La «Miss Gordita» es el concurso de belleza que resalta otro tipo de belleza en Paraguay

Raquel Giménez (c), ganadora de la corona de Miss Gordita 2015, un concurso de belleza que se celebra en Asunción para generar conciencia contra la discriminación de las personas con sobrepeso y obesidad; la primera princesa, Emilia Martínez (d), y la segunda, Esmilce Lescano (i), posan para una fotografía, este 25 de abril de 2015, en Asunción (Paraguay). Roma (Italia), martes 14 de marzo de 2017. (Efe)-. La proporción de personas que ingieren más de lo que necesitan tiende a crecer al tiempo que lo hacen sus ingresos per cápita hasta situarse entre 30.000 y 40.000 dólares anuales (entre 28.200 y 37.600 euros), nivel a partir del cual cambia la tendencia. El sobrepeso y la obesidad son dos problemas relacionados con el excesivo consumo de nutrientes, que en Europa se ha vuelto más común a medida que se han ido incrementando hasta cierto nivel los ingresos per cápita, señaló hoy la FAO. Un nuevo informe de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) sobre la seguridad alimentaria en Europa y Asia central muestra que los datos de sobrepeso y obesidad están "estrechamente vinculados" a los ingresos personales. La proporción de personas que ingieren más de lo que necesitan tiende a crecer al tiempo que lo hacen sus ingresos per cápita hasta situarse entre 30.000 y 40.000 dólares anuales (entre 28.200 y 37.600 euros), nivel a partir del cual cambia la tendencia. Alrededor del 57 % de la población en Europa y Asia central vive en países donde el principal problema nutricional es la sobrenutrición, entre ellos España, el Reino Unido, Turquía, Portugal, Rusia, Malta, Polonia, Alemania o Hungría. "Estos países tienen en común que, con el aumento de los ingresos, la composición de las dietas está cambiando con un menor consumo de cereales y productos básicos, y se mueve hacia más otros productos", detalla a Efe la experta de la FAO Ariella Glinni. En concreto, se observa una mayor proporción de calorías procedentes de edulcorantes, aceites vegetales y productos animales. La economía creció un 50 % entre 1992 y 2015 en los 28 países de la Unión Europea y en la Comunidad de Estados Independientes (formada por repúblicas exsoviéticas), y hasta un 100 % en otros como Turquía o los de Europa Central, según el informe. Con tal crecimiento el acceso a los alimentos ha dejado de ser un obstáculo, aseguró Glinni, que ve cómo han surgido otras preocupaciones como el mayor consumo de productos con alto contenido en azúcares y sal, asociados a enfermedades. La desnutrición ha sido en gran parte superada durante ese periodo, salvo en varios países del Cáucaso y Asia Central que representan el 7 % de la población de la región, y el 13 % de las personas viven en lugares donde predominan a la vez la desnutrición, la sobrenutrición y las carencias de micronutrientes como el hierro, la vitamina A o el zinc. El 23 % restante habita en países donde los problemas nutricionales preocupan menos como, por ejemplo, Francia, Holanda, Grecia, Italia, Austria, Suecia o Noruega, de acuerdo al estudio. "Algunos de estos países han empleado enfoques para aumentar la educación y la concienciación de los consumidores, incluyendo medidas relacionadas con el etiquetado o los niveles recomendados de sal o azúcar" para desincentivar ciertos productos, apuntó la especialista de la FAO. Glinni destacó la importancia de que esas políticas se apliquen de forma "combinada" y "no aislada" como con los impuestos a los productos ricos en grasas saturadas, azúcares y sal. Medidas fiscales para cambiar el precio relativo de los alimentos en función de su carácter saludable se han introducido en Dinamarca, Hungría, Finlandia y Francia, mientras otros países se lo están planteando. Según el informe, aunque su impacto económico puede perjudicar a las personas pobres, a la larga los beneficios para su salud son mayores ya que los grupos de bajos ingresos reaccionan más a los cambios de precio y parten de niveles de consumo de peor calidad. La FAO también recomienda mejorar el etiquetado de los alimentos, aumentar el control para garantizar su buen estado, reformular el valor nutricional de los productos precocinados más usados e informar a la población sobre cómo llevar una dieta saludable y equilibrada. Archivo Efe.

Lasvocesdelpueblo y Agencias – (Vídeo del concurso Miss Gordita 2016). Raquel Jiménez de 24 años es la Miss Gordita 2016 de Paraguay. Las concursantes, que pesan entre 90 y 117 kilos, ven nutricionistas, psicólogos y un consultor de imagen tres meses antes del desfile del concurso. Se les enseña mejores hábitos alimenticios y cómo sentirse más cómodas con ellas mismas. Barcelona (España), miércoles 6 de julio de 2016. Fotografía: Raquel Giménez (c), ganadora de la corona de Miss Gordita 2015, un concurso de belleza que se celebra en Asunción para generar conciencia contra la discriminación de las personas con sobrepeso y obesidad; la primera princesa, Emilia Martínez (d), y la segunda, Esmilce Lescano (i), posan para una fotografía, este 25 de abril de 2015, en Asunción (Paraguay). Efe.

