
Jerusalén, miércoles 7 de octubre de 2026 (Lasvocesdelpueblo).- El Estado de Israel se ha sumergido este miércoles en una solemne y dolorosa jornada de luto oficial al conmemorarse el tercer aniversario de la cruenta masacre perpetrada por el grupo terrorista islamista Hamás el pasado 7 de octubre de 2023 (7-O). Han transcurrido exactamente 1.096 días desde aquel fatídico amanecer en el que las hordas del integrismo violaron las fronteras soberanas del país para ejecutar un pogromo de dimensiones inéditas desde el Holocausto. Las cifras oficiales consolidadas por el Gobierno de Israel y las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) fijan el balance de aquella agresión en más de 1.200 civiles asesinados brutalmente y más de 240 ciudadanos secuestrados y arrastrados hacia los túneles clandestinos de la Franja de Gaza.
Cronología e impacto del pogromo islamista en suelo soberano
Aquel sábado negro de 2023 comenzó con el lanzamiento masivo e indiscriminado de más de 5.000 cohetes desde la Franja de Gaza contra barrios, núcleos residenciales y centros médicos densamente poblados del sur y el centro de Israel. Amparados por el bombardeo generalizado, miles de terroristas pertenecientes a las milicias de Hamás violaron las vallas fronterizas de seguridad utilizando parapentes motorizados, lanchas rápidas y camionetas de asalto. El despliegue inicial se dirigió de manera planificada y coordinada hacia más de una veintena de localidades civiles, kibutzim y bases militares adyacentes a la frontera.
El epicentro de la barbarie multicultural tuvo lugar en el recinto de Re’im, donde miles de jóvenes celebraban el Festival de Música Supernova. Los terroristas rodearon el recinto disparando ráfagas indiscriminadas y cazando de forma despiadada a los asistentes que huían despavoridos por los campos abiertos o intentaban escapar en sus vehículos privados. Solo en ese recinto de paz, el integrismo segó de golpe la vida de más de 260 jóvenes inocentes y arrastró de forma violenta a decenas de mujeres y adolescentes ensangrentadas hacia el cautiverio.
De forma simultánea, los comandos asaltaron kibutzim históricos como Kfar Aza, Be’eri y Netiv HaAsara, casa por casa. Los hordas asaltantes irrumpieron en los refugios familiares masacrando a bebés, niños y ancianos. Con una crueldad extrema, los atacantes incendiaron bloques residenciales completos quemando vivas a familias enteras dentro de sus hogares. Los hechos, lejos de ocultarse, fueron retransmitidos en tiempo real a través de las redes sociales por los propios verdugos, quienes se grababan violando masivamente a jóvenes e insultando los cadáveres de las víctimas civiles desnudas en las calles.
Análisis visual de la documentación oficial de la barbarie
La crudeza del ataque quedó inmortalizada en los archivos multimedia verificados por las autoridades oficiales en portales de memoria como Hamas-Massacre y Saturday October Seven. En el primer archivo fotográfico oficial, captado por las imágenes de seguridad del festival Nova, se observa la escalofriante transición de la fiesta al horror: jóvenes asistentes se agachan en el suelo y corren desesperados entre turismos acribillados, mientras al fondo se aprecian las columnas de humo provocadas por el impacto de misiles RPG disparados contra las ambulancias de los servicios de emergencia donde se refugiaban los heridos.
El segundo archivo, una secuencia de vídeo grabada por la cámara corporal (bodycam) de un terrorista capturado, documenta el asalto a las viviendas de los kibutzim. La grabación muestra cómo los asaltantes entran armados con fusiles de asalto en los dormitorios infantiles, destrozando cunas y mobiliario escolar cubierto de sangre, y capturando de forma violenta a padres y niños maniatados para subirlos a la fuerza en motocicletas y camionetas particulares con rumbo a la Franja de Gaza.
El tercer documento gráfico, recopilado por los servicios de emergencia y primeros auxilios de las FDI tras la liberación de las carreteras del sur, muestra hileras kilométricas de turismos calcinados y volcados en las cunetas de la ruta de escape. En el interior de los vehículos acribillados y sobre el asfalto se aprecian los cuerpos sin vida de familias enteras con evidentes signos de tortura y ataduras, confirmando las emboscadas que la red delictiva del narcotráfico y las milicias islamistas tendieron a los civiles que pretendían ponerse a salvo durante las primeras horas de la invasión.
El discurso del primer ministro: El juramento de completar la misión
El primer ministro, Benjamín Netanyahu, presidió el acto oficial de homenaje en el Monte Herzl, donde arropó a las familias rotas por el dolor. Durante un intensísimo y emotivo discurso, relató el calvario de Doron Journo, empleado del aeropuerto Ben-Gurión, cuya hija Karin, de 24 años, fue quemada viva en el festival Nova: «De mi Karin solo quedan tres dientes. Los terroristas la quemaron. Eso es lo que me queda», citó el mandatario con voz quebrada, ratificando ante los asistentes su solemne juramento de «terminar la misión» de extirpar por completo las infraestructuras de la organización criminal.
Netanyahu cargó duramente contra el salvajismo desenfrenado de lo que denominó «los hijos de Satanás», subrayando que los terroristas pretendieron infundir terror grabando sus atrocidades, pero chocaron con la heroica y mutua responsabilidad de los soldados, policías y civiles israelíes que se lanzaron al fuego para salvar vidas. El mandatario advirtió de que Israel seguirá combatiendo sin descanso a las bestias humanas que mantuvieron cautivos a los rehenes en los túneles subterráneos de Gaza, eliminándolos «uno por uno» hasta desmantelar por completo el régimen sanguinario de Hamás.
Cronología y claves masacre fascista del 7 octubre de en Israel
En el plano internacional, el jefe del Ejecutivo israelí arremetió contra las «horribles calumnias y mentiras» vertidas por determinados líderes del mundo libre sobre un supuesto genocidio o hambruna organizada. Netanyahu recordó al mundo occidental que el puño de hierro de Israel no solo defiende sus fronteras, sino que sirve de escudo al mundo libre frente al volcán del terrorismo fundamentalista financiado por el «Eje del Mal» de Irán, alertando de que la lava destructiva de la intolerancia islamofascista no conoce límites y golpeará con la misma crueldad a naciones europeas como Gran Bretaña, Francia o los Países Bajos si no se extirpa de raíz.
