nuevo, a un escenario con múltiples focos de actividad esparcidos a escala global. El Sahel se presenta a lo largo de los últimos años como un foco de actividad yihadista en constante crecimiento y la primera parte de 2019 no ha sido una excepción, como más tarde se verá en base a los datos analizados. “El número de países en los que Daesh ha reivindicado algún atentado es de 24: Libia, Túnez, Nigeria, Níger, Chad, Mali, Burkina Faso, Egipto, Congo, Mozambique, Somalia, Siria, Irak, Indonesia, Filipinas, Bangladés, India, Tayikistán, Líbano, Afganistán, Pakistán, Sri Lanka, Arabia Saudí y Rusia”. Barcelona (España), miércoles 7 de agosto de 2019. 

¿Y en Europa? La actividad yihadista en lo que se refiere a la comisión de atentados sobre suelo europeo sigue el mismo retroceso iniciado en 2018, tras un período de tres años en el que el número de ataques había adquirido unos niveles nunca vistos anteriormente. En lo que llevamos de 2019, se han producido únicamente dos acciones que podrían atribuirse a individuos radicalizados en la ideología del salafismo yihadista.

Los atentados cometidos en Europa, suelen llevarse a cabo de forma rudimentaria por autores individuales que han sido autoradicalizados o adoctrinados por alguien cercano, pero que no mantienen vínculos directos ni reciben órdenes o apoyo logístico de una organización.

DOCUMENTO PDF. Barcelona, 07.08.2019. «Informe semestral», de los primeros 6 meses de éste año 2019, una investigación del «Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo» (OIET) sobre la actividad terrorista yihadista a nivel global. 

Son datos que desprenden del resumen ejecutivo del «Informe semestral» de la organización «Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo» (OIET) sobre la actividad terrorista yihadista a nivel global. (OIET) es un organismo que promueva el desarrollo de proyectos de investigación enfocados a la prevención de la radicalización violenta y a la difusión de principios democráticos y nació de la voluntad del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) de trabar en ese ámbito, preocupado por la amenaza yihadista creciente.

En el «Informe semestral», de los primeros 6 meses de éste año 2019, se ofrecen datos sobre cuántos atentados terroristas yihadistas se han perpetrado, cuántas víctimas mortales han ocasionado y cuál ha sido la actividad y evolución de cada una de las organizaciones terroristas yihadistas.

ACTIVIDAD YIHADISTA

757 atentados que han ocasionado al menos una víctima durante los últimos seis meses en esta primera mitad de 2019 el número de acciones terroristas mantiene una tendencia similar a la establecida durante el año anterior.

Afganistán sigue siendo el principal epicentro de actividad a partir de la presencia de los grupos talibán. Por su parte, Irak se ha consolidado como el escenario idóneo a la hora de mostrar la vuelta de Daesh hacia la estrategia insurgente, mientras que Siria está mostrando un importante repunte de actividad yihadista.

Esto se debe a una doble motivación: la existencia de células de Daesh compuestas por miembros con el suficiente poder como para seguir cometiendo atentados, y el rebrote que se ha dado como consecuencia de la actividad de Tahrir al Sham.

En África Occidental, dado que se ha producido un crecimiento significativo de la violencia ejercida por las organizaciones yihadistas. Tales son los casos de Burkina Faso, Níger y Chad.

YIHADISMO EN EUROPA

La actividad yihadista en lo que se refiere a la comisión de atentados sobre suelo europeo sigue el mismo retroceso iniciado en 2018, tras un período de tres años en el que el número de ataques había adquirido unos niveles nunca vistos anteriormente.

En lo que llevamos de 2019, se han producido únicamente dos acciones que podrían atribuirse a individuos radicalizados en la ideología del salafismo yihadista.

Los atentados cometidos en Europa, suelen llevarse a cabo de forma rudimentaria por autores individuales que han sido autoradicalizados o adoctrinados por alguien cercano, pero que no mantienen vínculos directos ni reciben órdenes o apoyo logístico de una organización.

