
Madrid (España), jueves 16 de julio de 2026 (Efe).-El eclipse solar parcial que será visible el próximo 12 de agosto al atardecer en el norte de España ha despertado una gran expectación, pero también la preocupación de los especialistas en prevención de incendios forestales.
El fenómeno, que podrá observarse desde Galicia hasta Baleares y alcanzará una duración máxima de 2 minutos y 18 segundos, coincidirá con una de las semanas del año con mayor incidencia de fuegos forestales y se espera que atraiga a miles de personas a zonas rurales y espacios naturales.
El secretario general del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales, Raúl de la Calle, reconoció a EFE que la situación genera una especial inquietud entre los profesionales del sector. «Nos tiene muy preocupados el eclipse solar», afirmó, al advertir del elevado número de personas que previsiblemente acudirán al monte para presenciar el fenómeno y del riesgo que ello supone en plena campaña estival.
De la Calle recordó que el eclipse tendrá lugar «precisamente en la semana en la que estadísticamente más incendios forestales hay en España», un periodo caracterizado por las altas temperaturas, la vegetación seca y una intensa movilidad de personas.
En este contexto, subrayó que la posibilidad de que se declare un incendio no puede considerarse un escenario remoto, sino una situación real para la que es necesario extremar las precauciones.
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«He hablado con varias comunidades autónomas y no te voy a decir que estamos acongojados, pero sí muy pendientes», señaló el representante de los ingenieros forestales, quien auguró una semana «particularmente difícil» para los servicios de extinción.
A su juicio, el reto será gestionar la presencia de miles de personas en espacios naturales, muchas de ellas sin experiencia en el medio forestal ni una percepción clara de los riesgos.
Entre los principales problemas que podrían surgir figuran las dificultades para acceder o evacuar determinadas zonas, la concentración masiva de visitantes, el incremento del tráfico, la ocupación de aparcamientos y la presencia de personas poco familiarizadas con el entorno natural.
Los ingenieros forestales prevén que el eclipse atraiga a numerosos observadores a montes, áreas rurales y espacios forestales con buena visibilidad, muchos de ellos especialmente vulnerables durante el verano.
Alertan de que la acumulación de visitantes puede incrementar el riesgo de incendios debido a desplazamientos, estacionamientos inadecuados, colapso de accesos, abandono de residuos o comportamientos negligentes.
«¿Qué pasa si la gente se va al monte porque allí se va a ver estupendamente, a un mirador o al punto más alto posible? Que pueden poner en compromiso sus propias vidas y la de los servicios de extinción», advirtió De la Calle.
Ante esta situación, el colectivo reclama reforzar las campañas de prevención y autoprotección e insiste en que los ciudadanos acudan preferentemente a los puntos de observación recomendados por las administraciones, evitando concentraciones improvisadas en lugares no preparados para recibir un elevado número de personas.
La Dirección General de Protección Civil ha incluido el riesgo de incendios forestales entre las contingencias contempladas en el Plan Específico Trío de Eclipses.
Eclipse Total 2026, diseñado para coordinar la respuesta de las administraciones ante posibles emergencias relacionadas con este fenómeno astronómico.
Entre las recomendaciones recogidas en ese plan figuran la prohibición de encender fuego en áreas forestales, no estacionar vehículos sobre vegetación seca —ya que el calor de algunos componentes puede iniciar un incendio—, mantener libres los accesos para los servicios de emergencia y consultar diariamente el nivel de riesgo de incendios.
A estas medidas, los ingenieros forestales añaden otras recomendaciones como seguir en todo momento las indicaciones de las autoridades, evitar acceder a zonas no autorizadas, utilizar los puntos oficiales de observación y recoger todos los residuos generados durante la jornada, con el objetivo de que un acontecimiento astronómico excepcional no termine desencadenando una emergencia ambiental.
