Abascal en Ávila sobre tragedia de Urda: «No es un error humano, es un crimen contra España»

El candidato de Vox a la Presidencia del Gobierno contrapone la inacción del Ejecutivo de Sánchez con su compromiso de reconstrucción nacional basado en la Prioridad Nacional, la Desregulación y la Remigración ante más de un millar de personas.

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FOTOGRAFÍA. ÁVILA, 29 DE OCTUBRE DE 2026. Vista del escenario del Centro de Exposiciones y Congresos Lienzo Norte de Ávila completamente abarrotado, donde Santiago Abascal (en la imagen), Samuel Vázquez, Carlos Pollán y Sara Beltrán han encabezado el acto público de precampaña electoral rindiendo homenaje a las víctimas del accidente de Urda. Lasvocesdelpueblo (Ñ Pueblo)
FOTOGRAFÍA. ÁVILA, 29 DE OCTUBRE DE 2026. Vista del escenario del Centro de Exposiciones y Congresos Lienzo Norte de Ávila completamente abarrotado, donde Santiago Abascal (en la imagen), Samuel Vázquez, Carlos Pollán y Sara Beltrán han encabezado el acto público de precampaña electoral rindiendo homenaje a las víctimas del accidente de Urda. Lasvocesdelpueblo (Ñ Pueblo)

Ávila, jueves 29 de octubre de 2026 (Lasvocesdelpueblo).– En un Centro de Exposiciones y Congresos Lienzo Norte de Ávila lleno hasta la bandera este jueves 29 de octubre a las 19:00 horas, Vox ha celebrado un multitudinario acto público de precampaña para las Elecciones a las Cortes Generales del próximo 29 de noviembre de 2026 (29N). El presidente de la formación patriótica y candidato a la Presidencia del Gobierno, Santiago Abascal Conde, ha pronunciado una tajante intervención marcada por la conmoción del trágico accidente ferroviario de Urda, arremetiendo contra el Gobierno socialista de Pedro Sánchez y su ministro de Transportes, Óscar Puente, y reafirmando el proyecto de su formación centrado en la prioridad nacional, la seguridad y la reconstrucción institucional.

Homenaje a las víctimas ferroviarias y el himno «La Muerte no es el final»

Con carácter previo al arranque del mitin, la totalidad del aforo congregado en el auditorio abulense se puso en pie para guardar un respetuoso y solemne homenaje en memoria de los compatriotas fallecidos y heridos en la tragedia ferroviaria de Urda. En el arranque del evento resonaron los acordes de la célebre pieza «La Muerte no es el final», composición lírico-religiosa creada en 1981 por Cesáreo Gabaráin Azurmendi e instaurada reglamentariamente como himno de homenaje a los caídos por la patria.

La pieza musical, cargada de un profundo significado teológico e institucional, trasciende el lamento terrenal para proclamar la fe en la vida eterna y la dignidad suprema del sacrificio heroico. Su letra entona con sobriedad: «Tú nos dijiste que la muerte no es el final del camino, que a tu lado hay un hogar mucho mejor, donde no hay penas ni dolor…».

Durante la mención institucional se constató la marcada discrepancia existente entre los balances oficiales ofrecidos tras el siniestro. Mientras los datos actualizados sobre el terreno por los equipos técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) elevan a 74 la cifra de compatriotas fallecidos, el balance autonómico del Gobierno socialista de la Junta de Castilla-La Mancha mantiene la cifra en 69, evidencias que han acrecentado las dudas e indignación pública sobre la gestión de la catástrofe.

Asistentes destacados de la candidatura y representación institucional

El acto de la formación patriótica contó con una destacada representación de sus cuadros políticos nacionales y regionales en Castilla y León. Entre la presidencia del evento y las primeras filas se encontraban Sara Beltrán Ochando, presidenta del Comité Ejecutivo Provincial (CEP) de Vox en Ávila; Carlos Pollán Fernández, vicepresidente primero de la Junta de Castilla y León y consejero de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales; y Samuel Vázquez Álvarez, candidato al Congreso de los Diputados por la provincia de Ávila y portavoz nacional de Vox en materia de Seguridad, Inmigración e Interior.