Vídeo del concurso Miss Gordita 2016

Tras llegar juntas a la alfombra roja en una ostentosa limusina de color rosa al grito de ¡Miss Gordita!, bailando y riendo, entraron en la sala Dubai de Asunción

«Miss Gordita», un concurso de belleza cuyo principal requisito para participar es pesar al menos 70 kilos, se ha convertido en la voz de denuncia contra la discriminación hacia las personas con obesidad en Paraguay, donde más de la mitad de la población sufre sobrepeso. Trece jóvenes paraguayas, trabajadoras y estudiantes, participaron en la gala celebrada la madrugada del sábado 23 de abril 2016 en un club nocturno de la capital de la República de Paraguay, Asunción; y de la que salió vencedora Raquel Jiménez, de 24 años.

Antes, Jiménez y el resto de candidatas debieron desfilar en tres ocasiones por la pasarela: uno de ropa casual, otro de ropa de gala y por último en traje de baño, la novedad de la cuarta edición de este concurso nacido en Paraguay. Sin ningún complejo, con desparpajo y elegancia, aunque con algún tropiezo, las participantes, que llevan meses preparándose para esta noche, fueron el centro de atención de cientos de asuncenos y hasta de la prensa internacional.

Tras llegar juntas a la alfombra roja en una ostentosa limusina de color rosa al grito de ¡Miss Gordita!, bailando y riendo, entraron en la sala Dubai de Asunción que las recibía al ritmo de cumbia y reguetón. Amigos, familiares, cámaras y flashes, y un jurado compuesto por esteticistas, psicólogas y personajes de la farándula, componían el público devoto y chillón que animó a las finalistas de Miss Gordita durante horas de espectáculo.

El premio Miss Gordita consiste en un tratamiento con uno de los mejores nutricionistas de Paraguay

Entre gritos de júbilo, mucho humo y bastante alcohol, el público celebró la victoria de Raquel Jiménez, de la ciudad de Lambaré, aledaña a la capital paraguaya, y estudiante de segundo curso de ingeniería química. El premio consiste en un tratamiento con uno de los mejores nutricionistas de Paraguay, un programa de un año de ejercicio en un buen gimnasio de Asunción y ropas.

Pero en la práctica convierte a Miss Gordita en una “embajadora contra la discriminación a las personas con sobre peso”, como bautizaron los medios paraguayos el pasado año a la anterior ganadora, Cintia Colina. Desde entonces, Colina ha participado en programas de radio y televisión reclamando una ley contra toda forma de discriminación, un papel concienciador que Jiménez está dispuesta a seguir.

“Creo que puedo ser la portavoz de varias mujeres del Paraguay, porque más del 57 por ciento tienen sobrepeso, son personas a las que no se les tiene en cuenta en la moda, no salen ropas, o son muy caras. Es como si no tuviéramos derecho a vivir ni lucir bien”, dijo a Efe Jiménez, unas horas antes de ganar el certamen.

Jiménez habla por propia experiencia, pues confiesa que “la discriminación fue mi pan de cada día. La maldita discriminación”. “Como muchas otras personas, me formé, me esforzaba y no me reconocían por el simple hecho de ser obesa o tener sobrepeso”, manifestó. Desde que fueron seleccionadas hace cuatro meses entre cientos de candidatas de todo el país, las jóvenes, de entre 70 y 130 kilos, aprenden a desfilar y a maquillarse de forma profesional, además de recibir charlas de un nutricionista y de una psicóloga.

Miss Gordita abre un debate inédito en Paraguay y busca terminar con la discriminación a la mujer gorda

Todo para reforzar un concurso que rompe esquemas en Paraguay y que fue creado por el productor brasileño Mike Beras con el objetivo de elevar la autoestima de las chicas. “Queremos generar un cambio de actitud, de postura más fuerte y de vida más saludable, con ejercicio y buena alimentación”, explicó a Efe Beras autor del libro “El lado mbore del amor”, (El lado idiota del amor).

Según Beras, más allá del espectáculo, Miss Gordita abre un debate inédito en Paraguay y busca terminar con la discriminación. En especial en los medios de comunicación, donde está presente, aunque casi el 23 por ciento de la población paraguaya, unos 6,5 millones de habitantes, es “netamente obesa”, según la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo del Ministerio de Salud.

 

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