La guerra del siglo 

FOTOGRAFÍA. ESPAÑA, 11.11.2020. Personal sanitario realiza PCR del covid 19 (coronavirus), el día que una España azotada por esta pandemia ha registrado 349 muertes y 19.096, sumando 1.417.709 contagiados en todo el país desde el inicio de la enfermedad. Efe 

Esta guerra, como todas, tiene un frente de batalla bien cubierto por los sanitarios que luchan hasta la extenuación, con la gratitud de la sociedad a la que defienden. Pero hay un pueblo que está detrás, que lleva el peso, la carga, la sobrecarga y la ira que le provoca el puesto de mando. Ese pueblo son las familias.

En todos los momentos, en todos los órdenes, en todas las emergencias y en todos los sufrimientos la familia ha estado y sigue ahí. Muy a pesar de que el puesto de mando generalmente solo aporte errores al combate. Desde la cabeza hasta los generales responsables de los ámbitos más sociales están siendo más dañinos a la sociedad familiar que el mismo enemigo; no ocultan su intención final de total destrucción de este cimiento y base social que es la familia.

¡Mucho más! Las familias ahora están soportando, y en los próximos meses-años seguirán soportando el enorme daño que el puesto de mando les infringe a través de: la economía, el paro galopante, expedientes de Regulación Temporales de Empleo (ERTE) que no llegan, cierres que se multiplican, vital que ni llega ni alcanza, reducción de plantillas, ministerios medio paralizados, citas que no citan, producción ruinosa por desajustes de mercados… Y en los cuarteles generales están en otra fiesta, están “a sus bolas”, que nada tienen que ver con el bien común, las necesidades urgentes, la demanda social y el interés general —que es para lo que existe el puesto de mando—; pero eso aquí y ahora no se aplica, “sus bolas” son de otra índole, y lo publicitan cada día, por todos los medios, los medios bien engrasados. Hay quien dice que lo más importante para ellos es cabrear a la gente…puede que tengan razón, pero ¿qué harían si no estuviese ahí el grande, el supremo soporte que es la familia?

El frente no les importa, la carga del pueblo no les importa, las familias que soportan el peso no les importan, ¡que se las arreglen! Los mandos están a lo que menos urge, menos importa y menos aprovecha; léase: destronar la lengua española, promocionar la eutanasia para acelerar eliminaciones, fomenta el aborto para que no haya reemplazo generacional y sustituirlo con inmigración ilegal para amarrar votos foráneos a corto plazo. Y, sobre todo, machacar al pueblo lo más posible.

Las familias han propuesto (Malta, 15 mayo 2019) “que se hagan políticas que protagonicen la renovación familiar, considerando la familia como el núcleo generador que es para dar vida a todos los sectores de la sociedad, en relación con la educación, la economía y el empleo”. Justamente todo lo que los mandos desprecian, lo que destruyen y abandonan.

La necesaria solidaridad entre generaciones siempre ha sido, y es una de las fuerzas impulsoras para la recuperación de España, especialmente tras esta pandemia. Eso no interesa al mando que está a “sus bolas” y, ¿ confía que las oleadas de pateranos traigan esa necesaria solidaridad, unión, apoyo, seguridad, sacrificio y entrega que caracterizan a la familia? ¿Es posible ese tipo de sustitución, de reemplazo, esa equiparación o equivalencia entre oleadas de pateras y la familia española de siempre, sólida, vital, incondicional y responsable?

¿En qué suprema estupidez se haya anclado este mando para fomentar por todos los medios ese reemplazo esa sustitución criminal y de demolición social?

Ingentes sumas de dinero, que necesitan millones de familias españolas, van a parar en atender, curar y mantener a los miles y miles (cientos de miles) de ilegales. O, ¿quizás es que les cuida, les cura y les mantiene el “amigo” secreto del jefe supremo, el mismo que les embarca inseguros para que cientos ((miles) se ahoguen sin que a él nada le importe? España cómplice –rectifico- el mando supremo de España (a sus bolas), es cómplice de esos crímenes y de tantos males evitables que sufren las familias españolas, muchas, cientos de miles de ellas y nada se hace para evitarlos.

Jamás nadie, mucho menos los gobiernos, han promovido tanto como las familias la solidaridad intergeneracional, todas las generaciones son interdependientes y se cuidan entre ellas. ¿Hace algo el gobierno para cuidar de la salud en casa? ¿Qué hace para desarrollar los cuidados paliativos que apoyen a las familias? Sí, precipitar la eutanasia para evitar esos cuidados, despreciando a los mayores (sanos o enfermos) que son un tesoro comunitario y su sabiduría debería estar reconocida, valorada y empoderada.

Son las familias quienes cuidan, protegen y acompañan en su desarrollo a los niños, sin apoyo del gobierno que más bien busca, por todos los medios, engañarles con su fanática ideología que les desquicie, a pesar de la educación responsable de las familias.

Contra todo lo familiar se plantean leyes (esas son sus bolas), los discursos de odio que los mandos difunden y que pretenden atribuirlos a ciudadanos espoliados de virtudes y dignidad.

¿Qué fue de aquel partido PSOE que otrora conocimos? Es una pregunta para el actual PS sin obrero y para nada español.

Isidro García Getino

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