¿Cómo se puede prohibir en España blandir la bandera de España? El secesionismo de la mano del socialcomunismo avanza

Luis Torres Píñar
FOTOGRAFÍA. MADRID (ESPAÑA), 15.04.2020. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i), y el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, durante la primera sesión de control al Ejecutivo celebrada en el Congreso desde que se declaró el estado de alarma. Efe

 ¡Gobierno Dimisión! ¡Sánchez vete ya! Existe realmente una resistencia viva pero, falta un líder capaz de aunar los grupúsculos a nivel nacional. Majestad, dé un paso al frente por España. No se trata de señalar al Gobierno socialcomunista ni se trata de alentar una revuelta civil. Es juzgar la realidad que este Gobierno de España está implantando cada día un poco más en la restricción de nuestros derechos y libertades civiles, reconocidas en la Constitución.

Toda revolución viene tras un estado de emergencia de diferentes orígenes. Pueden ser sociales, políticos, económicos, religiosos o como en el caso que vivimos actualmente epidemiológico.

Los comunistas saben mucho sobre ello y tienen experiencia. España es una víctima propicia por la candidez de su sociedad. Tenemos dos generaciones educadas en un lamentable sistema educativo que, digo uno, en diecisiete sistemas educativos diferentes y qué duda cabe. La cultura es un factor primordial a la hora de votar. Con el control de la cultura es fácil adoctrinar. Recordemos que gracias a José María Aznar en la época que hablaba el catalán en privado, en clara sumisión al entonces emergente secesionismo catalán de la mano del cleptómano y muy Honorable sinvergüenza Jordi Pujol, traspasó a las Comunidades Autónomas competencias en materias de Cultura, entre otras. Para que usted, respetado leedor, tome consciencia sobre lo que está leyendo en este momento, dese cuenta de lo que es la izquierda política española y lo comprensivos que somos los españoles con todo cuanto nos cuentan y nos creemos por ignorancia. Pongo unos ejemplos que seguramente usted conoce: PSOE, PC, UGT, CC.OO., CNT, ERC, PNV y hay alguno más que por su actual irrelevancia apenas tienen seguidores pero, existen. Tan solo están invernando.

Bien, la mayoría de estas siglas pertenecen a partidos políticos y sindicatos que nacieron a finales del siglo XIX. Todas ellas de pasado sangriento y criminal, ocultado y tergiversado en la asignatura de historia, en todas las comunidades. La ideología de estas siglas —excluyendo al PNV pero, no exento de sangre en sus siglas—, son los que cometieron millones de crímenes en la Unión Soviética —Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas— (URSS). No olvidemos a Hitler, líder del Partido Socialista Obrero Alemán (PSOA), más tarde fundaron el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP), coloquialmente; «Partido Nazi». La izquierda también levantó el «muro de la vergüenza»: el muro de Berlín. Lo que se dice una ideología «ejemplar» pero, al menos tuvieron la decencia tras la Segunda Guerra Mundial de cambiar sus siglas. Aquí en España continúan y pretenden darnos clases de democracia, humanidad, civismo, buen Gobierno y «Memoria Histórica» como diría el castizo, ¡Manda huevos! «Mandat opus».

Durante el difícil momento que se vivía en España tras la muerte del General francisco Franco, la archiconocida «transición» fue audazmente aprovechada por los partidos de izquierda para recuperar la legitimidad que el régimen de Franco les anuló, no solo por ser de izquierdas también por su sanguinario pasado, incluso antes de estallar la guerra Civil. La llegada de todos estos cruentos fascistas disfrazados de corderos fue recibida con los brazos abiertos por la gran mayoría de los políticos de la época —salvo  Fuerza Nueva (FN) — ante la incredulidad de los españoles que aceptaron el hecho como algo natural en aras de una nueva faceta cimentada en el perdón y olvido. La izquierda española ni perdona ni olvida jamás Se apodera de los medios, de la calle y cuando tiene oportunidad del Gobierno por ende de la vida y futuro de los ciudadanos.

En el actual momento que padecemos de pandemia del coronavirus (COVID 19), inestabilidad laboral y cierre de empresas e industrias se condena al trabajador al hambre, pobreza, y un largo etcétera, todo ello por falta de ingresos, la izquierda aprovecha el momento para, por medio de rentas garantizadas y otras milongas, subyugar a los ciudadanos a su conveniencia, reteniéndolo bajo su supuesta «protección». El hecho de vincular los expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) al apoyo de su «mando único» refleja la clara intencionalidad de controlar el futuro de los ciudadanos y su mandato. La promesa de entregar cantidades, incluso superiores a sueldos de trabajos efectivos (1.015 euros), otra sonata.

¿Qué sucede si la Derecha le niega su dictatorial «mando único»? Sencillo. Entonces se transmite al ciudadano: ¡La Derecha niega el pan a los pobres mientras favorece a los ricos!

