Guerra de Putin| Niños ucranianos recuperan la ilusión con regalos de Reyes en España

. «Yo tenía unos patines en Ucrania y los he pedido en la carta a los Reyes Magos… Patinar me hace sentir libre»
.Esta es una labor más que realiza de manera altruista la asociación, que ofrece ayuda, material como ropa, productos de higiene, aseo o alimentos para bebés, además de información para todas las gestiones que puedan necesitar alrededor de 400 familias, en su mayoría mujeres con varios niños a su cargo, sobrinos o hijos de amigos que se han venido con ellos

FOTOGRAFÍA. MADRID (ESPAÑA), 05.01.2023. Más de 350 niños refugiados ucranianos, que llevan meses adaptándose a las rutinas y tradiciones españolas, viven por primera vez en España la llegada de los Reyes Magos, que les darán sus regalos ayudados por Voluntarios por Ucrania y la ONG Reyes Magos de Verdad, este jueves en el colegio Paraíso Sagrados Corazones de Madrid. Efe

Efe.- Madrid (España), jueves 5 de enero de 2023. Muchos de los niños ucranianos que tuvieron que abandonar su país cuando comenzó la guerra no pudieron llevar consigo ninguno de sus juguetes, pero en sus primeras navidades en España han recibido con «ilusión» de los Reyes Magos algunas de las cosas que dejaron atrás en su país.

VÍDEO. 05.01.2023.

La iniciativa, lanzada hace un par de meses por Voluntarios por Ucrania en colaboración con la ONG Reyes Magos de Verdad, ha conseguido unos 400 regalos procedentes de particulares pero que no todos se quedarán en Madrid, ya que algunos que llegaron a la región y escribieron sus cartas se han trasladado a otros lugares.

Yolanda, una de las cofundadoras de la asociación, ha echado una mano a Sus Majestades de Oriente para entregar los regalos a estos niños, de entre 0 y 12 años, y que conozcan así esta tradición española, animándoles a que escribieran sus cartas.

Esta es una labor más que realiza de manera altruista la asociación, que ofrece ayuda, material como ropa, productos de higiene, aseo o alimentos para bebés, además de información para todas las gestiones que puedan necesitar alrededor de 400 familias, en su mayoría mujeres con varios niños a su cargo, sobrinos o hijos de amigos que se han venido con ellos.

Natalia es ucraniana y lleva varios años en España, y decidió fundar la asociación para ayudar a los refugiados. Para ella ha sido «muy emotivo» leer las cartas de los niños; muchos pedían juguetes pero otros querían «cosas básicas como pijama, zapatos o mantas, cosas que les faltan que no han podido traer de su casa».

«Una de las cosas que pedían los niños en las cartas es a su papá», subraya, y añade que gran parte de los refugiados que han llegado a Madrid son familias separadas.

Los pequeños ucranianos conocen las figuras de los Reyes Magos pero no su tradición, ya que los personajes a los que escriben son completamente diferentes. Ded Moroz, el Abuelo de Hielo, y su nieta Schnegúrochka, la Doncella de Nieve, son quienes les llevan los regalos el día 31 de diciembre.

«Queremos explicar que esta historia se vive como una gran fiesta muy bonita para los niños y queremos que ellos también la vivan», relata Natalia, que señala que aunque «no tenían muchas ganas de fiesta» por la situación en su país, están «felices» con sus regalos.

«Están muy ilusionadas… La pequeña lleva dos días con los zapatos preparados», cuenta María Elena, que tiene de acogida en su casa de Madrid desde hace diez meses a una madre con sus dos hijas, que ya hablan «muy bien» español y están «perfectamente» integradas.

Muñecas, pulseras, juegos de mesa, Lego, patines, patinetes y ropa han sido algunos de los regalos que han recibido con «ilusión» en el Colegio Paraíso Sagrados Corazones de Madrid. «Yo tenía unos patines en Ucrania y los he pedido en la carta a los Reyes Magos… Patinar me hace sentir libre», relata en perfecto español una de las niñas.

Abelina, de 9 años, que ha llegado hace ocho meses con su madre y su hermano mientras que su padre se ha quedado en Ucrania, había pedido tres regalos que le han traído los Reyes: un tren, un osito y un set de bolígrafos.

Román, que vive en Alcalá en un apartamento con su familia desde que llegó hace 8 meses, ha recibido un Lego de Star Wars y cuenta que está muy contento de pasar sus primeras navidades en España. También que se ha adaptado tanto a la tradición española, que ha llegado a comerse «muy rápido» las 12 uvas.

Pero no se olvidan de su realidad, por lo que comparten un mismo deseo para 2023: «el fin de la guerra», «paz», y «que el año sea feliz».

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