Lluís Companys o apología de un monstruo, por el suizo François Meylan

François Meylan
FOTOGRAFÍA. CATALUÑA (ESPAÑA).AÑOS 2030. Barcelona (España), septiembre de 2015. La televisión pública de la Comunidad autónoma de Cataluña (TV3) recuerda a al asesino Lluís Companys con un telefilme, un documental. Lasvocesdelpueblo (Ñ Pueblo)

(..) No cabe duda de que también apoyaron el deseo de beatificación del fallecido presidente de la Generalidad de Cataluña, el fallecido Lluís Companys Jover. (…) Hay cientos y cientos de lugares que llevan el nombre de este asesino. Y sí, de hecho, Lluís Companys, fundamentalmente anti-clero, fue uno de los mayores asesinos de España, y de Cataluña en particular. (…) Otros fueron deportados —Uno de los legados de Lluís Companys son los primeros campos de deportación en Europa, antes que los de los nazis—. Cientos de monjas fueron violadas, torturadas y ejecutadas, sin ningún tipo de juicio. Incluso encontramos 400 sentencias de muerte firmadas por su mano.

El pasado 6 de junio de 2020, una delegación de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), partido político de extrema izquierda —entonces movimiento separatista los años 1930, que se hizo tristemente famoso durante las matanzas de los civiles los años treinta en la Comunidad autónoma de cataluña (España), fue recibida en audiencia privada en el Vaticano por Su Santidad el Papa Francisco.

Sin informar a la Embajada de España en Roma, esta delegación del municipio de Manresa aprovechó el 500 aniversario de San Ignacio de Loyola en este municipio de 76.000 almas, situado al norte de Barcelona, ​​predominantemente separatista, para provocar la entrevista. Según informa la periodista María Jesús Cañizares del medio Crónica Global.

Insólito, ¿no es este enfoque el que se enmarca en una estrategia a largo plazo en los caminos de la secesión de los pseudo «Países Catalanes»? Estos se extenderían —según los fantasmagóricos planes de la ERC— desde la Comunidad Valenciana hasta Perpignan (Francia), abarcando el sur de Aragón, toda Cataluña y todas las Islas Baleares. Para que conste, si Mallorca, Valencia y, por supuesto, Aragón, alguna vez fueron Reinos, este no es el caso de Cataluña, que nunca formó una entidad administrativa y política como tal.

Durante este encuentro en el Vaticano, los activistas de Manresa abogaron por los autores del intento de golpe de Estado del 6, 7 de septiembre y 1 de octubre de 2017 en la Comunidad autónoma de Cataluña, ahora presos. Pero no cabe duda de que también apoyaron el deseo de beatificación del fallecido presidente de la Generalidad de Cataluña, el fallecido Lluís Companys Jover.

El historiador, escritor y periodista César Vidal ya ha dado la voz de alarma en varias ocasiones, entre otras: desde 2010, un grupo de clérigos catalanes que se han afincado en el Vaticano intentan la beatificación del abogado, periodista y jurista, político Lluís Companys Jover, pretendiendo hacer creer que Lluís Companys Jover fue fusilado por el dictador español Francisco Franco en 1940 durante su mandato frente a la Generalidad de Cataluña, cuando fue elegido democráticamente. Los secesionistas añaden que Lluís Companys se posicionó sistemáticamente al lados de los pobres. “El hecho de que Lluís Companys fuese exiliado en la Francia ocupada y fuera capturado por la Gestapo, fuera juzgado y fuera ejecutado por la dictadura franquista añade un romanticismo, que apela a muchos bien intencionados en nuestras democracias occidentales”, afirma Patricia González, responsable de la Asociación apolítica suiza «Catalunya pueblo de España» de la Comunidad autónoma Valenciana —entidad suiza que lucha contra el resurgimiento del supremacismo en la autonomía catalana—.

En la Comunidad autónoma Valenciana abundan avenidas, monumentos y otros edificios que llevan el nombre de Companys: el Estadio Olímpico de Barcelona; el Monumento en la Rambla Presidente Lluís Companys de Tarragona; el Instituto Públic Lluís Companys de Ripollet; la calle de Lluís Companys de Granollers; Carrer de Lluís Companys en Salou etc y etc. Podemos continuar de esta manera en las páginas.

Hay cientos y cientos de lugares que llevan el nombre de este asesino. Y sí, de hecho, Lluís Companys, fundamentalmente anti-clero, fue uno de los mayores asesinos de España, y de Cataluña en particular.

Se deplora, bajo la administración de Lluís Companys Jover, no menos de 9.000 víctimas. Desde sus opositores políticos, desde el desafortunado alcalde que celebró la Navidad hasta muchos clérigos, pasando por sus antiguos aliados, muchos han tomado las armas.

Otros fueron deportados —Uno de los legados de Lluís Companys son los primeros campos de deportación en Europa, antes que los de los nazis—. Cientos de monjas fueron violadas, torturadas y ejecutadas, sin ningún tipo de juicio. Incluso encontramos 400 sentencias de muerte firmadas por su mano.

La lista de todas sus víctimas existe y ahora es pública. Se lo debemos al profesor y sociólogo Javier Barraycoa, autor del libro “Les (des) controlados de Companys”, un invaluable trabajo de investigación. Aunque solo sea para honrar la memoria de las demasiadas víctimas del psicópata Companys. El sociólogo Barraycoa produce a partir de sus numerosas obras la imagen precisa del monstruo: “Versátil, oportunista sin convicción propia, con ambición desmesurada, narcisista, perverso sin fe, presa de ataques de ansiedad y llanto descontrolado, presa de rabietas durante las cuales llegó a desgarrar su camisa. No solo permitió, sino que también alentó varios miles de ejecuciones sumarias, sin ninguna garantía de la ley”.

Por su parte, Nicolas Klein, autor, profesor, especialista en España y preparador de estudios superiores, específica en una de sus entrevistas: “Lluís Companys (1882-1940), fundador de la Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), uno de los principales partidos secesionistas catalanes actuales, es un icono venerado por todo el separatismo. Sin embargo, tiene mucha sangre en las manos, especialmente como presidente de la Generalidad de Cataluña de Cataluña (1934-1940). Su ejecución por parte del franquismo no debe enmascarar las inmensas responsabilidades que tiene en el establecimiento de campos de concentración, en la matanza sumaria de sus opositores y de muchos clérigos (…) En este sentido, la concepción No había nada democrático en la política de Companys (él mismo hablaba de democracia expeditiva, lo que dice mucho del personaje). Por tanto, no es de extrañar que sea admirado por sus descendientes ideológicos”.

Mientras que en Suiza, los lugares que llevan los nombres de políticos ilustres como Louis Agassiz o David de Pury se renombran debido a un pasado racista en la Comunidad autónoma de Cataluña, los secesionistas (con el 47% de los votos). Se esfuerzan por alabar a un monstruo, incluso intentando todo para beatificarlo. En su efecto, al no encontrar ninguna justificación histórica, científica o racial, tal es el precio de la construcción del mito secesionista.

Meditar. ¡Estamos en 2020 y en Europa Occidental!

François Meylan

Presidente de Asociación Catalunya Peuple d’Espagne

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