Discurso completo de Abascal en Ávila sobre Urda: «No es un error humano, es un crimen contra los intereses de España»

El candidato a la Presidencia del Gobierno por Vox y líder parlamentario del grupo europeo Patriots for Europe, Santiago Abascal Conde, tomó la palabra entre una cerrada ovación y el fervor de la militancia. A continuación se reproduce la transcripción exacta de su discurso íntegro en Ávila:

«74 compatriotas han muerto y otros muchos han sido heridos en un accidente ferroviario injusto y evitable. Y nosotros estamos hoy aquí precisamente no para hacer política, como están diciendo algunos; estamos para hacer justicia. Para no callar jamás, para no admitir que nos silencien y para decir que vamos a dejarnos la piel para que esto jamás vuelva a ocurrir en España. [Aplausos y vítores del público].

Estamos aquí hablando para manifestar nuestro luto, para manifestar nuestra rabia, para manifestar nuestro recuerdo emocionado y para manifestar nuestra solidaridad con las familias de esos españoles que se han ido tan injustamente hace muy pocas horas.

Estamos aquí también, y eso es quizá más importante que simplemente mostrar buenos sentimientos, para mostrar y anunciar nuestro compromiso absoluto de no descansar hasta que los españoles se sientan seguros en su propia patria. Hasta que los españoles se sientan seguros para volver a montar en el tren, hasta que los españoles se sientan protegidos por sus instituciones. Y estamos aquí también para manifestar nuestro compromiso absoluto de no parar y de no detenernos hasta que se depuren responsabilidades y hasta que se haga justicia. [Aplausos prolongados del público].

Son 74 españoles muertos por ahora, pero no son 74: son ya 120 en un año en accidentes ferroviarios. ¿Por qué no ha dimitido aún el ministro de Transportes y por qué no ha dimitido aún el presidente del Gobierno? ¿Por qué no ha dimitido esa pareja siniestra que está detrás de la toma de decisiones en muchos aspectos de nuestra política que están degradando las instituciones y que tienen estas consecuencias? [Proclamas del público].

Esa es la pregunta que nosotros nos hacemos. Y yo quería empezar de esta manera tan clara, defendiendo que estamos aquí porque es nuestro trabajo estar aquí. Porque algunos decían: «No, tenéis que parar». No, hoy los españoles se han levantado por la mañana, han abierto las persianas de sus negocios, hoy los jugadores de fútbol están jugando aquí en Ávila la Copa del Rey, hoy me han dicho que había un concierto también en Ávila importante que se produce cada año y ha ocurrido de nuevo. Y hoy los periodistas, los que nos preguntan por qué no hemos detenido esta campaña, también están haciendo su trabajo. Pues bien, nosotros no estamos de fiesta. Nosotros estamos aquí haciendo nuestro trabajo y cumpliendo nuestro deber. Y que tengan claro todos aquellos que hoy quieren que callemos que no lo van a lograr nunca, con ninguna hipocresía, con ninguna intimidación y con ningún tipo de chantaje emocional. [Aplausos del auditorio].

Nosotros estamos aquí precisamente para decir que no estamos de fiesta. No somos nosotros los que andamos de bailecitos en los mítines. [Aplausos del público]. No somos nosotros los que vamos a Radio Televisión Española también a bailar y a hacer chistes sobre la situación de la Renfe. Eso hizo hace muy pocos días el ministro de Transportes al que le exigimos su dimisión.

Y dicho todo eso, yo quiero a todos daros las gracias por estar precisamente hoy aquí. Por vuestra conciencia colectiva, por vuestra determinación, por no dejaros asustar ni condicionar. Y del mismo modo que os doy las gracias emocionadas, yo quiero mostrar un desprecio infinito a ese ministro de Transportes y a su jefe. A Óscar Muerte y a Pedro Sánchez [Aplausos y vítores], que han convertido el 29 de noviembre, después de su brutal corrupción, de sus traiciones sin freno, en un día para «parar al fascismo», así nos llaman. El otro día Puente salió él mismo diciendo precisamente que el 29 de noviembre había que parar al fascismo, que había que frenar al fascismo.

