
Madrid (España), martes 30 de junio de 2026 (Efe).- La vicepresidente segunda del Gobierno de España y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz Pérez, ha acusado este martes al líder del Partido Popular (PP,) Alberto Núñez Feijóo, de haber presidido una Galicia en la que «votaban los muertos» y en la que, según ha afirmado, se habría producido una presunta manipulación del voto exterior.
Díaz realizó estas declaraciones ante los medios tras asistir a la presentación del Plan de Integración y Ciudadanía, coincidiendo con la finalización del proceso de regularización de inmigrantes, y respondió así a las críticas de Feijóo al Ejecutivo central por una supuesta «ingeniería electoral».
El presidente del Partido Popular había asegurado que no denunciaba un «pucherazo» en la ampliación del acceso a la nacionalidad española prevista en la conocida como ley de nietos ni en la regularización extraordinaria de inmigrantes, pero sí una «ingeniería electoral» que, a su juicio, beneficiaría al PSOE.
La vicepresidente instó a Feijóo a rectificar «de forma inmediata» y consideró «muy graves» sus acusaciones. Díaz afirmó que el dirigente popular se sitúa en las «tesis trumpistas» y lo vinculó con una imagen similar a la del asalto al Capitolio de Estados Unidos.
«Lo digo respecto de un señor Feijóo en el que en Galicia votaban los vivos y los muertos y en la que el voto del exterior sí era presuntamente manipulado por las gentes que gobernaban la Xunta», afirmó Díaz, que añadió que «quizás el subconsciente le traicionó» al realizar sus declaraciones.
La vicepresidente negó que exista fraude electoral en España y defendió que el país cuenta con una democracia sólida. «En España no hay pucherazos», aseguró.
Sobre la regularización extraordinaria de inmigrantes, Díaz la calificó como «la mejor y más positiva noticia» de los últimos años, al considerar que supone reconocer derechos a personas que viven en España y avanzar en dignidad e integración social.
La ministra de Trabajo destacó además que España es actualmente un referente internacional en materia de convivencia y señaló que el país es «mirado y observado siempre en positivo».
Preguntada por la posibilidad de que el Tribunal Supremo pueda paralizar la regularización, Díaz afirmó que no le preocupa la actuación de los tribunales españoles y defendió la separación de poderes.
