
Madrid, lunes 28 de septiembre de 2026 (EFE).- La acampada de la Puerta del Sol de Madrid se prepara para su tercera noche de protestas en defensa del derecho a la vivienda, con nuevas personas que se incorporan a la movilización pese a la lluvia y con una demanda urgente de más lonas, comida preparada y agua.
«Se necesitan más lonas para lluvia, comida preparada que no haya que calentar y agua», trasladan desde el puesto de recogida de enseres y alimentos, mientras continúan llegando grupos que instalan nuevas tiendas de campaña para pasar la noche.
Desde el Sindicato de Inquilinas aseguran que la protesta continuará y que podría prolongarse durante más jornadas. «Esto sigue y puede haber más noches», señalan.
«Todo depende de si el decreto Maricarmen se aprueba y se cumple», afirma a EFE Fina Parra, una de las portavoces del sindicato en Madrid, quien reclama que las medidas que apruebe el Consejo de Ministros sean efectivas para frenar los desahucios.
«No queremos ni un decreto ni una ley a medias, queremos que lo que salga mañana del Consejo de Ministros sea algo que realmente detenga el sangrado de desahucios», sostiene.
Parra recuerda que el sindicato lleva una década trabajando en Madrid para frenar los desahucios y considera que el caso de Maricarmen ha sido determinante para impulsar la movilización. «Esto ha sido la gota que ha derramado el vaso porque nos ha tocado el corazón a todos», explica.
La portavoz califica de «realmente desbordante» la llegada de personas a Sol y subraya que el problema de la vivienda afecta a distintas edades, situaciones y clases sociales. «Nos atraviesa a todas», resume.
Alrededor de medio millar de personas han pasado por la acampada durante la mañana, según el sindicato. A lo largo de la tarde, nuevos grupos han instalado sus tiendas y se han producido relevos para mantener la protesta durante la noche.
«La idea es resistir, el balón está en el tejado del Gobierno, si el PSOE es valiente y sale el decreto veremos cuáles son los siguientes pasos», señala otra persona de la organización.
La movilización continúa pese a la petición del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, de desalojar la plaza. Desde el sindicato defienden que se trata de una concentración pacífica y aseguran que han superado el miedo tras el desahucio de Maricarmen y las agresiones policiales que, según denuncian, han sufrido durante estos años.
«Nos sostiene la rabia y la necesidad de que esto cambie para nosotras y para las personas que vendrán», afirman.
Entre las personas que se acercan a mostrar su apoyo hay vecinos de otros municipios. Una mujer mayor llegada de Alcalá de Henares se ha dirigido a un grupo de jóvenes para animarlos: «Vengo de Alcalá de Henares a daros mi apoyo, seguid luchando».
Mientras tanto, la lluvia encharca el suelo y obliga a los acampados a vaciar periódicamente el agua acumulada en las lonas. Pese a las dificultades, los participantes mantienen su intención de permanecer en Sol a la espera de la decisión del Gobierno sobre las medidas de vivienda.
«La noche es larga y húmeda», resumen desde la acampada.
