
Buenos Aires, viernes 2 de octubre de 2026 (Efe).- El presidente de Argentina, Javier Gerardo Milei, acusó al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, de mantener a un «ejército de economistas imbéciles» cuya misión, según afirmó, es rebajar el «éxito» de la economía argentina, al tiempo que denunció al mandatario ruso, Vladímir Putin, por promover «operaciones clandestinas» contra su Gobierno.
«Pedro Sánchez mantiene a un ejército de economistas imbéciles cuya única misión es intentar falsificar las estadísticas del éxito argentino. Afortunadamente, hay brillantes economistas españoles independientes que desmontan, punto por punto, sus mentiras», declaró Milei en una entrevista publicada en francés en la revista Le Point durante su visita a París.
Durante la entrevista, el presidente argentino volvió a elogiar a dos de los dirigentes internacionales más controvertidos, el estadounidense Donald Trump y el israelí Benjamín Netanyahu, mientras que dirigió sus críticas contra Putin y el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien se enfrenta este domingo a Flávio Bolsonaro en la disputa por su reelección.
Milei vinculó sus acusaciones contra el presidente ruso con la posición argentina ante la guerra en Ucrania. «Desde el primer día, fui el primer presidente latinoamericano en izar la bandera ucraniana. Vladímir Putin me lo está haciendo pagar caro. Moscú envía espías, monta operaciones clandestinas y paga a mercenarios de la prensa para fabricar y difundir calumnias contra mi gobierno», denunció.
Sobre Lula, Milei afirmó que es «un ladrón» que salió de la cárcel gracias a «un juez compinche». Además, aseguró haber expulsado de Argentina a «agitadores extranjeros disfrazados en periodistas, fotógrafos, profesores universitarios o estudiantes».
González y Rajoy exigen elecciones y denuncian la debilidad de Sánchez ante Marruecos
El presidente argentino también volvió a atacar el funcionamiento de Naciones Unidas, a la que definió como un «nido de burócratas pretenciosos, encerrados en Nueva York, que pasan el tiempo masturbándose». Milei criticó que la organización, a su juicio, no cumple con su misión en los contenciosos territoriales y se inmiscuye en asuntos para los que no ha sido llamada.
Asimismo, cuestionó la legitimidad democrática de la ONU al señalar: «Pretenden estar dirigiendo la vida de 8.000 millones de personas sin que nunca les hayan votado».
Las críticas se extendieron a la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuya gestión durante la pandemia de covid-19 censuró por haber recomendado largos confinamientos. Según este, esas medidas «terminaron por provocar un verdadero genocidio sanitario y económico».