Frenar al fascismo les gusta mucho. Que frenen un tren es pedirles demasiado a estos corruptos y a estos traidores. [Aplausos de los asistentes].

Porque no estamos para chistecitos, ni para bailes, ni para dejar nuestro trabajo y nuestra obligación, ni para callar. Que no estamos ante un error humano. No es verdad que se trate de un error humano. Si hay un error humano hoy, es que Pedro Sánchez y Óscar Puente sigan en el Gobierno. Ellos son el error humano. [Aplausos]. Pero con este accidente no es verdad que estemos ante un error humano. Lo que es verdad es que el Gobierno se ha dado una prisa asquerosa en señalar a un pobre hombre, a un trabajador al que han expuesto. Cómo se apresuraron algunos a decir que era un error humano, los mismos que nos pedían callar. Como acaba de recordar aquí nuestro compañero Samuel, esto es como si en una ciudad fallan todos los semáforos, el guardia de tráfico no puede organizar la circulación, se produce un accidente y los políticos le echan la culpa al guardia de tráfico.

Vox llena Ávila en un acto de luto por Urda y de exigencia de responsabilidades

No, aquí hay que investigar hasta el final qué ha pasado en Adamuz, qué ha pasado en Toledo, qué ha pasado en la riada de Valencia, qué ha pasado en el apagón y en todos los crímenes que este Gobierno, por corrupciones y por fanatismos ideológicos, ha cometido contra su propio pueblo.

Lo que es verdad es que han intentado buscar una cabeza de turco en primer lugar, y en segundo lugar, pues que les hemos visto haciendo eso que nos repugna tanto ya: han ido al CECOPI, palabreja que ya prácticamente conocemos todos como consecuencia de las inundaciones en Valencia, y allí han aparecido con sus chalequitos y con sus uniformes. Y después intentarán organizar un gran funeral arrebatando la privacidad del dolor a las familias, y allí aparecerán muchos políticos culpables con lágrimas de cocodrilo. Nosotros no somos como ellos. [Aplausos prolongados del auditorio].

No es un error humano, ni siquiera un error técnico. Es un crimen contra los intereses de España. Porque no es normal tener un Gobierno que actúa como una organización criminal en todos los órdenes. No es normal tener un Gobierno que parece un Gobierno coleccionista de delitos del Código Penal. Los han cometido todos y los han indultado o amnistiado todos también: la malversación, los golpes de Estado, las traiciones… Incluso han intentado cometer delitos que eran demasiado para un clan de narcotraficantes. Cuando un clan de narcos dice a los emisarios de Ferraz que ellos no se dedican a eliminar jueces y que ellos no estaban dispuestos a hacer desaparecer a una juez y perseguir a sus hijos hasta el colegio, que investigaba al hermanísimo del presidente del Gobierno, cuando un clan de narcos tiene más moral que un Gobierno, los españoles estamos en serio riesgo.

Y no estamos dispuestos a callar eso ni ayer, ni hoy, ni mañana. Cuando un Gobierno además de coleccionar delitos y de intentar eliminar jueces intenta robar unas elecciones con la trampa gigantesca de la Ley de Nietos que Vox detectó y llevó ante el Supremo y ha salvado a los españoles de un brutal fraude electoral; cuando un Gobierno está presidido por un tipo que robó las elecciones primarias a sus propios compañeros socialistas, lo hemos sabido por los que están en el banquillo y en prisión, ya lo han contado todo; cuando un Gobierno por sus corrupciones y sus fanatismos ideológicos y climáticos destruye infraestructuras; cuando un Gobierno degrada la atención sanitaria como consecuencia de regalar la sanidad pública pagada por los trabajadores españoles esforzados y humildes a todo el mundo; cuando un Gobierno entrega Ceuta a una invasión; cuando un Gobierno se niega a proteger nuestra muralla y la abre ante los invasores; cuando un Gobierno le dice a medio mundo que aquí están las puertas abiertas para todos y que el dinero de los impuestos de los españoles está para mantener a cualquiera que venga de fuera; cuando un Gobierno promueve una invasión migratoria permanente destruyendo nuestra sanidad, nuestra educación, la seguridad de las calles, el mercado de la vivienda e incluso nuestra manera de vivir y nuestra identidad, cuando un Gobierno hace todo eso, no estamos ante un Gobierno: estamos ante una organización criminal que ha traicionado los intereses de todos los españoles. [Aplausos del auditorio].