Así se llega al proletariado comunista el Estado cuida de sus ciudadanos. Destruido el tejido productivo, desaparecida la clase media, ¿qué queda? El Gobierno toma posesión de la industria: Nacionalización industrial. Y ya tiene la dependencia del ciudadano al «Papá Estado» vía puestos de trabajo, vía subsidios, vía rentas garantizadas…. El comunismo instalado en Europa, en España.

Dense cuenta respetados leedores. Mientras las colas en los economatos Cruz Roja y Caritas. Sí, colas en Caritas, esa organización No Gubernamental (ONG) dependiente de la Iglesia cristiana que, tanto denuesta la izquierda, crece de forma exponencial. ¿Por cierto, alguien conoce que algún sindicato, el autoerigido, defensor de los trabajadores, monte o haya montado alguna vez algo parecido? Entendiendo que las mariscadas eran solo para sindicalistas. Mientras, el Congreso de los Diputados y el Senado se gasta trece millones de euros en dietas y subvenciones a quienes ni siquiera han aparecido por sendos edificios y como no para el mantenimiento de costes de los partidos políticos; todos. Sí, Todos. ¡Vergüenza! Les debiera dar pero, no la tienen ni la conocen. Los afectados por (ERTE) y autónomos no han cobrado gran parte de ellos a día de hoy todavía ni un euro. Lo prometido ya llegará.

El Gobierno socialcomunista pone trabas a los comerciantes no dejándoles llevar a cabo las rebajas de los miles de artículos que no han podido vender en dos meses de cierre forzoso. ¿Quién es el Gobierno para prohibir a un comerciante que venda al precio que precise según el momento por el que atraviese? Es como si a un inversor en bolsa le prohibiera vender sus acciones por debajo del coste porque le hace falta recuperar efectivo.

El Gobierno socialcomunista destruye la principal industria española: el turismo, anunciando que todo viajero extranjero deberá pasar catorce días de cuarentena antes de circular libremente. ¿Qué turistas van a venir quince días de vacaciones a España si deben estar encerrados catorce de ello? Ahora aunque rectifique ya es tarde para recuperar las reservas.

El Gobierno socialcomunista, por boca de su ministro de Universidades, un comunista de la cuota de Podemos, dice que: «hay que intervenir las redes sociales». Claro que sí. Cuanto antes nos cierren la boca ahora que estamos «acorralados». Mejor… para ellos. De la mano del Gobierno socialcomunista, de su brazo más radical, se crea «La última hora», medio de control de la comunicación, declarado abiertamente como parcial y adlátere del Gobierno para velar por la seriedad en la crítica que se produzca contra el Gobierno. Todo muy democrático y muy de izquierdas. Incluso el posible plagio del nombre.

El que fuera un Juez notable en la lucha contra ETA, hoy obnubilado por el poder, Fernando Grande-Marlaska, ordena a la Policía frenar cualquier brote de protesta contra el Gobierno e incluso se ha prohibido exhibir la bandera de España en claro desprecio de la libertad de manifestación, reunión u opinión, respetando la distancia social. Este punto ha quedado frenado por la respuesta social. ¿Cómo se puede prohibir en España blandir la bandera de España? El secesionismo de la mano del socialcomunismo avanza cada día y cada uno en su objetivo.

El cenutrio omnipotente marxista leninista vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, de forma insistente y siempre que su oportunismo se lo permite, arremete contra la Corona mientras «el Sinvergüenza» Pedro Sánchez alude que es Libertad de Expresión. Sin embargo, esconde a sus «técnicos» infringiendo el obligado Derecho de Información.

Aviso. El partido Ciudadanos (Cs) es cómplice de esta nueva etapa, habiendo apoyado al Gobierno socialcomunista en el último pleno celebrado para continuar el estado de Alarma. Todo ello se está introduciendo en el día a día y aún dándonos cuenta, nada podemos hacer salvo protestas individuales agrupados en pequeños grupúsculos desordenados o artículos como el presente y otros.

Nada podemos hacer sin un líder. Nada podemos hacer sin el Rey Felipe VI del que quiero pensar que está, al menos un poquito preocupado por su trono.

Majestad, vuelvo a pedirle que actúe. Usted responde solo ante los españoles. Ldere usted la dimisión del Gobierno socialcomunista y nombre un Gobierno de concentración. Somos millones de españoles que le apoyamos. Si no lo hace posiblemente pierda en un futuro no muy lejano la Corona y el Trono. Si actúa, se someterá a la voluntad de los españoles que, con toda seguridad, en una gran mayoría le apoyará.

¿Majestad, no se da usted cuenta que el Gobierno le está ninguneando, de su ausencia de agenda, de que ha desaparecido en los medios de comunicación, en las noticias? Le está relegando a un mero personaje irrelevante en la política y en los designios del futuro de España.

Es el momento de arriesgar. Unámonos en un solo grito: ¡Gobierno dimisión!

Luis Torres Píñar

Deja un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Noticias relevantes

Videos Hot