
Madrid, lunes 19 de octubre de 2026 (Lasvocesdelpueblo y EFE).- La juez de la Audiencia Nacional María Tardón ha citado a declarar en calidad de testigos a tres consejeros del Gobierno de la ciudad autónoma de Ceuta y a tres agentes de la Policía Nacional dentro de la causa judicial que investiga la invasión marroquí registrada a finales de julio. Asimismo, la magistrada ha requerido al Ejército de Tierra la remisión urgente de todos los informes de inteligencia y seguridad elaborados durante el asalto, al tiempo que exige a la Guardia Civil la identificación de un confidente clave conocido como ‘Ahmed’ y la entrega de todas las grabaciones de drones y videovigilancia fronteriza. Esta ofensiva judicial coincide con la seria alarma social provocada en Ceuta desde el pasado 30 de julio de 2026 por el repunte de agresiones sexuales, el riesgo antiterrorista, el abandono del Ejecutivo socialcomunista de Pedro Sánchez Pérez-Castejón al destinar 25.000.000 de euros para acomodar a los asaltantes, la incursión de un buque de guerra alauita, los informes del CNI, la indignación vecinal y el rotundo respaldo patriótico encabezado por Santiago Abascal Conde y Jordan Bardella junto a la visita de los Reyes.
En un auto dictado este lunes, la juez de la Audiencia Nacional María Tardón ha acordado una relevante ampliación de las diligencias de investigación sobre la entrada masiva e ilegal de clandestinos registrada en la frontera sur de España. La magistrada ha citado para prestar declaración como testigos a tres consejeros del Ejecutivo ceutí que participaron de manera «activa» en la gestión del asalto fronterizo, así como a tres agentes de la Policía Nacional que se encontraban de guardia durante las jornadas decisivas de la invasión.
Dentro de este requerimiento judicial, la Audiencia Nacional ha reclamado formalmente a la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta que identifique de inmediato al confidente conocido con el alias de ‘Ahmed’, al que los investigadores sitúan como un «posible interlocutor constante y fiable» de la Benemérita en la zona. De igual forma, la juez ha ordenado al Ejército de Tierra que remita «todos los informes de inteligencia y seguridad que se hayan emitido por la Comandancia de Ceuta» entre el 15 de julio y el 7 de agosto de 2026. La providencia judicial exige también la aportación de las grabaciones íntegras captadas por las cámaras de videovigilancia, drones de rastreo y sistemas de control fronterizo desde el pasado 30 de julio.
Invasión marroquí, alertas de terrorismo y agresiones sexuales en Ceuta
Desde el desencadenamiento de la invasión marroquí el pasado 30 de julio de 2026, la tranquilidad en la ciudad autónoma de Ceuta ha saltado por los aires ante la llegada incesante de miles de inmigrantes ilegales. A lo largo de estos casi tres meses de ocupación, la población ceutí ha sufrido un drástico incremento de la delincuencia, registrándose agresiones sexuales, robos con intimidación y altercados nocturnos que encendieron las alarmas de los servicios antiterroristas por el peligro de infiltración de elementos radicalizados.
La desesperación llevó a los propios ciudadanos a organizar acampadas populares de protesta para proteger sus barrios, forzando la intervención de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para desalojar los campamentos clandestinos erigidos en las playas y en el polígono del Tarajal.
El Gobierno socialcomunista financia la invasión con 25.000.000 de euros
Frente a la angustia de los compatriotas ceutíes, el Gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez Pérez-Castejón ha demostrado una complicidad aplastante con las pretensiones de Rabat. Lejos de desplegar de forma permanente al Ejército para blindar la soberanía nacional y ordenar la repatriación inmediata de todos los clandestinos a Marruecos, el Ejecutivo zurdo aprobó una partida de 25.000.000 de euros de dinero público.
Esta enorme suma presupuestaria no se destinó a la defensa de la frontera, sino a financiar la manutención, estancia y acomodación de los invasores en las dependencias estatales, provocando un devastador efecto llamada que estimula a las mafias de la inmigración ilegal.
Provocaciones del parlamento marroquí, buque de guerra e informe del CNI
La agresividad del reino alauita se ha manifestado tanto en la esfera política como en la militar. Desde la tribuna del parlamento marroquí se han lanzado abiertamente amenazas anexionistas reclamando la soberanía sobre las ciudades españolas de Ceuta y Melilla. La escalada bélica alcanzó su punto crítico cuando un buque de guerra de las fuerzas navales marroquíes penetró e invadió de forma ilegal las aguas jurisdiccionales españolas en Ceuta.
Policía y Guardia Civil van a por las casas-patera que ocultan invasores en Ceuta
Un riguroso informe del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) remitido a la Audiencia Nacional dejó al descubierto que esta crisis migratoria forma parte de una estrategia deliberada impulsada por los servicios de inteligencia de Marruecos para chantajear al Gobierno de Pedro Sánchez Pérez-Castejón.
Respaldo patriótico con Santiago Abascal Conde y Jordan Bardella
Ante la traición y la inacción de la ultraizquierda en el poder, las fuerzas patrióticas españolas y europeas acudieron de inmediato a la frontera sur para arropar al pueblo de Ceuta. El presidente de Vox, Santiago Abascal Conde, junto con el referente patriota francés Jordan Bardella, visitó personalmente el vallado del Tarajal para constatar la gravedad de la situación. Ambos dirigentes exigieron el cierre total de las fronteras, la expulsión inmediata de todos los extranjeros ilegales y la intervención militar contundente para frenar la sustitución poblacional promovida por las élites globalistas.
Visita de los Reyes frente a la desprotección nacional
La extrema gravedad de la crisis provocó también la visita oficial de los Reyes de España a Ceuta para transmitir la cercanía y el apoyo incondicional de la Corona a los ciudadanos y a los agentes desplegados en el perímetro fronterizo. Pese al bálsamo moral de la Institución monárquica, la ciudad autónoma mantiene su vulnerabilidad extrema debido a la cobardía del Ejecutivo socialcomunista de Pedro Sánchez Pérez-Castejón, empeñado en ceder ante Marruecos en lugar de defender con puño de hierro la integridad territorial de la Patria.