Lo que ha ocurrido en Toledo no es una granizada, no es un terremoto, no es una catástrofe natural de esas que no se pueden evitar ni paliar, no es un mal de ojo, no es una condena bíblica: ha sido el fruto de la corrupción permanente, ha sido el fruto de la corrupción política, ha sido el fruto de colocar a señoritas de compañía en las empresas que tenían que precisamente arreglar las vías del tren, ha sido el fruto de colocar a gente que hoy está en la cárcel o en el banquillo y que eran amigos de Pedro Sánchez y compañeros de viaje en el Peugeot al frente del Ministerio de Transportes como Ábalos, hoy en la cárcel, o como el consejero de la Renfe, Koldo. Vaya dos. A esos les pusieron al frente del sistema ferroviario español. Y después de esos han puesto al frente a un ministro cuya mayor preocupación inmediatamente después de conocer la muerte de tantos españoles ha sido tuitear contra la derecha minutos después. Esa era la mayor preocupación de Óscar Puente.

Y antes del accidente también: frenar al fascismo. Pero pedirles que frenen un tren es demasiado. Pedirles que los españoles puedan montar con seguridad en un tren y lleguen a su destino es demasiado. Pedirles que la gente no tenga que montarse en un tren, llamar a la familia y decirle «os llamaré al llegar», es pedir demasiado a este Gobierno. No se lo vamos a perdonar nunca y vamos a trabajar para que se sienten en el banquillo. [Aplausos y vítores del público].

Estamos ante una corrupción política que exige justicia, pero que se soluciona también desde la política. Cuando un Gobierno destruye el acceso a la vivienda de todos los españoles como consecuencia de abrir las fronteras y que entren 5 millones de personas en 5 años en un país que no construye más vivienda, eso exige una respuesta política y una solución política. Cuando un Gobierno destruye la sanidad y una sanidad ejemplar se convierte en una sanidad cada vez más degradada en la que las listas de espera para las citas médicas o para las operaciones se alargan meses y meses y a veces más de un año, lo que lleva a que haya gente que muera antes de ser operada o atendida, eso exige una respuesta política. Cuando las políticas de un Gobierno destrozan la seguridad en las calles, destrozan las carreteras, destrozan las vías férreas o destrozan la red eléctrica como consecuencia de experimentos ideológicos del fanatismo climático, eso necesita también una respuesta política.

Y para que exista otra política hace falta que existan políticos diferentes. Políticos que piensen única y exclusivamente en el interés general, no en los intereses personales o en los intereses de un partido. Políticos que piensen en algo que no es ni de derechas ni de izquierdas, que es de sentido común: que es la Prioridad Nacional, que es la desregulación y las bajadas fiscales y que es la remigración. [Aplausos prolongados].

Porque no es ideológico decir que la tarea de un Gobierno ha de ser en primer lugar defender el interés general de su propia nación. No es ideológico decir que la tarea principal de un Gobierno hoy debería ser recuperar Ceuta inmediatamente y expulsar a todos los invasores, no solo para devolver la tranquilidad a los ceutíes, sino para devolver la dignidad pisoteada a todo el pueblo español.

Y no es ideológico decir que un Gobierno tiene una obligación en primer lugar con sus ciudadanos, con los que pagan los impuestos, con los nacionales y también con la gente que ha venido aquí a trabajar y a levantar España colaborando con nosotros. Esa es la primera obligación de un Gobierno. Y por eso decimos que los españoles tienen que tener prioridad en el acceso a las ayudas de alquiler, en el acceso a las plazas de guardería y en el acceso a las ayudas sociales.

Tampoco es ideológico decir que hay que detectar todas las sobrerregulaciones en todos los ámbitos, en la economía que afecta a los autónomos, a las pymes, a la industria, al campo, agricultores y ganaderos, regulaciones ideológicas que vienen de fanatismos verdes, de fanatismos climáticos, de fanatismos de género y de cosas muy alejadas del interés general y muy alejadas de la necesidad de ser competitivos en un mundo difícil.