La probabilidad de que vuelva a darse en cualquier momento un ataque terrorista es alta, ya que precisamente la sofisticación que se necesita para perpetrar estos atentados no requiere de grandes conocimientos. El terrorismo homegrown ocupa cada vez más un lugar preponderante.

Otra de las amenazas para la seguridad europea es la vuelta de los foreign fighters que deseen volver a sus países de origen tras haber combatido y coger experiencia sobre el campo de batalla. Esto, sumado al elevado grado de radicalización que adquieren.

LAS VÍCTIMAS

La letalidad de los atentados en la primera parte de 2019 mantiene una trayectoria parecida a la desarrollada durante el año 2018, en la que se han producido un total de 5.199 víctimas mortales.

La situación de inestabilidad iniciada años atrás principalmente en Mali y Nigeria se ha extendido a sus países vecinos, lo que ha permitido que, tanto las organizaciones yihadistas que tradicionalmente operaban sobre estos países, como otras que han ido surgiendo sobre estos nuevos focos, acaben ampliando sus áreas de influencia. Así, los cinco países con mayor número de víctimas (Afganistán, Siria, Nigeria, Irak y Sri Lanka) reúnen el 67.3% del global.

ORGANIZACIONES YIHADISTAS

Daesh, tras adentrarse en un proceso de alqaedización por el cual ha delegado gran parte de su actividad sobre las organizaciones afiliadas que operan en el territorio de sus provincias, a través de las cuales ya se materializa la mitad de la actividad global de este grupo. Así, Daesh Central, la estructura del grupo que opera sobre Siria e Irak, cada vez está reduciendo más su peso y protagonismo a medida que este es absorbido por algunas de sus ramas, algo que ya ocurrió con al Qaeda en el pasado.

La renovación de esta fidelidad hacia al Bagdadi desde distintas regiones podría interpretarse como un espaldarazo hacia su liderazgo, cuestionado en determinados momentos, así como hacia la prueba de vida que supone su aparición pública, tras distintos rumores que giraban en torno a su muerte durante los últimos años.

El número de países en los que Daesh ha reivindicado algún atentado es de 24: Libia, Túnez, Nigeria, Níger, Chad, Mali, Burkina Faso, Egipto, Congo, Mozambique, Somalia, Siria, Irak, Indonesia, Filipinas, Bangladés, India, Tayikistán, Líbano, Afganistán, Pakistán, Sri Lanka, Arabia Saudí y Rusia.

Cerca del 75% de las acciones de los grupos talibán son cometidas hacia objetivos policiales y militares. Las Daesh, especialmente en Irak, obedecen a tácticas de baja insurgencia, en la que el número de bajas es muy reducido.

Por otro lado, ISWAP ha heredado gran parte del potencial mostrado por Boko Haram, con su modus operandi más característico se observa en los ataques lanzados sobre infraestructuras militares tales como cuarteles o campos de entrenamiento; y toman dichos recintos, retirándose de forma veloz y llevándose con ellos el material militar que allí encuentran, especialmente armas automáticas y vehículos.

Por su parte, la facción liderada por Shekau, a quien las autoridades de distintos países de la región han dado por muerto hasta en ocho ocasiones distintas, muestra un mayor debilitamiento. Se dedican a atacar pequeños poblados y aldeas del noreste de Nigeria y la frontera con Camerún con el único objetivo de abastecerse.

En cuanto a Al Shabaab, el grupo somalí sigue ejerciendo un papel predominante respecto al Estado Islámico en Somalia dentro del panorama yihadista local, pese a centrar sus acciones sobre el territorio somalí, especialmente Mogadiscio y áreas fronterizas con Kenia, tiene la suficiente capacidad como para establecer pequeñas células para que cometan acciones con una mayor planificación.

Luego, las franquicias regionales de al Qaeda llevan varios años mostrando un perfil bajo en cuanto a su actividad terrorista se refiere, siendo muy limitados los atentados cometidos y recayendo la inmensa mayoría de ellos en objetivos securitarios. Esta estrategia por la que al Qaeda se presenta como una opción “moderada” respecto a la violencia desmedida ejercida por Daesh

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