No es ideológico decir que los impuestos tienen que ser los justos, es decir, los mínimos, y que tienen que ir destinados a los españoles, no a financiar las estructuras ferroviarias ni en Marruecos, ni en Egipto, ni en Uzbekistán como ha hecho este Gobierno de traidores. [Aplausos del auditorio].

No es ideológico decir que el dinero de los españoles tiene que ir en primer lugar a una mejor sanidad, a una mejor educación que está absolutamente colapsada y con los peores datos desde la perspectiva de las comparativas internacionales, que tiene que estar destinado también a la seguridad en las calles, a los policías y a los guardias, y no a financiar partidos, sindicatos, organizaciones patronales y todo tipo de chiringuitos y de asociaciones ideológicas que solo respaldan a la izquierda.

No es ideológico decir todo eso, es de sentido común. Y yo sé que hoy muchas personas cuando nos escuchan, más allá de las etiquetas falsarias que nos ponen, cuando nos escuchan sin la traducción de algunos, sin el retorcimiento de nuestras palabras, muchos españoles se sienten llamados a esa tarea de reconstrucción nacional en la que nosotros no distinguimos, no estamos llamando a la derecha frente a la izquierda. A esa gente buena que hay en la izquierda yo les pido que escuchen los discursos de esos del frente estrecho, que escuchen al tal Buxadé o a los que hablan estos días en los mítines de la Guerra Civil de hace un siglo entre españoles. Muchos de los que estáis aquí seguro que tuvisteis abuelos o bisabuelos en bandos diferentes, o tatarabuelos. No es normal escuchar a Gabriel Rufián también en Barcelona en el mitin con Podemos hablar de la Guerra Civil. ¿Qué piensa esa gente de izquierdas buena, que tiene las mismas preocupaciones que todos nosotros, que quieren que sus hijos tengan un futuro, que quieren seguridad en las calles, que quieren llegar a final de mes, cuando ven a estos cafres hablar de la Guerra Civil? ¿Pero en qué mundo viven?

Nos dicen que tenemos que callar por este accidente, que el luto significa silencio, y nos están hablando de la Guerra Civil de hace un siglo. Nos dicen que tenemos que callar y que el luto implica silencio los mismos que montaron la que montaron por un perro que se llamaba Excalibur. O el tipo que ha puesto el amigote de Óscar Muerte en Renfe, que montó un lío porque había muerto un pato en el Manzanares y politizó eso. ¿Y nos dicen que tenemos que callar ante 74 españoles que han muerto? ¡Jamás! ¡Jamás! [Aplausos ensordecedores y proclamas de ¡Presidente!].

Tenemos motivos para estar muy enfadados. Pero la vida sigue y tenemos la obligación, cada uno en nuestro puesto, de hacer lo que nos corresponda. Y el 29 de noviembre tenemos un reto histórico para los españoles: para devolver la esperanza a muchos millones de compatriotas. Has hablado de la muralla de esta ciudad magnífica como una alegoría de nuestras fronteras. Pero esa muralla me sirve a mí también para hablar de los siglos de historia que han contemplado, de las generaciones y generaciones de españoles que nos precedieron. Nosotros no formamos parte de cualquier pueblo, de cualquier nación inventada o de un experimento actual: formamos parte de una de las naciones más antiguas de la historia. Y eso tenemos que decírnoslo mucho más a nosotros mismos.

Mirando bastante atrás podemos recordar que los tatarabuelos de nuestros tatarabuelos recobraron después de siete siglos de invasión el territorio de la patria para los españoles, de norte a sur, en una tarea que no tuvo descanso. Y que después de esas energías desbordadas que llevaron hasta Granada en 1492, no tuvieron suficiente nuestros antepasados y ofrecieron al mundo la evangelización de América y la mayor tarea de hermanamiento universal que ha ofrecido ningún pueblo a toda la historia.

Y España se agotó después de esas tareas inmensas. Y fue un poquito a menos, pero aún fuimos capaces de defendernos de la invasión del ejército más poderoso de Europa, que avanzaba sin freno y que entró en España invadiéndonos por la traición de nuestras élites, por la traición de nuestros gobernantes una vez más, los mismos o los hijos de los mismos que también permitieron la entrada de los musulmanes en el año 711.

Pues bien, nosotros formamos parte de ese pueblo. A algunos les parecerá demasiado épico, a algunos les parecerá que esto de la historia es muy discutible. Muy bien, que crean en lo que quieran. Nosotros vamos a ser leales a nuestros muertos, vamos a ser leales a nuestros padres, a nuestros abuelos y a las generaciones que nos entregaron este tesoro que es España.

Pero hoy tenemos, recordando eso, una tarea enfrente que es dificultosa, porque este tipo que está ocupando la Moncloa puede hacer cualquier cosa. Pero ¿qué es Pedro Sánchez al lado de lo que los españoles han enfrentado en su historia? La nada, muy poca cosa. Y lo digo porque es poco en lo que tenemos que emular a los españoles que nos precedieron, la tarea no es tan difícil. No hay que levantarse en armas, no hay que hacer nada excepcional: solo tenéis que ir donde vuestros amigos, donde vuestros familiares, donde vuestros compañeros de trabajo y de estudios y convencerles de que España merece otra cosa y de que España puede tener un futuro mejor.

Un futuro que signifique que los jóvenes puedan acceder a una vivienda con un salario digno y no tengan que abandonar ni Ávila ni España, que no les digan que vamos a ser sustituidos o que van a ser sustituidos por otros jóvenes. Una esperanza también para los mayores, para los padres y los abuelos de esos chavales, para esos abuelos que no son gente egoísta y materialista como nos quiere decir este Gobierno pensando solo en la pensión. No, que piensan en sus hijos, en sus nietos, en sus biznietos, y que no les gusta lógicamente tener que emplear la pensión que se han ganado toda la vida para que ellos tengan un futuro y para que ni aun así puedan independizarse, formar un hogar y darles también descendencia a esos mayores.

Para las mujeres, que tienen el derecho a ser lo que han sido en España: libres. Y no tener el miedo de tener que vivir en cárceles de tela, ni a caminar asustadas por la calle ante esos que importa el Gobierno o que sueltan de la cárcel las de Podemos a los violadores, esos que han multiplicado sus crímenes por tres desde que llegó Sánchez.

Podemos devolver una esperanza a partir del 29 de noviembre a los autónomos, a las pequeñas y medianas empresas, a esas familias. ¡Viva España!».

Conclusión del acto con el Himno Nacional Tras las palabras finales del líder de Vox y entre clamorosos vítores, el mitin de precampaña en el Lienzo Norte concluyó de forma solemne con la reproducción por megafonía del Himno Nacional de España, puesto en pie por la totalidad del aforo congregado.

Última hora: Balance y estado de la investigación del accidente de Urda

En el ámbito estrictamente informativo y judicial sobre el grave accidente ferroviario acontecido en el municipio toledano de Urda, las investigaciones coordinadas sobre el terreno arrojan los siguientes datos oficiales a esta hora:

Balance de víctimas: Los datos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ratifican 74 fallecidos confirmados en la zona del siniestro, frente a las 69 víctimas que mantiene en sus registros provisionales la Junta de Castilla-La Mancha.

Heridos e ingresados: El recuento total supera los 150 heridos, de los cuales 38 permanecen en estado grave o muy grave. Los sanitarios han distribuido a los lesionados principalmente en el Hospital General Universitario de Toledo, el Hospital Universitario de Ciudad Real y el Complejo Hospitalario La Mancha Centro de Alcázar de San Juan.

Identificación de cadáveres: Los equipos forenses de la Guardia Civil y la Policía Nacional han logrado la identificación plena por huellas dactilares y cotejo de ADN de más de 50 de los fallecidos, continuando las labores ininterrumpidas en el anatómico forense instalado al efecto.

Hipótesis sobre las causas: La CIAF y la Policía Judicial centran sus pesquisas principales en un fallo catastrófico del sistema de señalización de la vía y en la falta de mantenimiento preventivo del carril, habiéndose descartado preliminarmente un error humano directo por parte del maquinista.